Carrito de servicio - Tres Bandejas - Madera, Bronce - Con Ruedas





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 134492 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Camarera francesa de tres bandejas en madera con remates de bronce y ruedas, fechada entre 1950 y 1960, dimensiones 81 cm de ancho, 75 cm de alto y 45 cm de fondo, en buen estado de uso con pequeños signos de los años.
Descripción del vendedor
Es una camarera que respira ese modernismo temprano que aún conserva la elegancia artesanal del siglo XIX, pero ya apunta hacia la ligereza y la sensualidad de las formas curvas. La estructura, en madera oscura y cálida, se eleva con un ritmo ondulante: los laterales parecen dibujar un pequeño arabesco, como si la pieza quisiera moverse por sí sola. Cada estante muestra un borde recortado, casi floral, que suaviza la geometría y le da ese aire orgánico tan propio del modernismo.
Los detalles en bronce —los remates superiores, las arandelas que abrazan los montantes, las ruedas pequeñas y brillantes— aportan un contraste luminoso, un toque de refinamiento que subraya la intención decorativa sin caer en el exceso. No es un mueble utilitario: es un objeto pensado para acompañar un salón burgués, para circular con gracia entre sofás y biombos, para mostrar cristalería o servir licores con un punto teatral.
Las ruedas, discretas pero bien integradas, completan esa idea de movilidad elegante. No son meros accesorios: forman parte del lenguaje del mueble, de su vocación de pieza viva, adaptable, siempre lista para entrar en escena.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es una camarera que respira ese modernismo temprano que aún conserva la elegancia artesanal del siglo XIX, pero ya apunta hacia la ligereza y la sensualidad de las formas curvas. La estructura, en madera oscura y cálida, se eleva con un ritmo ondulante: los laterales parecen dibujar un pequeño arabesco, como si la pieza quisiera moverse por sí sola. Cada estante muestra un borde recortado, casi floral, que suaviza la geometría y le da ese aire orgánico tan propio del modernismo.
Los detalles en bronce —los remates superiores, las arandelas que abrazan los montantes, las ruedas pequeñas y brillantes— aportan un contraste luminoso, un toque de refinamiento que subraya la intención decorativa sin caer en el exceso. No es un mueble utilitario: es un objeto pensado para acompañar un salón burgués, para circular con gracia entre sofás y biombos, para mostrar cristalería o servir licores con un punto teatral.
Las ruedas, discretas pero bien integradas, completan esa idea de movilidad elegante. No son meros accesorios: forman parte del lenguaje del mueble, de su vocación de pieza viva, adaptable, siempre lista para entrar en escena.
Envío certificado y buen embalaje.

