Francisca Salvat Homs (1946) - El ramo

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Caroline Bokobza
Experto
Seleccionado por Caroline Bokobza

Graduada como subastadora francesa y trabajó en el departamento de tasación de Sotheby’s París.

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Descripción del vendedor

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Salvat Homs, que representa un exuberante ramo de flores multicolores dispuesto en una elegante jarra azul, como una vibrante celebración de la belleza, la abundancia y la vitalidad de la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 53x46x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación, presenta múltiples falta de pintura en la parte de las flores.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX, utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta un exuberante ramo de flores multicolores dispuesto en una elegante jarra azul, creando una imagen de extraordinaria vitalidad, abundancia y riqueza visual. La composición está dominada por una gran masa floral que se expande hacia todos los extremos y ocupa prácticamente la totalidad del espacio, como si las flores hubieran crecido libremente hasta desbordar el recipiente. La escena transmite una sensación inmediata de alegría y energía, pero también conserva la intimidad de un arreglo doméstico contemplado de cerca. Cada flor parece poseer su propio carácter y color, aunque todas participan de una armonía común que convierte el ramo en una celebración apasionada de la naturaleza.

La jarra se encuentra situada en la parte inferior central y funciona como el firme punto de apoyo de toda la composición. Su cuerpo redondeado y voluminoso presenta un intenso color azul profundo, enriquecido por reflejos en tonos blancos, violetas, turquesas y azul eléctrico. Su amplia asa se abre hacia el lado derecho mediante una curva elegante que refuerza la sensación de volumen. La oscuridad del recipiente contrasta con la luminosidad de muchas de las flores, permitiendo que el ramo se eleve visualmente con todavía mayor intensidad.

La superficie de la jarra parece recoger pequeños destellos procedentes del entorno. Algunas zonas muestran reflejos claros que describen su forma curva, mientras otras permanecen sumergidas en profundos azules y violetas. Esta alternancia entre luz y sombra concede al recipiente una presencia sólida y ornamental. A pesar de ocupar una parte considerable del primer término, la jarra no compite con las flores, sino que actúa como una base cromática capaz de reunir y equilibrar la extraordinaria variedad del ramo.

En el centro del arreglo destaca una gran agrupación de flores claras, formada por blancos, verdes pálidos, grises azulados, malvas y delicados tonos rosados. Esta masa luminosa parece expandirse como una nube suave en medio de los colores más intensos. Sus formas se superponen y se confunden ligeramente unas con otras, creando una zona de transición entre las flores rojizas de la parte superior y los tonos profundos del recipiente. La claridad de este núcleo central proporciona aire y descanso a la mirada dentro de una composición marcada por la abundancia.

A la izquierda del centro aparece una gran flor de tonalidades granates y rojizas, cuyos pétalos amplios y abiertos constituyen uno de los principales focos de atención. Su color profundo se combina con matices carmesí, burdeos, rosados y blancos, creando una presencia poderosa y casi majestuosa. Cerca de ella pueden observarse otras flores rojizas de diferentes tamaños, algunas plenamente abiertas y otras parcialmente ocultas. Esta superposición genera una sensación de profundidad y hace que el ramo parezca mucho más denso de lo que puede apreciarse a primera vista.

En la zona inferior derecha se reúne otro importante grupo de flores rojas, granates y rosadas. Sus pétalos se entrelazan con pequeñas notas blancas, anaranjadas y violetas, formando una masa cálida que equilibra la gran flor situada en el lado opuesto. Entre ellas emergen centros oscuros y pequeñas sombras verdosas que acentúan su volumen. La intensidad de estos colores transmite pasión y fuerza, convirtiendo este sector del ramo en una de las áreas más expresivas y vibrantes de la obra.

Las flores amarillas y anaranjadas aportan luminosidad y dinamismo a numerosos puntos de la composición. Algunas aparecen en los extremos superiores, mientras otras surgen entre las flores rojizas o se inclinan hacia los laterales. En la parte superior destaca una gran flor amarilla mezclada con tonos naranjas, rojizos y blancos, cuya presencia parece coronar el ramo. Su color cálido atrae inmediatamente la mirada y establece una conexión con las flores amarillas situadas en la zona inferior izquierda y en el extremo derecho.

En torno a estas grandes flores se distribuyen pequeñas flores blancas y amarillas que recuerdan margaritas silvestres. Su aspecto sencillo introduce una nota de delicadeza dentro de la exuberancia general. Algunas se inclinan hacia el espectador, mostrando claramente su centro dorado, mientras otras aparecen de perfil o parcialmente escondidas entre hojas y pétalos. Estas pequeñas flores alivian la densidad de los grandes volúmenes y aportan una sensación de espontaneidad, como si el ramo hubiera sido reunido directamente en un jardín.

