Cáliz - Plata





Añádelo a tus favoritos para recibir una alerta cuando empiece la subasta.

Posee máster en negocio artístico y artes decorativas; exhibió en TEFAF Maastricht.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 139719 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Descripción del vendedor
CALICE LITÚRGICO EN PLATE ARGENTINA
Gioacchino Belli
Roma, 1815–1822 aproximadamente
Atribución principal basada en la punzonatura, las características técnicas y el enfoque estilístico
DATOS CATALOGRÁFICOS
Artista / taller: Gioacchino Belli, atribución principal
Lugar de ejecución: Roma
Cronología: 1815–1822 aproximadamente
Objeto: Cáliz litúrgico
Materia: Plata, con doradura interna
Técnica: Trabajo en plancha, torneado, repujado, cesello y doradura
Altura: 26,5 cm
Diámetro de la copa: 8,5 cm
Diámetro de la base: 13 cm
Peso: 422 g
Punzonatura: punzón de taller G11B y sello camerístico pontificio posterior a 1815, impresos en varios puntos de la obra
Estado de conservación: Bueno, con normales signos de uso, oxidaciones; doradura interna conservada
DESCRIPCIÓN
Elegante cáliz litúrgico en plata, de proporciones armoniosas y alargadas, caracterizado por un refinado conjunto decorativo de gusto neoclásico, en el que la sobriedad de la estructura se conjunta con un repertorio ornamental de derivación tardogrisecesca.
La copa, de forma tronco-conica ligeramente ensanchada, presenta en la parte inferior una banda ornamental continua formada por hojas lanceoladas, talladas a relieves y definidas con claridad mediante cesello. La decoración se desarrolla a ritmo regular y ordenado, valorizando la superficie metálica y subrayando el paso hacia el subcopa. Una moldura circular, nítida y bien marcada, une la copa a la estructura inferior.
El subcopa retoma el lenguaje ornamental de la copa e introduce la transición al vástago mediante una sucesión calibrada de elementos moldurados y uniones circulares.
El vástago, articulado en varios elementos torneados y moldurados, está construido a través de una sucesión de perfiles circulares, uniones y formas abombadas que confieren al conjunto un movimiento vertical equilibrado. La decoración vegetal, unida a la rigurosa escandencia de las molduras, enfatiza el carácter neoclásico de la pieza.
La base, amplia, circular y escalonada, presenta una banda ornamental continua con hojas lanceoladas y motivos palmetiformes. El campo central, liso y ligeramente abombado, crea un contraste eficaz con la banda decorada y confiere a la base una estructura visual sólida pero, a la vez, elegante.
El interior de la copa está dorado, según la tradicional destinación litúrgica de la pieza. La superficie externa conserva una pátina de uso y difundidas trazas de la labor manual, elementos que contribuyen a la percepción de autenticidad y de la calidad artesanal de la obra.
PUNZONATURA
La cáliz porta varios punzones, impresos en la copa, en el subcopa y en la base, circunstancia de especial interés para la identificación y el marco cronológico de la obra.
Entre las marcas es reconocible el punzón de taller G11B, acompañado del sello camerístico pontificio introducido con la reforma de punzonatura de 1815.
La presencia de este sistema de marcas constituye un importante elemento cronológico y permite situar la pieza dentro de la platería romana posterior a 1815.
Cabe destacar que el punzón G11B está documentado en relación con la workshop de Gioacchino Belli y se sabe que también fue utilizado por su hijo Pietro Belli en el periodo inmediatamente posterior a la muerte del padre.
Tal circunstancia hace teóricamente posible una datación del ejemplar hasta aproximadamente 1825. Sin embargo, en el caso específico del presente cáliz, el conjunto de características estilísticas y técnicas —la calidad del ornato vegetal, la impostación neoclásica de la estructura, la escandencia de las molduras y la relación equilibrada entre decoración y planificación arquitectónica— lleva a considerar más probable una realización dentro de la producción de Gioacchino Belli, y en particular en el periodo comprendido entre 1815 y 1822.
Atribución propuesta
Gioacchino Belli, atribución principal
Roma, 1815–1822 aproximadamente
INQUADRAMENTO HISTÓRICO-ARTÍSTICO
El cáliz se inscribe en la producción de la platería romana de las primeras décadas del siglo XIX, en una fase caracterizada por la progresiva afirmación del gusto neoclásico, acompañada por la permanencia de motivos ornamentales de ascendencia tardogriega.
La estructura del objeto, rigurosamente articulada a través de molduras y perfiles geométricos, se enriquece con un repertorio vegetal compuesto principalmente por hojas lanceoladas y motivos palmetiformes. La decoración no eclipsa la estructura arquitectónica del cáliz, sino que se integra armoniosamente con ella, conforme a un principio de equilibrio particularmente significativo para la cultura neoclásica.
La construcción del vástago, la anchura de la base y la escandencia ordenada de las distintas partes confieren a la pieza un carácter a la vez elegante, solemne y funcional para su destinación litúrgica.
La calidad del trabajo en repujado y cesello, unida al torneado de los elementos estructurales y a la doradura interna de la copa, evidencian una producción de alto nivel artesanal calificado.
ESTADO DE CONSERVACIÓN
El cáliz se presenta en buen estado de conservación, considerando la época y su uso.
Se observan normales signos de uso, oxidaciones, además de las naturales trazas de la labor manual. La decoración en repujado y cesello resulta en general legible y bien conservada.
