Gótico Aldaba - 18th century





Añádelo a tus favoritos para recibir una alerta cuando empiece la subasta.

Más de 20 años de experiencia en antigüedades con estudios en Historia del Arte.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 136909 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Descripción del vendedor
Es una aldaba gótica de forja antigua, muy probablemente del siglo XVII o incluso anterior, que conserva todas las señales de autenticidad propias de una pieza salida de un convento español: hierro trabajado a mano, pátina profunda, desgaste honesto y, sobre todo, las marcas del herrero, esas huellas mínimas pero inconfundibles que revelan el golpe, el ritmo y la técnica del oficio tradicional.
Aquí la forja no busca belleza complaciente: busca fuerza, función y carácter. Las dos palas curvas, robustas y ligeramente asimétricas, muestran el trabajo manual sin moldes industriales. El hierro, oscuro y rugoso, conserva la textura original del fuego y del martillo, con pequeñas irregularidades que son precisamente lo que certifica su antigüedad. En la zona de unión se aprecian esas marcas lineales y punteadas que delatan el ajuste del herrero, el cierre del metal caliente y la corrección final del golpe.
La forma, austera y contundente, encaja plenamente en la tradición gótica tardía y protogótica de los conventos y casas religiosas: piezas hechas para durar, para resistir siglos de uso, y para comunicar una presencia severa, casi monástica. No hay decoración superflua; la belleza está en la honestidad del hierro y en la historia que arrastra.
Es una aldaba que no solo abría puertas: anunciaba un mundo. Cada marca del herrero es un fragmento de ese mundo antiguo, silencioso y disciplinado.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es una aldaba gótica de forja antigua, muy probablemente del siglo XVII o incluso anterior, que conserva todas las señales de autenticidad propias de una pieza salida de un convento español: hierro trabajado a mano, pátina profunda, desgaste honesto y, sobre todo, las marcas del herrero, esas huellas mínimas pero inconfundibles que revelan el golpe, el ritmo y la técnica del oficio tradicional.
Aquí la forja no busca belleza complaciente: busca fuerza, función y carácter. Las dos palas curvas, robustas y ligeramente asimétricas, muestran el trabajo manual sin moldes industriales. El hierro, oscuro y rugoso, conserva la textura original del fuego y del martillo, con pequeñas irregularidades que son precisamente lo que certifica su antigüedad. En la zona de unión se aprecian esas marcas lineales y punteadas que delatan el ajuste del herrero, el cierre del metal caliente y la corrección final del golpe.
La forma, austera y contundente, encaja plenamente en la tradición gótica tardía y protogótica de los conventos y casas religiosas: piezas hechas para durar, para resistir siglos de uso, y para comunicar una presencia severa, casi monástica. No hay decoración superflua; la belleza está en la honestidad del hierro y en la historia que arrastra.
Es una aldaba que no solo abría puertas: anunciaba un mundo. Cada marca del herrero es un fragmento de ese mundo antiguo, silencioso y disciplinado.
Envío certificado y buen embalaje.