La flor situada en la parte superior derecha, de pétalos claros y centro cálido, se abre ampliamente sobre el conjunto. Su forma estrellada y su luminosidad la convierten en otro punto destacado dentro del ramo. Los tonos blancos, crema, rosados y amarillentos de sus pétalos contrastan con el fondo oscuro y con las flores anaranjadas que la rodean. Su presencia introduce elegancia y equilibrio en una zona dominada por colores cálidos y formas densamente superpuestas.

La vegetación aparece entre las flores mediante tallos verdes, hojas oscuras y pequeñas formas azuladas o turquesas. Aunque en muchos lugares queda oculta por la abundancia de pétalos, su presencia resulta esencial para unir las distintas zonas del ramo. Algunos tallos se elevan verticalmente, otros se inclinan hacia los bordes y varios desaparecen dentro de la masa floral. Esta variedad de direcciones rompe cualquier rigidez y transmite la impresión de un arreglo natural, libre y ligeramente desordenado.

El fondo oscuro está construido a partir de verdes profundos, azules, grises, violetas y negros, formando una atmósfera envolvente que realza los colores del primer plano. No se presenta como una superficie completamente uniforme, sino como un espacio lleno de variaciones, sombras y pequeñas zonas de claridad. En ciertos puntos parece sugerir hojas, rincones de una estancia o vegetación apenas distinguible, aunque su indefinición mantiene toda la atención sobre el ramo. Esta oscuridad proporciona profundidad y hace que las flores parezcan avanzar hacia el espectador.

En la parte superior izquierda, las tonalidades verdes y azuladas crean una estructura triangular que podría recordar un pliegue, una sombra o una forma arquitectónica parcialmente oculta. Este elemento introduce una ligera sensación de misterio y amplía el espacio más allá del ramo. Sin embargo, sus contornos permanecen deliberadamente integrados en el fondo, evitando distraer la mirada. La composición conserva así un carácter íntimo, como si las flores hubieran sido colocadas en un rincón silencioso y contempladas bajo una luz cambiante.

La mesa sobre la que descansa la jarra aparece en la parte inferior mediante una sucesión de marrones, ocres, verdes apagados, amarillos y violetas. Su superficie queda parcialmente cubierta por sombras y reflejos del recipiente. Las líneas diagonales que nacen desde los extremos inferiores parecen dirigir la mirada hacia la jarra, reforzando su posición central. Este espacio terroso aporta estabilidad a la escena y contrasta con la intensidad de los azules y con el carácter expansivo del ramo.

La composición se organiza a partir de un interesante contraste entre concentración y desbordamiento. La jarra reúne los tallos en un punto relativamente estrecho, pero las flores se abren inmediatamente hacia los lados y hacia la parte superior, formando una gran corona irregular. Algunas quedan cortadas por los bordes, lo que sugiere que el ramo continúa más allá de lo visible. Esta disposición aumenta la sensación de abundancia y hace que la naturaleza parezca incapaz de quedar contenida dentro de los límites de la imagen.

La gama cromática constituye uno de los aspectos más cautivadores de la obra. Los amarillos luminosos se enfrentan a los violetas y azules profundos, mientras los rojos, granates y naranjas encuentran equilibrio en los blancos, verdes pálidos y grises. Los colores no aparecen aislados, sino mezclados visualmente mediante pequeñas correspondencias que recorren toda la composición. Un reflejo azul puede descubrirse entre los pétalos rojizos, del mismo modo que una nota amarilla puede surgir dentro de una flor blanca o anaranjada.

La luz se reparte de manera fragmentada sobre el ramo. Algunos pétalos parecen recibir una claridad directa y destacan con intensidad, mientras otros permanecen parcialmente escondidos bajo flores cercanas. Esta alternancia crea numerosos planos y evita que el conjunto se perciba como una masa plana. La mirada puede desplazarse desde las flores más próximas hasta las pequeñas formas ocultas en el fondo, descubriendo continuamente nuevos matices, centros, pétalos y hojas.

La extraordinaria proximidad del ramo intensifica la experiencia visual. No existe una gran distancia entre el espectador y las flores; por el contrario, parece que estas se acercan, invaden el espacio y ofrecen toda su riqueza de color. Esta cercanía permite imaginar el aroma, la frescura y la variedad del conjunto. La obra no muestra simplemente unas flores colocadas en una jarra, sino que transmite la sensación física y emocional de encontrarse ante una explosión de naturaleza.