La doradura interna de la copa se conserva, manteniendo reconocible la función litúrgica original del objeto.
CALICE LITÚRGICO EN PLATE ARGENTINA
Gioacchino Belli
Roma, 1815–1822 aproximadamente
Atribución principal basada en la punzonatura, las características técnicas y el enfoque estilístico
DATOS CATALOGRÁFICOS
Artista / taller: Gioacchino Belli, atribución principal
Lugar de ejecución: Roma
Cronología: 1815–1822 aproximadamente
Objeto: Cáliz litúrgico
Materia: Plata, con doradura interna
Técnica: Trabajo en plancha, torneado, repujado, cesello y doradura
Altura: 26,5 cm
Diámetro de la copa: 8,5 cm
Diámetro de la base: 13 cm
Peso: 422 g
Punzonatura: punzón de taller G11B y sello camerístico pontificio posterior a 1815, impresos en varios puntos de la obra
Estado de conservación: Bueno, con normales signos de uso, oxidaciones; doradura interna conservada
DESCRIPCIÓN
Elegante cáliz litúrgico en plata, de proporciones armoniosas y alargadas, caracterizado por un refinado conjunto decorativo de gusto neoclásico, en el que la sobriedad de la estructura se conjunta con un repertorio ornamental de derivación tardogrisecesca.
La copa, de forma tronco-conica ligeramente ensanchada, presenta en la parte inferior una banda ornamental continua formada por hojas lanceoladas, talladas a relieves y definidas con claridad mediante cesello. La decoración se desarrolla a ritmo regular y ordenado, valorizando la superficie metálica y subrayando el paso hacia el subcopa. Una moldura circular, nítida y bien marcada, une la copa a la estructura inferior.
El subcopa retoma el lenguaje ornamental de la copa e introduce la transición al vástago mediante una sucesión calibrada de elementos moldurados y uniones circulares.
El vástago, articulado en varios elementos torneados y moldurados, está construido a través de una sucesión de perfiles circulares, uniones y formas abombadas que confieren al conjunto un movimiento vertical equilibrado. La decoración vegetal, unida a la rigurosa escandencia de las molduras, enfatiza el carácter neoclásico de la pieza.
La base, amplia, circular y escalonada, presenta una banda ornamental continua con hojas lanceoladas y motivos palmetiformes. El campo central, liso y ligeramente abombado, crea un contraste eficaz con la banda decorada y confiere a la base una estructura visual sólida pero, a la vez, elegante.
El interior de la copa está dorado, según la tradicional destinación litúrgica de la pieza. La superficie externa conserva una pátina de uso y difundidas trazas de la labor manual, elementos que contribuyen a la percepción de autenticidad y de la calidad artesanal de la obra.
PUNZONATURA
La cáliz porta varios punzones, impresos en la copa, en el subcopa y en la base, circunstancia de especial interés para la identificación y el marco cronológico de la obra.
Entre las marcas es reconocible el punzón de taller G11B, acompañado del sello camerístico pontificio introducido con la reforma de punzonatura de 1815.
La presencia de este sistema de marcas constituye un importante elemento cronológico y permite situar la pieza dentro de la platería romana posterior a 1815.
Cabe destacar que el punzón G11B está documentado en relación con la workshop de Gioacchino Belli y se sabe que también fue utilizado por su hijo Pietro Belli en el periodo inmediatamente posterior a la muerte del padre.
Tal circunstancia hace teóricamente posible una datación del ejemplar hasta aproximadamente 1825. Sin embargo, en el caso específico del presente cáliz, el conjunto de características estilísticas y técnicas —la calidad del ornato vegetal, la impostación neoclásica de la estructura, la escandencia de las molduras y la relación equilibrada entre decoración y planificación arquitectónica— lleva a considerar más probable una realización dentro de la producción de Gioacchino Belli, y en particular en el periodo comprendido entre 1815 y 1822.
Atribución propuesta
Gioacchino Belli, atribución principal
Roma, 1815–1822 aproximadamente
INQUADRAMENTO HISTÓRICO-ARTÍSTICO
El cáliz se inscribe en la producción de la platería romana de las primeras décadas del siglo XIX, en una fase caracterizada por la progresiva afirmación del gusto neoclásico, acompañada por la permanencia de motivos ornamentales de ascendencia tardogriega.
La estructura del objeto, rigurosamente articulada a través de molduras y perfiles geométricos, se enriquece con un repertorio vegetal compuesto principalmente por hojas lanceoladas y motivos palmetiformes. La decoración no eclipsa la estructura arquitectónica del cáliz, sino que se integra armoniosamente con ella, conforme a un principio de equilibrio particularmente significativo para la cultura neoclásica.
La construcción del vástago, la anchura de la base y la escandencia ordenada de las distintas partes confieren a la pieza un carácter a la vez elegante, solemne y funcional para su destinación litúrgica.
La calidad del trabajo en repujado y cesello, unida al torneado de los elementos estructurales y a la doradura interna de la copa, evidencian una producción de alto nivel artesanal calificado.
ESTADO DE CONSERVACIÓN
El cáliz se presenta en buen estado de conservación, considerando la época y su uso.
Se observan normales signos de uso, oxidaciones, además de las naturales trazas de la labor manual. La decoración en repujado y cesello resulta en general legible y bien conservada.
La doradura interna de la copa se conserva, manteniendo reconocible la función litúrgica original del objeto.
