Jon Pletos (1900-1938) - Il canto delle sirene






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Il canto delle sirene, óleo sobre lienzo de 40 x 50 cm, producido en Moldavia en los años 1930–1940 y firmado a mano, vendido con marco, atribuido a Jon Pletos (1900–1938).
Descripción del vendedor
"El canto de la serena" de Jon Pletos (Moldavia 1900 – Ischia 1938) es una obra que vibra de misterio y lirismo, un cuadro capaz de evocar atmósferas suspendidas entre sueño y memoria. Realizado en 1933 con la técnica del óleo sobre lienzo, mide 40x50 cm, está firmado en la esquina inferior derecha y va acompañado de un marco que subraya su elegancia y profundidad expresiva. La obra se localiza en Capri, lugar que parece fundirse con el imaginario evocado por el pintor.
La escena representa una figura femenina —tal vez una sirena, tal vez un símbolo del canto interior— tomada en un momento de recogimiento, asomada al mar al atardecer. El fondo costero, con sus tonalidades cálidas y el perfil de las rocas capriseñas, crea un contraste sugerente con la quietud de la protagonista. Todo en la obra sugiere un relato silencioso, un fragmento poético que asoma desde la tela como un recuerdo o un sueño despierto.
La paleta cromática es intensa pero equilibrada, dominada por azules profundos, naranjas dorados y tonos nacarados que se difuminan en la luz crepuscular. La luz es protagonista discreta: envuelve la figura, esculpe las formas con delicadeza y contribuye a crear una atmósfera contemplativa y melancólica, casi musical.
La pintura de Jon Pletos se distingue por una pincelada fluida, rica en tonalidades, capaz de transmitir emoción más que descripción. El artista demuestra un control refinado de la composición y una notable habilidad para sugerir estados de ánimo a través del paisaje y la figura, que parecen fundirse en un solo canto visual.
El marco que acompaña la obra, sobrio pero de mérito, completa su presencia estética, realzando sus tonalidades y acompañando la mirada del espectador hacia el centro del cuadro, donde el silencio y la voz de la pintura se encuentran.
En síntesis, "El canto de la serena" es una obra que cuenta un lazo profundo entre el ser humano y el paisaje marino, entre la imaginación y la realidad. Un cuadro que seduce la mirada y toca cuerdas interiores, ofreciendo una pausa de belleza íntima y universal.
El vendedor y su historia
"El canto de la serena" de Jon Pletos (Moldavia 1900 – Ischia 1938) es una obra que vibra de misterio y lirismo, un cuadro capaz de evocar atmósferas suspendidas entre sueño y memoria. Realizado en 1933 con la técnica del óleo sobre lienzo, mide 40x50 cm, está firmado en la esquina inferior derecha y va acompañado de un marco que subraya su elegancia y profundidad expresiva. La obra se localiza en Capri, lugar que parece fundirse con el imaginario evocado por el pintor.
La escena representa una figura femenina —tal vez una sirena, tal vez un símbolo del canto interior— tomada en un momento de recogimiento, asomada al mar al atardecer. El fondo costero, con sus tonalidades cálidas y el perfil de las rocas capriseñas, crea un contraste sugerente con la quietud de la protagonista. Todo en la obra sugiere un relato silencioso, un fragmento poético que asoma desde la tela como un recuerdo o un sueño despierto.
La paleta cromática es intensa pero equilibrada, dominada por azules profundos, naranjas dorados y tonos nacarados que se difuminan en la luz crepuscular. La luz es protagonista discreta: envuelve la figura, esculpe las formas con delicadeza y contribuye a crear una atmósfera contemplativa y melancólica, casi musical.
La pintura de Jon Pletos se distingue por una pincelada fluida, rica en tonalidades, capaz de transmitir emoción más que descripción. El artista demuestra un control refinado de la composición y una notable habilidad para sugerir estados de ánimo a través del paisaje y la figura, que parecen fundirse en un solo canto visual.
El marco que acompaña la obra, sobrio pero de mérito, completa su presencia estética, realzando sus tonalidades y acompañando la mirada del espectador hacia el centro del cuadro, donde el silencio y la voz de la pintura se encuentran.
En síntesis, "El canto de la serena" es una obra que cuenta un lazo profundo entre el ser humano y el paisaje marino, entre la imaginación y la realidad. Un cuadro que seduce la mirada y toca cuerdas interiores, ofreciendo una pausa de belleza íntima y universal.