A pesar de la diversidad de formas y colores, la imagen conserva una notable unidad. Las flores claras del centro actúan como un puente entre los amarillos superiores, los rojos laterales y el azul profundo del recipiente. Las pequeñas flores blancas se repiten en diferentes zonas y crean un ritmo luminoso, mientras los tonos verdosos conectan el fondo con el interior del ramo. Gracias a estas relaciones, la exuberancia nunca se transforma en desorden, sino en una abundancia cuidadosamente equilibrada.

La escena también posee una dimensión simbólica relacionada con la belleza efímera. Las flores aparecen en un momento de plenitud, abiertas y llenas de color, pero su naturaleza recuerda inevitablemente el paso del tiempo. El ramo puede interpretarse como una celebración de la vida, de la renovación y de aquellos instantes de belleza que deben ser contemplados antes de desaparecer. La jarra, firme y oscura, parece conservar por un momento esta explosión luminosa, ofreciendo un delicado equilibrio entre permanencia y fugacidad.

Asimismo, el cuadro transmite una atmósfera profundamente emocional. Los rojos y granates evocan intensidad y pasión; los amarillos aportan alegría y optimismo; los blancos sugieren serenidad; y los azules profundos de la jarra introducen calma y elegancia. Esta combinación hace que la escena pueda sentirse simultáneamente festiva e íntima. El ramo parece haber sido reunido no solo para decorar una estancia, sino también para celebrar un recuerdo, expresar afecto o iluminar un momento especial.

En conjunto, la obra representa un magnífico ramo de flores multicolores que desborda una elegante jarra azul y llena la escena de vida, color y emoción. Las grandes flores rojas, granates, amarillas, anaranjadas y blancas se mezclan con delicadas margaritas, hojas verdes y reflejos azulados, formando una composición exuberante en la que cada rincón ofrece un nuevo detalle. El fondo oscuro realza la luminosidad de los pétalos, mientras la sólida presencia del recipiente aporta equilibrio y profundidad. La imagen se convierte así en una intensa celebración de la naturaleza, la belleza efímera y la capacidad de las flores para transformar un espacio cotidiano en un universo lleno de alegría, energía y sensibilidad.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Salvat Homs, que representa un exuberante ramo de flores multicolores dispuesto en una elegante jarra azul, como una vibrante celebración de la belleza, la abundancia y la vitalidad de la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 53x46x2 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación, presenta múltiples falta de pintura en la parte de las flores.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX, utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta un exuberante ramo de flores multicolores dispuesto en una elegante jarra azul, creando una imagen de extraordinaria vitalidad, abundancia y riqueza visual. La composición está dominada por una gran masa floral que se expande hacia todos los extremos y ocupa prácticamente la totalidad del espacio, como si las flores hubieran crecido libremente hasta desbordar el recipiente. La escena transmite una sensación inmediata de alegría y energía, pero también conserva la intimidad de un arreglo doméstico contemplado de cerca. Cada flor parece poseer su propio carácter y color, aunque todas participan de una armonía común que convierte el ramo en una celebración apasionada de la naturaleza.

La jarra se encuentra situada en la parte inferior central y funciona como el firme punto de apoyo de toda la composición. Su cuerpo redondeado y voluminoso presenta un intenso color azul profundo, enriquecido por reflejos en tonos blancos, violetas, turquesas y azul eléctrico. Su amplia asa se abre hacia el lado derecho mediante una curva elegante que refuerza la sensación de volumen. La oscuridad del recipiente contrasta con la luminosidad de muchas de las flores, permitiendo que el ramo se eleve visualmente con todavía mayor intensidad.

La superficie de la jarra parece recoger pequeños destellos procedentes del entorno. Algunas zonas muestran reflejos claros que describen su forma curva, mientras otras permanecen sumergidas en profundos azules y violetas. Esta alternancia entre luz y sombra concede al recipiente una presencia sólida y ornamental. A pesar de ocupar una parte considerable del primer término, la jarra no compite con las flores, sino que actúa como una base cromática capaz de reunir y equilibrar la extraordinaria variedad del ramo.

En el centro del arreglo destaca una gran agrupación de flores claras, formada por blancos, verdes pálidos, grises azulados, malvas y delicados tonos rosados. Esta masa luminosa parece expandirse como una nube suave en medio de los colores más intensos. Sus formas se superponen y se confunden ligeramente unas con otras, creando una zona de transición entre las flores rojizas de la parte superior y los tonos profundos del recipiente. La claridad de este núcleo central proporciona aire y descanso a la mirada dentro de una composición marcada por la abundancia.

