2016 Monte Colombo - Piamonte - 3 Magnum (1,5 L)





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Monte Colombo, Barbera, 2016, Magnum (1,5 L), 3 botellas, Piamonte, Italia; en caja original de cartón; cápsula de cera completamente intacta; etiqueta legible; nivel de llenado tipo Bordeaux en cuello.
Descripción del vendedor
Las Tenute Cisa Asinari dei Marchesi di Grésy son parte de la historia vitivinícola piemontesa y sus raíces se remontan a finales del siglo XVIII cuando el marqués de Abbateona donó Martinenga a la familia Grésy.
El matrimonio de Carlo de Grésy con Giulia Pellizzari, ocurrido en 1899, llevó en dote los terrenos situados en la zona del Monferrato, es decir, La Serra y Monte Colombo, y fue precisamente Carlo de Grésy quien hizo construir Villa Giulia junto al cerro de Monte Aribaldo.
Existe, sin embargo, rastro de una primera adquisición en 1650 de tierras cercanas a Treiso por parte de los Marchesi di Grésy. Sobre los Marchesi di Grésy se habla de tenute porque, en realidad, se trata de 4 tenute distintas, aunque la principal siga siendo la ubicada en el espléndido anfiteatro vitivinícola de Martinenga, en el corazón de la denominación Barbaresco. Las otras son las de Monte Aribaldo, en Treiso; la de La Serra, en Cassine; y la de Monte Colombo, siempre adyacente a La Serra.
Fue Alberto di Grésy, en 1973, quien fundó la cantina Marchesi di Grésy para producir en la propia bodega vino a partir de las uvas de la Tenuta Cisa Asinari, ya propiedad de la familia y que previamente se vendían. El amor por esta tierra lo llevó a trasladarse de forma estable a Martinenga para poder concentrar sus esfuerzos y su pasión en este espléndido rincón de Barbaresco.
La extensión vitícola es hoy de aproximadamente 45 hectáreas de viñedos distribuidos en las distintas tenute de las Langhe y del Monferrato.
La sostenibilidad es hoy un punto importante para la tenuta Marchesi di Grésy, con una mirada particular tanto al ahorro energético como a la reducción del impacto ambiental y, por este motivo, la barriccaia ha quedado completamente soterrada, obteniendo, junto con una reducción del consumo de suelo, también condiciones ide ales de aislamiento para obtener siempre las condiciones óptimas para el afinamiento.
El vendedor y su historia
Las Tenute Cisa Asinari dei Marchesi di Grésy son parte de la historia vitivinícola piemontesa y sus raíces se remontan a finales del siglo XVIII cuando el marqués de Abbateona donó Martinenga a la familia Grésy.
El matrimonio de Carlo de Grésy con Giulia Pellizzari, ocurrido en 1899, llevó en dote los terrenos situados en la zona del Monferrato, es decir, La Serra y Monte Colombo, y fue precisamente Carlo de Grésy quien hizo construir Villa Giulia junto al cerro de Monte Aribaldo.
Existe, sin embargo, rastro de una primera adquisición en 1650 de tierras cercanas a Treiso por parte de los Marchesi di Grésy. Sobre los Marchesi di Grésy se habla de tenute porque, en realidad, se trata de 4 tenute distintas, aunque la principal siga siendo la ubicada en el espléndido anfiteatro vitivinícola de Martinenga, en el corazón de la denominación Barbaresco. Las otras son las de Monte Aribaldo, en Treiso; la de La Serra, en Cassine; y la de Monte Colombo, siempre adyacente a La Serra.
Fue Alberto di Grésy, en 1973, quien fundó la cantina Marchesi di Grésy para producir en la propia bodega vino a partir de las uvas de la Tenuta Cisa Asinari, ya propiedad de la familia y que previamente se vendían. El amor por esta tierra lo llevó a trasladarse de forma estable a Martinenga para poder concentrar sus esfuerzos y su pasión en este espléndido rincón de Barbaresco.
La extensión vitícola es hoy de aproximadamente 45 hectáreas de viñedos distribuidos en las distintas tenute de las Langhe y del Monferrato.
La sostenibilidad es hoy un punto importante para la tenuta Marchesi di Grésy, con una mirada particular tanto al ahorro energético como a la reducción del impacto ambiental y, por este motivo, la barriccaia ha quedado completamente soterrada, obteniendo, junto con una reducción del consumo de suelo, también condiciones ide ales de aislamiento para obtener siempre las condiciones óptimas para el afinamiento.

