Muñoz Villanueva (c.1950) - Uvas y granadas

09
días
15
horas
49
minutos
23
segundos
Empezar a pujar
€ 1
Sin precio de reserva
Carmen Íñiguez Berbeira
Experto
Estimación  € 800 - € 1.000
No hay ninguna puja

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 135696 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

Pintura al óleo, naturaleza muerta de Muñoz Villanueva (c.1950), titulada “Uvas y granadas”, realizada entre 1980 y 1990, óleo sobre tabla, firmado a mano, en buen estado y vendida con marco incluido.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Muñoz Villanueva, que representa una naturaleza muerta compuesta por frutas y objetos tradicionales que simboliza la abundancia, la prosperidad y la belleza serena de los frutos que ofrece la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones con marco: 57x76x2 cm.
· Dimensiones sin marco: 54x73 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha de la obra, Muñoz Villanueva.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

------------------------------------------------------------------

Este cuadro presenta una exquisita naturaleza muerta en la que una cuidada selección de frutas y objetos cotidianos se organiza sobre una mesa cubierta por un mantel claro, creando una escena llena de equilibrio, abundancia y belleza serena. La composición transmite una sensación de calma doméstica y refinamiento clásico, donde cada elemento ocupa su lugar con naturalidad y contribuye a construir una atmósfera acogedora y atemporal. La disposición de los objetos no parece casual, sino cuidadosamente pensada para generar armonía visual y para destacar la riqueza de formas, colores y texturas presentes en el conjunto. El resultado es una imagen que invita a detenerse y contemplar los pequeños placeres de la vida cotidiana representados a través de los frutos de la tierra.
Uno de los aspectos más llamativos de la obra es la extraordinaria variedad de frutas que protagonizan la escena. Racimos de uvas claras y oscuras se despliegan generosamente sobre la mesa, aportando volumen y riqueza cromática. Junto a ellas aparecen manzanas, cítricos y otras frutas cuidadosamente distribuidas, cada una con una personalidad visual propia. Especial protagonismo adquieren las granadas abiertas situadas en primer plano, cuyos brillantes granos aportan un intenso acento de color que capta inmediatamente la atención del espectador. También destaca la presencia de una fruta cortada que revela su interior, introduciendo una sensación de frescura y naturalidad que enriquece la composición y refuerza la idea de abundancia.
La cerámica ocupa igualmente un lugar importante dentro del conjunto. Un gran recipiente de barro situado en la parte posterior aporta solidez y equilibrio visual a la escena. Su presencia introduce una dimensión artesanal y tradicional que conecta la naturaleza muerta con la vida cotidiana de épocas pasadas. Junto a él aparece un cuenco que sostiene parte de las frutas, estableciendo un interesante contraste entre las formas redondeadas de los recipientes y la diversidad orgánica de los frutos. Estos elementos no solo cumplen una función compositiva, sino que también evocan costumbres domésticas, mercados tradicionales y la relación directa entre el ser humano y los productos de la tierra.
La iluminación desempeña un papel esencial en la construcción de la atmósfera. Una luz suave incide sobre la mesa y resalta delicadamente las superficies de las frutas, revelando sus diferentes texturas y colores. Los reflejos sobre las uvas, la piel brillante de algunas frutas y los matices del vidrio de un pequeño recipiente situado a la derecha aportan profundidad y realismo a la composición. El fondo oscuro contribuye a intensificar el protagonismo de los objetos iluminados, creando un contraste elegante que dirige la mirada hacia los elementos principales. Esta combinación de luz y sombra genera una atmósfera íntima y silenciosa, propia de las mejores naturalezas muertas, donde cada objeto parece cobrar vida propia.
La riqueza simbólica de la obra también merece atención. La abundancia de frutos puede interpretarse como una celebración de la fertilidad, la prosperidad y la generosidad de la naturaleza. Las granadas abiertas evocan tradicionalmente la riqueza y la plenitud, mientras que las uvas remiten a la cosecha y al trabajo agrícola. La combinación de elementos naturales y objetos cotidianos crea una reflexión visual sobre la belleza de las cosas sencillas y sobre el valor de los alimentos que acompañan la vida humana. Lejos de ser una mera acumulación de objetos, la composición transmite una sensación de gratitud y admiración por la riqueza del mundo natural.
En conjunto, esta obra constituye una magnífica representación de la abundancia y de la belleza de los productos de la tierra. La armoniosa disposición de frutas, recipientes y objetos domésticos crea una escena llena de equilibrio, calidez y elegancia. La riqueza cromática, la delicadeza de la iluminación y la atmósfera serena convierten el cuadro en una celebración de los pequeños placeres cotidianos y de la generosidad de la naturaleza. La composición invita al espectador a contemplar la belleza de lo sencillo y a disfrutar de una escena que transmite calma, prosperidad y una profunda sensación de bienestar.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Muñoz Villanueva, que representa una naturaleza muerta compuesta por frutas y objetos tradicionales que simboliza la abundancia, la prosperidad y la belleza serena de los frutos que ofrece la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones con marco: 57x76x2 cm.
· Dimensiones sin marco: 54x73 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha de la obra, Muñoz Villanueva.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