A la izquierda del centro aparece una gran flor de tonalidades granates y rojizas, cuyos pétalos amplios y abiertos constituyen uno de los principales focos de atención. Su color profundo se combina con matices carmesí, burdeos, rosados y blancos, creando una presencia poderosa y casi majestuosa. Cerca de ella pueden observarse otras flores rojizas de diferentes tamaños, algunas plenamente abiertas y otras parcialmente ocultas. Esta superposición genera una sensación de profundidad y hace que el ramo parezca mucho más denso de lo que puede apreciarse a primera vista.

En la zona inferior derecha se reúne otro importante grupo de flores rojas, granates y rosadas. Sus pétalos se entrelazan con pequeñas notas blancas, anaranjadas y violetas, formando una masa cálida que equilibra la gran flor situada en el lado opuesto. Entre ellas emergen centros oscuros y pequeñas sombras verdosas que acentúan su volumen. La intensidad de estos colores transmite pasión y fuerza, convirtiendo este sector del ramo en una de las áreas más expresivas y vibrantes de la obra.

Las flores amarillas y anaranjadas aportan luminosidad y dinamismo a numerosos puntos de la composición. Algunas aparecen en los extremos superiores, mientras otras surgen entre las flores rojizas o se inclinan hacia los laterales. En la parte superior destaca una gran flor amarilla mezclada con tonos naranjas, rojizos y blancos, cuya presencia parece coronar el ramo. Su color cálido atrae inmediatamente la mirada y establece una conexión con las flores amarillas situadas en la zona inferior izquierda y en el extremo derecho.

En torno a estas grandes flores se distribuyen pequeñas flores blancas y amarillas que recuerdan margaritas silvestres. Su aspecto sencillo introduce una nota de delicadeza dentro de la exuberancia general. Algunas se inclinan hacia el espectador, mostrando claramente su centro dorado, mientras otras aparecen de perfil o parcialmente escondidas entre hojas y pétalos. Estas pequeñas flores alivian la densidad de los grandes volúmenes y aportan una sensación de espontaneidad, como si el ramo hubiera sido reunido directamente en un jardín.

La flor situada en la parte superior derecha, de pétalos claros y centro cálido, se abre ampliamente sobre el conjunto. Su forma estrellada y su luminosidad la convierten en otro punto destacado dentro del ramo. Los tonos blancos, crema, rosados y amarillentos de sus pétalos contrastan con el fondo oscuro y con las flores anaranjadas que la rodean. Su presencia introduce elegancia y equilibrio en una zona dominada por colores cálidos y formas densamente superpuestas.

La vegetación aparece entre las flores mediante tallos verdes, hojas oscuras y pequeñas formas azuladas o turquesas. Aunque en muchos lugares queda oculta por la abundancia de pétalos, su presencia resulta esencial para unir las distintas zonas del ramo. Algunos tallos se elevan verticalmente, otros se inclinan hacia los bordes y varios desaparecen dentro de la masa floral. Esta variedad de direcciones rompe cualquier rigidez y transmite la impresión de un arreglo natural, libre y ligeramente desordenado.

El fondo oscuro está construido a partir de verdes profundos, azules, grises, violetas y negros, formando una atmósfera envolvente que realza los colores del primer plano. No se presenta como una superficie completamente uniforme, sino como un espacio lleno de variaciones, sombras y pequeñas zonas de claridad. En ciertos puntos parece sugerir hojas, rincones de una estancia o vegetación apenas distinguible, aunque su indefinición mantiene toda la atención sobre el ramo. Esta oscuridad proporciona profundidad y hace que las flores parezcan avanzar hacia el espectador.

En la parte superior izquierda, las tonalidades verdes y azuladas crean una estructura triangular que podría recordar un pliegue, una sombra o una forma arquitectónica parcialmente oculta. Este elemento introduce una ligera sensación de misterio y amplía el espacio más allá del ramo. Sin embargo, sus contornos permanecen deliberadamente integrados en el fondo, evitando distraer la mirada. La composición conserva así un carácter íntimo, como si las flores hubieran sido colocadas en un rincón silencioso y contempladas bajo una luz cambiante.

La mesa sobre la que descansa la jarra aparece en la parte inferior mediante una sucesión de marrones, ocres, verdes apagados, amarillos y violetas. Su superficie queda parcialmente cubierta por sombras y reflejos del recipiente. Las líneas diagonales que nacen desde los extremos inferiores parecen dirigir la mirada hacia la jarra, reforzando su posición central. Este espacio terroso aporta estabilidad a la escena y contrasta con la intensidad de los azules y con el carácter expansivo del ramo.

