École française (XX) - Refuge de verdure

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Caroline Bokobza
Experto
Seleccionado por Caroline Bokobza

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Refuge de verdure, original oil painting on panel de la escuela francesa, período 1970-1980, 27 × 35 cm, firmado a mano en la esquina inferior derecha, en buen estado, vendido por Galería.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela francesa, que representa un sendero iluminado que se adentra en un bosque frondoso y colorido, creando una atmósfera de serenidad, misterio y conexión con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 27x35x1 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en perfecto estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro nos introduce en el corazón de un bosque frondoso, representado como un espacio vivo y envolvente en el que la naturaleza parece extenderse más allá de los límites de la composición. La sucesión de árboles, arbustos y zonas iluminadas crea una escena de gran intensidad visual, dominada por una abundante gama de verdes que transmite frescura, profundidad y una poderosa sensación de vitalidad. Desde el primer momento, la mirada queda atraída por el sendero central, que se adentra entre la vegetación y convierte el paisaje en una invitación silenciosa a recorrerlo.

Los troncos de los árboles se levantan a ambos lados del camino formando una estructura natural semejante a un corredor. Sus formas alargadas, ligeramente inclinadas y de contornos libres imprimen movimiento a la escena, evitando cualquier rigidez. Algunos aparecen en primer plano, sólidos y rotundos, mientras que otros se confunden gradualmente con la espesura del fondo. Esta superposición de elementos contribuye a crear una notable sensación de profundidad, como si el espectador estuviera contemplando el bosque desde su mismo interior.

La vegetación está construida mediante una rica combinación de verdes oscuros, esmeraldas, turquesas, amarillos verdosos y pequeñas zonas azuladas. Estos colores se distribuyen de manera dinámica por toda la superficie, sugiriendo hojas, matorrales y masas de follaje sin necesidad de describir cada elemento con precisión. Los tonos más profundos ocupan las áreas de sombra, mientras que los verdes luminosos aparecen allí donde la claridad consigue atravesar las copas de los árboles. El resultado es una naturaleza vibrante, cambiante y llena de matices.

El camino actúa como el verdadero eje de la composición. Nace en la parte inferior y avanza mediante una sucesión de curvas suaves, alternando zonas de sombra con amplias franjas doradas. Estas áreas cálidas evocan la luz del sol filtrándose entre las ramas y posándose sobre el suelo del bosque. Los amarillos, ocres y anaranjados contrastan con la vegetación circundante, guiando la mirada hacia el fondo y aportando a la escena una atmósfera acogedora y serena.

La iluminación desempeña un papel esencial en la percepción del paisaje. No aparece como una claridad uniforme, sino fragmentada en pequeños destellos que emergen entre las hojas, sobre los troncos y en determinados puntos del sendero. Esta alternancia entre luces y sombras crea un ritmo visual muy expresivo y permite imaginar el movimiento de las ramas bajo una brisa ligera. La escena parece capturar uno de esos instantes efímeros en los que el bosque cambia de apariencia a medida que la luz atraviesa la vegetación.

La paleta cromática se enriquece con la presencia de violetas, granates, azules y marrones profundos en los troncos. Estos tonos inesperados otorgan personalidad al paisaje y transforman los árboles en formas llenas de energía. Frente a una interpretación estrictamente naturalista, la obra propone una visión emocional del entorno, en la que el color transmite las sensaciones provocadas por el bosque: frescura, misterio, calma y una cierta fascinación ante la exuberancia de la naturaleza.

En la zona central, la vegetación se abre ligeramente y permite descubrir una pequeña franja azulada que podría sugerir la presencia de agua, una apertura hacia el cielo o un espacio más despejado en la distancia. Este detalle amplía visualmente la composición y despierta la curiosidad del espectador, pues insinúa la existencia de un paisaje oculto más allá de los árboles. El sendero parece conducir precisamente hacia ese lugar luminoso, reforzando la idea de recorrido y descubrimiento.

El primer plano presenta una tierra de colores cálidos y oscuros, atravesada por reflejos amarillos, rosados, azulados y verdosos. Esta variedad cromática dota al suelo de una apariencia rica y cambiante, como si estuviera cubierto de hojas, raíces, piedras y pequeños charcos iluminados. Las formas no están cerradas ni delimitadas de manera rígida, lo que permite que cada observador interprete libremente los detalles y complete mentalmente la escena.

La composición mantiene un equilibrio muy atractivo entre estructura y espontaneidad. Los grandes troncos verticales organizan el paisaje, mientras que las masas irregulares de color aportan libertad y dinamismo. El camino central evita que la abundancia de vegetación resulte cerrada o impenetrable, ofreciendo una vía visual que ordena el conjunto y dirige la atención hacia la profundidad. De este modo, la obra combina la sensación protectora del bosque con la promesa de un espacio abierto al final del recorrido.

También destaca la ausencia de figuras humanas, que intensifica la calma y el carácter contemplativo del lugar. El bosque aparece como un universo autónomo, apartado del ruido y de la actividad cotidiana. Sin embargo, el sendero constituye una huella discreta de presencia y tránsito, haciendo que el espectador pueda imaginarse avanzando por él. Esta relación entre naturaleza y camino genera una atmósfera íntima, propicia para la reflexión y la conexión con el entorno.