------------------------------------------------------------------

Este cuadro presenta una exquisita naturaleza muerta en la que una cuidada selección de frutas y objetos cotidianos se organiza sobre una mesa cubierta por un mantel claro, creando una escena llena de equilibrio, abundancia y belleza serena. La composición transmite una sensación de calma doméstica y refinamiento clásico, donde cada elemento ocupa su lugar con naturalidad y contribuye a construir una atmósfera acogedora y atemporal. La disposición de los objetos no parece casual, sino cuidadosamente pensada para generar armonía visual y para destacar la riqueza de formas, colores y texturas presentes en el conjunto. El resultado es una imagen que invita a detenerse y contemplar los pequeños placeres de la vida cotidiana representados a través de los frutos de la tierra.
Uno de los aspectos más llamativos de la obra es la extraordinaria variedad de frutas que protagonizan la escena. Racimos de uvas claras y oscuras se despliegan generosamente sobre la mesa, aportando volumen y riqueza cromática. Junto a ellas aparecen manzanas, cítricos y otras frutas cuidadosamente distribuidas, cada una con una personalidad visual propia. Especial protagonismo adquieren las granadas abiertas situadas en primer plano, cuyos brillantes granos aportan un intenso acento de color que capta inmediatamente la atención del espectador. También destaca la presencia de una fruta cortada que revela su interior, introduciendo una sensación de frescura y naturalidad que enriquece la composición y refuerza la idea de abundancia.
La cerámica ocupa igualmente un lugar importante dentro del conjunto. Un gran recipiente de barro situado en la parte posterior aporta solidez y equilibrio visual a la escena. Su presencia introduce una dimensión artesanal y tradicional que conecta la naturaleza muerta con la vida cotidiana de épocas pasadas. Junto a él aparece un cuenco que sostiene parte de las frutas, estableciendo un interesante contraste entre las formas redondeadas de los recipientes y la diversidad orgánica de los frutos. Estos elementos no solo cumplen una función compositiva, sino que también evocan costumbres domésticas, mercados tradicionales y la relación directa entre el ser humano y los productos de la tierra.
La iluminación desempeña un papel esencial en la construcción de la atmósfera. Una luz suave incide sobre la mesa y resalta delicadamente las superficies de las frutas, revelando sus diferentes texturas y colores. Los reflejos sobre las uvas, la piel brillante de algunas frutas y los matices del vidrio de un pequeño recipiente situado a la derecha aportan profundidad y realismo a la composición. El fondo oscuro contribuye a intensificar el protagonismo de los objetos iluminados, creando un contraste elegante que dirige la mirada hacia los elementos principales. Esta combinación de luz y sombra genera una atmósfera íntima y silenciosa, propia de las mejores naturalezas muertas, donde cada objeto parece cobrar vida propia.
La riqueza simbólica de la obra también merece atención. La abundancia de frutos puede interpretarse como una celebración de la fertilidad, la prosperidad y la generosidad de la naturaleza. Las granadas abiertas evocan tradicionalmente la riqueza y la plenitud, mientras que las uvas remiten a la cosecha y al trabajo agrícola. La combinación de elementos naturales y objetos cotidianos crea una reflexión visual sobre la belleza de las cosas sencillas y sobre el valor de los alimentos que acompañan la vida humana. Lejos de ser una mera acumulación de objetos, la composición transmite una sensación de gratitud y admiración por la riqueza del mundo natural.
En conjunto, esta obra constituye una magnífica representación de la abundancia y de la belleza de los productos de la tierra. La armoniosa disposición de frutas, recipientes y objetos domésticos crea una escena llena de equilibrio, calidez y elegancia. La riqueza cromática, la delicadeza de la iluminación y la atmósfera serena convierten el cuadro en una celebración de los pequeños placeres cotidianos y de la generosidad de la naturaleza. La composición invita al espectador a contemplar la belleza de lo sencillo y a disfrutar de una escena que transmite calma, prosperidad y una profunda sensación de bienestar.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Datos

Artista
Muñoz Villanueva (c.1950)
Se vende con marco
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
Uvas y granadas
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
57 cm
Ancho
76 cm
Estilo
Impresionismo
Periodo
1980-1990
Vendido por
EspañaVerificado
2440
Objetos vendidos
100%
protop

Objetos similares

Para ti en

Arte clásico e impresionismo