Graetz - Grazioso Radio





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Valoración Excelente en Trustpilot.
Graetz Grazioso radiodiscófono de 1958 en buen estado, probado y funcional, con medidas de 80 cm de alto, 60 cm de ancho y 40 cm de profundidad, peso 10 kg, incluye un artículo adicional.
Descripción del vendedor
Es una Graetz “Gratioso”, una de esas radios‑tocadiscos alemanas de los años 50 que combinan presencia, calidez sonora y un diseño que hoy resulta irresistible para cualquier amante del mid‑century. La caja de madera, con su acabado oscuro y ese brillo profundo que solo dan las décadas bien llevadas, envuelve un frontal dominado por la gran rejilla decorativa y las barras verticales que acentúan su porte casi arquitectónico. Sobre ella, el panel de mandos despliega el dial panorámico con sus bandas de frecuencia y los controles originales, todos ellos con ese tacto mecánico tan característico de la alta fidelidad doméstica de posguerra.
El conjunto transmite solidez, elegancia y un punto de glamour retro: es fácil imaginarla presidiendo un salón de los años 50, acompañando tardes de radio o noches de vinilos con su sonido cálido y envolvente. Como pieza decorativa funciona por sí sola, pero sigue siendo un objeto pensado para usarse, para disfrutarlo, para devolverle vida.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es una Graetz “Gratioso”, una de esas radios‑tocadiscos alemanas de los años 50 que combinan presencia, calidez sonora y un diseño que hoy resulta irresistible para cualquier amante del mid‑century. La caja de madera, con su acabado oscuro y ese brillo profundo que solo dan las décadas bien llevadas, envuelve un frontal dominado por la gran rejilla decorativa y las barras verticales que acentúan su porte casi arquitectónico. Sobre ella, el panel de mandos despliega el dial panorámico con sus bandas de frecuencia y los controles originales, todos ellos con ese tacto mecánico tan característico de la alta fidelidad doméstica de posguerra.
El conjunto transmite solidez, elegancia y un punto de glamour retro: es fácil imaginarla presidiendo un salón de los años 50, acompañando tardes de radio o noches de vinilos con su sonido cálido y envolvente. Como pieza decorativa funciona por sí sola, pero sigue siendo un objeto pensado para usarse, para disfrutarlo, para devolverle vida.
Envío certificado y buen embalaje.