La composición se organiza a partir de un interesante contraste entre concentración y desbordamiento. La jarra reúne los tallos en un punto relativamente estrecho, pero las flores se abren inmediatamente hacia los lados y hacia la parte superior, formando una gran corona irregular. Algunas quedan cortadas por los bordes, lo que sugiere que el ramo continúa más allá de lo visible. Esta disposición aumenta la sensación de abundancia y hace que la naturaleza parezca incapaz de quedar contenida dentro de los límites de la imagen.

La gama cromática constituye uno de los aspectos más cautivadores de la obra. Los amarillos luminosos se enfrentan a los violetas y azules profundos, mientras los rojos, granates y naranjas encuentran equilibrio en los blancos, verdes pálidos y grises. Los colores no aparecen aislados, sino mezclados visualmente mediante pequeñas correspondencias que recorren toda la composición. Un reflejo azul puede descubrirse entre los pétalos rojizos, del mismo modo que una nota amarilla puede surgir dentro de una flor blanca o anaranjada.

La luz se reparte de manera fragmentada sobre el ramo. Algunos pétalos parecen recibir una claridad directa y destacan con intensidad, mientras otros permanecen parcialmente escondidos bajo flores cercanas. Esta alternancia crea numerosos planos y evita que el conjunto se perciba como una masa plana. La mirada puede desplazarse desde las flores más próximas hasta las pequeñas formas ocultas en el fondo, descubriendo continuamente nuevos matices, centros, pétalos y hojas.

La extraordinaria proximidad del ramo intensifica la experiencia visual. No existe una gran distancia entre el espectador y las flores; por el contrario, parece que estas se acercan, invaden el espacio y ofrecen toda su riqueza de color. Esta cercanía permite imaginar el aroma, la frescura y la variedad del conjunto. La obra no muestra simplemente unas flores colocadas en una jarra, sino que transmite la sensación física y emocional de encontrarse ante una explosión de naturaleza.

A pesar de la diversidad de formas y colores, la imagen conserva una notable unidad. Las flores claras del centro actúan como un puente entre los amarillos superiores, los rojos laterales y el azul profundo del recipiente. Las pequeñas flores blancas se repiten en diferentes zonas y crean un ritmo luminoso, mientras los tonos verdosos conectan el fondo con el interior del ramo. Gracias a estas relaciones, la exuberancia nunca se transforma en desorden, sino en una abundancia cuidadosamente equilibrada.

La escena también posee una dimensión simbólica relacionada con la belleza efímera. Las flores aparecen en un momento de plenitud, abiertas y llenas de color, pero su naturaleza recuerda inevitablemente el paso del tiempo. El ramo puede interpretarse como una celebración de la vida, de la renovación y de aquellos instantes de belleza que deben ser contemplados antes de desaparecer. La jarra, firme y oscura, parece conservar por un momento esta explosión luminosa, ofreciendo un delicado equilibrio entre permanencia y fugacidad.

Asimismo, el cuadro transmite una atmósfera profundamente emocional. Los rojos y granates evocan intensidad y pasión; los amarillos aportan alegría y optimismo; los blancos sugieren serenidad; y los azules profundos de la jarra introducen calma y elegancia. Esta combinación hace que la escena pueda sentirse simultáneamente festiva e íntima. El ramo parece haber sido reunido no solo para decorar una estancia, sino también para celebrar un recuerdo, expresar afecto o iluminar un momento especial.

En conjunto, la obra representa un magnífico ramo de flores multicolores que desborda una elegante jarra azul y llena la escena de vida, color y emoción. Las grandes flores rojas, granates, amarillas, anaranjadas y blancas se mezclan con delicadas margaritas, hojas verdes y reflejos azulados, formando una composición exuberante en la que cada rincón ofrece un nuevo detalle. El fondo oscuro realza la luminosidad de los pétalos, mientras la sólida presencia del recipiente aporta equilibrio y profundidad. La imagen se convierte así en una intensa celebración de la naturaleza, la belleza efímera y la capacidad de las flores para transformar un espacio cotidiano en un universo lleno de alegría, energía y sensibilidad.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Datos

Artista
Francisca Salvat Homs (1946)
Se vende con marco
No
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
El ramo
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
53 cm
Ancho
46 cm
Estilo
Impresionismo
Periodo
1980-1990
Vendido por
EspañaVerificado
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