Fetiche de protección - Songye - R.D. Congo






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Descripción del vendedor
Congo RDC
Tchokwé / Chokwé
Madera y raffia
Altura: 280
Ancho: 85 mm
Profundidad: 70 mm
Pequeño desprendimiento a nivel de la labio superior derecha, ver fotos.
Esta estatua de madera de 28 cm de altura es una figura de poder antropomorfa llamada Nkisi (en plural Mankishi). Proviene del pueblo Songye (o Songe), una etnia importante establecida en la región de Kasai y Katanga, al sureste de la República Democrática del Congo (RDC).
En los Songye, este tipo de objeto no es una simple efigie decorativa, sino un receptáculo magico-religioso de gran poder, a menudo calificado de fetiche.
1. Características estilísticas y composición sagrada
La escultura Songye se reconoce de inmediato por sus formas vigorosas, angulares y por la integración de elementos compuestos orgánicos:
La cornamental cefálica: La parte superior del cráneo está rematada por una verdadera cornamenta animal insertada en la madera, curvada hacia atrás. Esta cornamenta es un símbolo de fuerza masculina, fertilidad y poder dinámico. En el contexto ritual, también sirve como receptáculo para alojar sustancias mágicas (bishimba).
La cavidad umbilical y el busto: Las manos de la estatua se acercan de manera geométrica alrededor de un abdomen prominente. Se observa un orificio circular excavado a nivel del ombligo. Esta cavidad es el lugar central destinado a recibir la carga mágica que otorga su fuerza accionante al fetiche.
El tratamiento de la cara: Los rasgos son fuertes y expresivos: ojos tallados en almendra o en forma de granos de café, una nariz robusta y una boca rectangular o entreabierta, características de los cánones estéticos del arte Songye. El cuello está tallado de manera annelada.
La falda de fibras vegetales: La mitad inferior del cuerpo está envuelta en una gruesa cobertura de fibras de raffia o hierbas secas. Este elemento vestimentario oculta la parte inferior del cuerpo a la vez que refuerza el aspecto ritual y el misterio del objeto.
La pátina: La madera presenta una hermosa pátina matizada, ocre-marrón en el torso y el rostro, revelando zonas más oscuras y brillantes debidas a las manipulaciones y a las unciones de aceites rituales.
2. Uso espiritual y función social
En la cosmogonía Songye, un Nkisi es creado por un escultor pero no adquiere sus poderes hasta que es “cargado” por el nganga (el adivino-curandero) con la ayuda del bishimba (una mezcla secreta de materias vegetales, animales y a veces minerales). Dada su dimensión de 28 cm, se trata de un fetiche de uso familiar o personal (en oposición a los grandes Mankishi comunitarios que protegen a todo un pueblo):
Protección contra la hechicería: La función principal de esta efigie es actuar como un escudo espiritual para el hogar. Protege a la familia de las fuerzas malvadas, de los malos espíritus nocturnos (banyishi) y de los hechizos lanzados por los hechiceros.
Terapia y curación: El Nkisi es invocado para curar enfermedades específicas, aliviar dolores o identificar el origen espiritual de un mal físico a través del adivino.
Prosperidad y fertilidad: Conservada con cuidado en un altar doméstico, la estatua favorece el éxito de las actividades cotidianas (caza, cosechas) y asegura la fertilidad de las mujeres de la casa, protegiendo el linaje.
Los songyé esculpieron numerosos objetos: hacha de metal, taburetes, apoyacabezas, pulseras y hachas.
El vendedor y su historia
Congo RDC
Tchokwé / Chokwé
Madera y raffia
Altura: 280
Ancho: 85 mm
Profundidad: 70 mm
Pequeño desprendimiento a nivel de la labio superior derecha, ver fotos.
Esta estatua de madera de 28 cm de altura es una figura de poder antropomorfa llamada Nkisi (en plural Mankishi). Proviene del pueblo Songye (o Songe), una etnia importante establecida en la región de Kasai y Katanga, al sureste de la República Democrática del Congo (RDC).
En los Songye, este tipo de objeto no es una simple efigie decorativa, sino un receptáculo magico-religioso de gran poder, a menudo calificado de fetiche.
1. Características estilísticas y composición sagrada
La escultura Songye se reconoce de inmediato por sus formas vigorosas, angulares y por la integración de elementos compuestos orgánicos:
La cornamental cefálica: La parte superior del cráneo está rematada por una verdadera cornamenta animal insertada en la madera, curvada hacia atrás. Esta cornamenta es un símbolo de fuerza masculina, fertilidad y poder dinámico. En el contexto ritual, también sirve como receptáculo para alojar sustancias mágicas (bishimba).
La cavidad umbilical y el busto: Las manos de la estatua se acercan de manera geométrica alrededor de un abdomen prominente. Se observa un orificio circular excavado a nivel del ombligo. Esta cavidad es el lugar central destinado a recibir la carga mágica que otorga su fuerza accionante al fetiche.
El tratamiento de la cara: Los rasgos son fuertes y expresivos: ojos tallados en almendra o en forma de granos de café, una nariz robusta y una boca rectangular o entreabierta, características de los cánones estéticos del arte Songye. El cuello está tallado de manera annelada.
La falda de fibras vegetales: La mitad inferior del cuerpo está envuelta en una gruesa cobertura de fibras de raffia o hierbas secas. Este elemento vestimentario oculta la parte inferior del cuerpo a la vez que refuerza el aspecto ritual y el misterio del objeto.
La pátina: La madera presenta una hermosa pátina matizada, ocre-marrón en el torso y el rostro, revelando zonas más oscuras y brillantes debidas a las manipulaciones y a las unciones de aceites rituales.
2. Uso espiritual y función social
En la cosmogonía Songye, un Nkisi es creado por un escultor pero no adquiere sus poderes hasta que es “cargado” por el nganga (el adivino-curandero) con la ayuda del bishimba (una mezcla secreta de materias vegetales, animales y a veces minerales). Dada su dimensión de 28 cm, se trata de un fetiche de uso familiar o personal (en oposición a los grandes Mankishi comunitarios que protegen a todo un pueblo):
Protección contra la hechicería: La función principal de esta efigie es actuar como un escudo espiritual para el hogar. Protege a la familia de las fuerzas malvadas, de los malos espíritus nocturnos (banyishi) y de los hechizos lanzados por los hechiceros.
Terapia y curación: El Nkisi es invocado para curar enfermedades específicas, aliviar dolores o identificar el origen espiritual de un mal físico a través del adivino.
Prosperidad y fertilidad: Conservada con cuidado en un altar doméstico, la estatua favorece el éxito de las actividades cotidianas (caza, cosechas) y asegura la fertilidad de las mujeres de la casa, protegiendo el linaje.
Los songyé esculpieron numerosos objetos: hacha de metal, taburetes, apoyacabezas, pulseras y hachas.
