Baptiste Corbin (1942) - Lloret de Mar

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Caroline Bokobza
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Lloret de Mar, óleo sobre papel de Baptiste Corbin (1942), originario de España, periodo 1980‑1990, original, firmado a mano, en buen estado.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Baron Corbin, que representa un castillo de aspecto medieval elevado sobre un promontorio rocoso y rodeado de vegetación, junto a una luminosa playa bañada por aguas azules y turquesas. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 32x42x1 cm.
· Óleo sobre papel firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, Corbin.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta una luminosa vista costera protagonizada por un castillo de aspecto medieval que se eleva sobre un promontorio rocoso junto al mar. La construcción, rodeada por una exuberante masa de árboles, domina una pequeña playa de arena dorada hacia la que avanzan sucesivas olas blancas y azuladas. La elevada torre, las murallas, las rocas y la intensa amplitud del cielo crean una escena de gran fuerza visual, en la que historia y naturaleza conviven dentro de una atmósfera serena, brillante y profundamente mediterránea.

La composición está organizada mediante una clara oposición entre la tierra y el mar. El conjunto arquitectónico y la vegetación ocupan principalmente la mitad izquierda, mientras que las aguas abiertas y el cielo se extienden hacia la derecha. Esta distribución transmite equilibrio y permite que la mirada avance desde la playa hasta el horizonte.

La playa comienza en el primer plano izquierdo y se curva suavemente hacia el promontorio. Su forma crea una amplia diagonal que conduce la atención hacia las construcciones. La arena parece húmeda en las zonas próximas al agua y más cálida y seca hacia el interior.

Los colores de la playa combinan ocres, marrones, amarillos, grises y delicados reflejos rosados y violetas. Algunas áreas oscuras sugieren humedad, sombras o pequeñas irregularidades del terreno. Esta diversidad cromática evita que la arena se perciba como una superficie uniforme.

La línea de la orilla está definida por una sucesión de olas blancas que avanzan en diagonal. La espuma se extiende sobre la playa mediante curvas anchas y luminosas, creando un intenso movimiento en el primer plano. Estas formas conducen la mirada desde la zona inferior hacia la base del promontorio.

Las olas aparecen en diferentes momentos de su recorrido. Algunas ya se han deshecho sobre la arena, mientras otras comienzan a elevarse sobre las aguas. Esta repetición transmite el ritmo constante del mar y aporta dinamismo a toda la escena.

El agua cercana a la orilla presenta verdes, turquesas, azules claros y pequeños reflejos blancos. Estas tonalidades sugieren transparencia y poca profundidad. La luz parece atravesar la superficie y revelar cambios en el fondo marino.

Más lejos, el mar adquiere azules intensos y profundos. Una línea horizontal oscura marca el encuentro con el cielo y establece una sensación de amplitud. Esta gradación desde los verdes costeros hasta los azules del horizonte aumenta notablemente la profundidad.

En el primer plano derecho aparecen zonas oscuras que podrían corresponder a rocas sumergidas o sombras bajo el agua. Los verdes profundos, negros, marrones y azules contrastan con la espuma blanca. Esta diferencia cromática refuerza la energía de las olas.

La superficie marina está recorrida por numerosas líneas horizontales y diagonales. Los blancos sugieren espuma y reflejos, mientras que los verdes y violetas marcan corrientes y cambios de profundidad. El mar aparece vivo, pero no amenazante.

En la zona media derecha se levantan varias rocas que emergen del agua. Sus formas irregulares están construidas mediante grises, marrones, amarillos, blancos y negros. La espuma las rodea y subraya el contacto constante entre piedra y mar.

La roca más próxima al promontorio presenta una superficie clara y luminosa. Otra, situada algo más a la derecha, muestra una silueta oscura y puntiaguda. Esta alternancia proporciona variedad y prolonga visualmente la costa hacia el horizonte.

Las rocas funcionan como una transición entre la solidez del acantilado y la extensión abierta del mar. Parecen fragmentos desprendidos de la costa que todavía conservan una relación visual con ella. Su presencia aporta profundidad y carácter al paisaje.

El promontorio ocupa la zona central y se adentra en el agua mediante una masa rocosa elevada. Sus paredes presentan verdes, amarillos, ocres, grises y marrones. La luz se concentra sobre determinadas superficies y permite percibir sus irregularidades.

La base del acantilado queda parcialmente cubierta por la espuma y por las aguas verdosas. Algunas zonas aparecen oscuras y húmedas, mientras otras reciben reflejos amarillentos. El contraste revela la acción continuada del mar sobre la roca.

Una muralla clara recorre la parte superior del promontorio. Su línea horizontal separa la vegetación del acantilado y parece proteger el recinto. Los tonos crema, blancos, verdes y ocres permiten que la construcción se integre con la piedra.

La muralla presenta pequeños cambios de altura y algunas aberturas oscuras. Estos detalles sugieren un sistema defensivo o un camino elevado que conduce hacia el castillo. Su recorrido guía la mirada desde las construcciones inferiores hasta la torre.

En la zona izquierda se agrupan varios edificios de aspecto histórico. Sus fachadas presentan amarillos, ocres, cremas y pequeños reflejos rojizos. Las formas geométricas contrastan con la irregularidad de los árboles y del terreno.

Algunas construcciones poseen remates elevados y pequeñas aberturas de arco. Otras aparecen parcialmente ocultas por la vegetación. Esta superposición hace pensar en un conjunto complejo formado por dependencias, patios, murallas y accesos.