En conjunto, esta preciosa obra ofrece una interpretación intensa, luminosa y profundamente evocadora de un sendero que atraviesa un bosque lleno de color. La riqueza de los verdes, el contraste de los troncos oscuros, las zonas doradas iluminadas por el sol y la profundidad del camino construyen una escena de gran fuerza decorativa y emocional. Es un paisaje que invita a detenerse, respirar y dejarse conducir hacia el interior de una naturaleza misteriosa, acogedora y desbordante de vida.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a la escuela francesa, que representa un sendero iluminado que se adentra en un bosque frondoso y colorido, creando una atmósfera de serenidad, misterio y conexión con la naturaleza. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 27x35x1 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra.
· La pieza se encuentra en perfecto estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro nos introduce en el corazón de un bosque frondoso, representado como un espacio vivo y envolvente en el que la naturaleza parece extenderse más allá de los límites de la composición. La sucesión de árboles, arbustos y zonas iluminadas crea una escena de gran intensidad visual, dominada por una abundante gama de verdes que transmite frescura, profundidad y una poderosa sensación de vitalidad. Desde el primer momento, la mirada queda atraída por el sendero central, que se adentra entre la vegetación y convierte el paisaje en una invitación silenciosa a recorrerlo.

Los troncos de los árboles se levantan a ambos lados del camino formando una estructura natural semejante a un corredor. Sus formas alargadas, ligeramente inclinadas y de contornos libres imprimen movimiento a la escena, evitando cualquier rigidez. Algunos aparecen en primer plano, sólidos y rotundos, mientras que otros se confunden gradualmente con la espesura del fondo. Esta superposición de elementos contribuye a crear una notable sensación de profundidad, como si el espectador estuviera contemplando el bosque desde su mismo interior.

La vegetación está construida mediante una rica combinación de verdes oscuros, esmeraldas, turquesas, amarillos verdosos y pequeñas zonas azuladas. Estos colores se distribuyen de manera dinámica por toda la superficie, sugiriendo hojas, matorrales y masas de follaje sin necesidad de describir cada elemento con precisión. Los tonos más profundos ocupan las áreas de sombra, mientras que los verdes luminosos aparecen allí donde la claridad consigue atravesar las copas de los árboles. El resultado es una naturaleza vibrante, cambiante y llena de matices.

El camino actúa como el verdadero eje de la composición. Nace en la parte inferior y avanza mediante una sucesión de curvas suaves, alternando zonas de sombra con amplias franjas doradas. Estas áreas cálidas evocan la luz del sol filtrándose entre las ramas y posándose sobre el suelo del bosque. Los amarillos, ocres y anaranjados contrastan con la vegetación circundante, guiando la mirada hacia el fondo y aportando a la escena una atmósfera acogedora y serena.

La iluminación desempeña un papel esencial en la percepción del paisaje. No aparece como una claridad uniforme, sino fragmentada en pequeños destellos que emergen entre las hojas, sobre los troncos y en determinados puntos del sendero. Esta alternancia entre luces y sombras crea un ritmo visual muy expresivo y permite imaginar el movimiento de las ramas bajo una brisa ligera. La escena parece capturar uno de esos instantes efímeros en los que el bosque cambia de apariencia a medida que la luz atraviesa la vegetación.

La paleta cromática se enriquece con la presencia de violetas, granates, azules y marrones profundos en los troncos. Estos tonos inesperados otorgan personalidad al paisaje y transforman los árboles en formas llenas de energía. Frente a una interpretación estrictamente naturalista, la obra propone una visión emocional del entorno, en la que el color transmite las sensaciones provocadas por el bosque: frescura, misterio, calma y una cierta fascinación ante la exuberancia de la naturaleza.

En la zona central, la vegetación se abre ligeramente y permite descubrir una pequeña franja azulada que podría sugerir la presencia de agua, una apertura hacia el cielo o un espacio más despejado en la distancia. Este detalle amplía visualmente la composición y despierta la curiosidad del espectador, pues insinúa la existencia de un paisaje oculto más allá de los árboles. El sendero parece conducir precisamente hacia ese lugar luminoso, reforzando la idea de recorrido y descubrimiento.

El primer plano presenta una tierra de colores cálidos y oscuros, atravesada por reflejos amarillos, rosados, azulados y verdosos. Esta variedad cromática dota al suelo de una apariencia rica y cambiante, como si estuviera cubierto de hojas, raíces, piedras y pequeños charcos iluminados. Las formas no están cerradas ni delimitadas de manera rígida, lo que permite que cada observador interprete libremente los detalles y complete mentalmente la escena.

La composición mantiene un equilibrio muy atractivo entre estructura y espontaneidad. Los grandes troncos verticales organizan el paisaje, mientras que las masas irregulares de color aportan libertad y dinamismo. El camino central evita que la abundancia de vegetación resulte cerrada o impenetrable, ofreciendo una vía visual que ordena el conjunto y dirige la atención hacia la profundidad. De este modo, la obra combina la sensación protectora del bosque con la promesa de un espacio abierto al final del recorrido.

También destaca la ausencia de figuras humanas, que intensifica la calma y el carácter contemplativo del lugar. El bosque aparece como un universo autónomo, apartado del ruido y de la actividad cotidiana. Sin embargo, el sendero constituye una huella discreta de presencia y tránsito, haciendo que el espectador pueda imaginarse avanzando por él. Esta relación entre naturaleza y camino genera una atmósfera íntima, propicia para la reflexión y la conexión con el entorno.

En conjunto, esta preciosa obra ofrece una interpretación intensa, luminosa y profundamente evocadora de un sendero que atraviesa un bosque lleno de color. La riqueza de los verdes, el contraste de los troncos oscuros, las zonas doradas iluminadas por el sol y la profundidad del camino construyen una escena de gran fuerza decorativa y emocional. Es un paisaje que invita a detenerse, respirar y dejarse conducir hacia el interior de una naturaleza misteriosa, acogedora y desbordante de vida.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Datos

Artista
École française (XX)
Se vende con marco
No
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
Refuge de verdure
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
Francia
Estado
En buen estado
Alto
27 cm
Ancho
35 cm
Estilo
Impresionismo
Periodo
1970-1980
Vendido por
EspañaVerificado
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