Sneakers - Porsche





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Trustpilot 4.4 | 138300 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Zapatilla Porsche, talla 43, original y como nueva.
Descripción del vendedor
Sneaker Porsche
Tg. 43
La historia de Porsche está estrechamente entrelazada con la de su fundador, Ferdinand Porsche, un ingeniero visionario que ya en las primeras décadas del siglo XX se había destacado por su genio técnico. Nacido en Bohemia en 1875, Ferdinand trabajó para varias casas automovilísticas antes de fundar, en 1931 en Stuttgart, su propia empresa de ingeniería: Dr. Ing. h.c. F. Porsche GmbH. Al principio la empresa no fabricaba automóviles propios, sino que ofrecía asesoría y proyectos a terceros. Fue precisamente en aquellos años cuando Porsche colaboró con el gobierno alemán para desarrollar un coche económico destinado al pueblo: de ese proyecto nació el Volkswagen Beetle, la célebre “Maggiolino”, una de las autos más icónicas del siglo XX.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la empresa enfrentó un periodo difícil: Ferdinand Porsche fue encarcelado en Francia por presuntos crímenes de guerra y el futuro de la empresa pareció incierto. Sin embargo, su hijo Ferry Porsche tomó las riendas y, en 1948, dio vida al primer verdadero Porsche, el 356, construido en una pequeña planta de Gmünd, en Austria. Era un coche deportivo ligero, con motor trasero derivado del del Maggiolino, pero con un carácter completamente distinto: elegante, rápido y ágil, encarnaba la filosofía que definiría para siempre la marca.
En las décadas de los cincuenta y sesenta, Porsche se afianzó rápidamente tanto en el mercado como en las competiciones. El 356 se convirtió en un símbolo de estilo y prestaciones, pero fue con el 911, presentado en 1963, que la marca encontró su identidad definitiva. Diseñado por Ferdinand Alexander Porsche, hijo de Ferry, el 911 combinaba líneas elegantes e inconfundibles con un motor bóxer trasero y un placer de conducción único. Ese coche, evolucionando a lo largo de las décadas, ha seguido siendo el latido del corazón de la marca y uno de los vehículos más amados y longevos de la historia del automóvil.
A lo largo de las décadas siguientes, Porsche pasó de ser una pequeña casa artesanal a un fabricante de alcance mundial. Las victorias en competiciones, en particular las 24 Horas de Le Mans, consolidaron la reputación de excelencia técnica y fiabilidad. Sin embargo, el crecimiento no fue siempre lineal: en las décadas de los ochenta y noventa la empresa atravesó crisis financieras y tuvo que reinventarse. La introducción de nuevos modelos como la Boxster, la Cayenne y, más tarde, la Panamera, abrió camino a una gama más amplia de vehículos, demostrando que la deportividad de Porsche podía convivir con confort, practicidad y modernidad.
En el siglo XXI, Porsche se convirtió en parte integral del grupo Volkswagen, manteniendo sin embargo una fuerte autonomía y una identidad clara. Con la llegada de la Taycan, el primer Porsche completamente eléctrico, la marca ha demostrado saber afrontar la transición tecnológica sin renunciar a su esencia deportiva. Hoy Porsche representa un equilibrio entre tradición e innovación, entre la precisión alemana y la pasión por la conducción, continuando a encarnar la idea de que un automóvil puede ser al mismo tiempo una obra maestra de ingeniería y un objeto de deseo.
Buena subasta
Sneaker Porsche
Tg. 43
La historia de Porsche está estrechamente entrelazada con la de su fundador, Ferdinand Porsche, un ingeniero visionario que ya en las primeras décadas del siglo XX se había destacado por su genio técnico. Nacido en Bohemia en 1875, Ferdinand trabajó para varias casas automovilísticas antes de fundar, en 1931 en Stuttgart, su propia empresa de ingeniería: Dr. Ing. h.c. F. Porsche GmbH. Al principio la empresa no fabricaba automóviles propios, sino que ofrecía asesoría y proyectos a terceros. Fue precisamente en aquellos años cuando Porsche colaboró con el gobierno alemán para desarrollar un coche económico destinado al pueblo: de ese proyecto nació el Volkswagen Beetle, la célebre “Maggiolino”, una de las autos más icónicas del siglo XX.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la empresa enfrentó un periodo difícil: Ferdinand Porsche fue encarcelado en Francia por presuntos crímenes de guerra y el futuro de la empresa pareció incierto. Sin embargo, su hijo Ferry Porsche tomó las riendas y, en 1948, dio vida al primer verdadero Porsche, el 356, construido en una pequeña planta de Gmünd, en Austria. Era un coche deportivo ligero, con motor trasero derivado del del Maggiolino, pero con un carácter completamente distinto: elegante, rápido y ágil, encarnaba la filosofía que definiría para siempre la marca.
En las décadas de los cincuenta y sesenta, Porsche se afianzó rápidamente tanto en el mercado como en las competiciones. El 356 se convirtió en un símbolo de estilo y prestaciones, pero fue con el 911, presentado en 1963, que la marca encontró su identidad definitiva. Diseñado por Ferdinand Alexander Porsche, hijo de Ferry, el 911 combinaba líneas elegantes e inconfundibles con un motor bóxer trasero y un placer de conducción único. Ese coche, evolucionando a lo largo de las décadas, ha seguido siendo el latido del corazón de la marca y uno de los vehículos más amados y longevos de la historia del automóvil.
A lo largo de las décadas siguientes, Porsche pasó de ser una pequeña casa artesanal a un fabricante de alcance mundial. Las victorias en competiciones, en particular las 24 Horas de Le Mans, consolidaron la reputación de excelencia técnica y fiabilidad. Sin embargo, el crecimiento no fue siempre lineal: en las décadas de los ochenta y noventa la empresa atravesó crisis financieras y tuvo que reinventarse. La introducción de nuevos modelos como la Boxster, la Cayenne y, más tarde, la Panamera, abrió camino a una gama más amplia de vehículos, demostrando que la deportividad de Porsche podía convivir con confort, practicidad y modernidad.
En el siglo XXI, Porsche se convirtió en parte integral del grupo Volkswagen, manteniendo sin embargo una fuerte autonomía y una identidad clara. Con la llegada de la Taycan, el primer Porsche completamente eléctrico, la marca ha demostrado saber afrontar la transición tecnológica sin renunciar a su esencia deportiva. Hoy Porsche representa un equilibrio entre tradición e innovación, entre la precisión alemana y la pasión por la conducción, continuando a encarnar la idea de que un automóvil puede ser al mismo tiempo una obra maestra de ingeniería y un objeto de deseo.
Buena subasta