Los muros claros reciben una luz cálida que los convierte en uno de los puntos más luminosos del paisaje. Las zonas en sombra se resuelven mediante violetas, verdes y marrones. Esta alternancia proporciona volumen y acentúa el carácter antiguo del recinto.

Sobre las construcciones inferiores se eleva la torre principal. Su cuerpo alto y estrecho domina el perfil costero y se recorta con claridad contra el cielo azul. La verticalidad de la torre funciona como el eje arquitectónico de la composición.

La torre presenta una parte superior redondeada o cilíndrica, acompañada por otro volumen de aspecto almenado. Esta combinación refuerza su apariencia fortificada. Las pequeñas aberturas oscuras sugieren ventanas o puestos de vigilancia.

Los colores de la torre combinan amarillos pálidos, cremas, blancos y reflejos verdosos. La luz parece concentrarse especialmente sobre su lado frontal, mientras las zonas laterales permanecen en sombra. Este contraste la hace destacar entre el follaje.

La construcción parece levantarse directamente sobre la roca y la vegetación. Su posición elevada transmite vigilancia, protección y dominio visual sobre el mar. Desde sus ventanas se podría imaginar una extensa panorámica de la costa.

La torre introduce también una dimensión narrativa. Puede evocar historias de antiguos guardianes, viajeros, navegantes o habitantes que observaron durante años la llegada de barcos. Su presencia transforma la playa en un paisaje lleno de memoria.

La vegetación rodea completamente el castillo y cubre buena parte del promontorio. Las copas de los árboles presentan verdes profundos, negros, grises azulados y pequeños reflejos amarillos. Esta masa natural crea un fuerte contraste con los muros claros.

En la parte superior izquierda, los árboles forman una gran superficie sombreada. Las copas se superponen y ocultan parcialmente el cielo y las construcciones. Su densidad transmite frescura y protege visualmente el conjunto arquitectónico.

Algunos sectores del follaje reciben pequeños reflejos claros que sugieren la incidencia del sol. Los verdes amarillentos se mezclan con marrones y ocres, aportando variedad. Los árboles parecen crecer libremente alrededor de la arquitectura.

La relación entre vegetación y castillo resulta especialmente armoniosa. Las construcciones no aparecen aisladas ni dominan por completo el paisaje, sino que emergen entre los árboles. Esta integración concede al lugar un aspecto misterioso y romántico.

Detrás de la torre se extiende un cielo intensamente azul. Su claridad permite que la silueta arquitectónica destaque con fuerza. El azul se vuelve algo más claro hacia la derecha, estableciendo una transición suave hacia el horizonte.

En la zona derecha aparecen varias nubes de tonalidades blancas, violetas y rosadas. Sus formas amplias y difusas aportan movimiento y evitan que el cielo resulte uniforme. Los reflejos rosados introducen calidez y dialogan con los tonos de la playa.

Una nube más clara parece situarse detrás de la torre, creando un resplandor que acentúa su altura. Otras formas violáceas se distribuyen sobre el mar. Esta disposición equilibra visualmente la gran masa vegetal de la izquierda.

La luz general parece corresponder a una jornada soleada, quizá durante una mañana clara o una tarde luminosa. El castillo, la arena y la espuma reciben una iluminación cálida, mientras el follaje y las aguas profundas conservan sombras frescas.

La gama cromática combina azules y verdes con amarillos, ocres y blancos. Los primeros aportan frescura y profundidad; los segundos transmiten luz y calidez. Los violetas y rosas funcionan como matices de unión entre el cielo, el agua y la arena.

La composición guía la mirada a través de varios recorridos. La curva de la playa conduce hacia las construcciones; las olas llevan hasta las rocas; la muralla asciende hacia la torre; y el horizonte abre finalmente la vista hacia el mar.

La ausencia de figuras humanas intensifica la monumentalidad del castillo y la serenidad de la costa. Sin embargo, la arquitectura conserva una fuerte presencia histórica. El lugar parece habitado por recuerdos aunque no aparezca ninguna persona.

La playa vacía transmite calma y aislamiento. Parece un rincón protegido y apartado donde el espectador podría caminar junto al agua y contemplar el castillo. Esta sensación de intimidad hace que el paisaje resulte especialmente acogedor.

El castillo puede interpretarse como símbolo de permanencia y memoria. Sus muros han resistido el paso del tiempo, mientras el mar continúa cambiando con cada ola. La convivencia entre piedra y agua crea una poderosa oposición simbólica.

El mar representa movimiento, libertad y renovación. Sus olas avanzan hacia la costa y se deshacen sobre la arena. Frente a ellas, la torre permanece firme, observando el horizonte desde su posición elevada.

La vegetación actúa como elemento mediador. Los árboles cambian con las estaciones, pero también protegen y envuelven las construcciones. Su presencia une la permanencia de la piedra con el movimiento del mar.

La escena puede evocar relatos de viajes y regresos. La torre parece servir como punto de referencia para quienes navegan cerca de la costa. Las rocas y el promontorio marcan la entrada a la pequeña playa y convierten el lugar en un refugio natural.

La obra también celebra la belleza del litoral mediterráneo: aguas turquesas, arena cálida, vegetación abundante, construcciones históricas y un cielo luminoso. Todos estos elementos se integran en una imagen alegre y evocadora.

En conjunto, este precioso cuadro ofrece una magnífica visión de un castillo elevado sobre un promontorio rocoso junto a una pequeña playa mediterránea, donde las olas blancas avanzan sobre la arena y rodean las rocas cercanas. La torre iluminada, las murallas, la exuberante vegetación, las aguas azules y turquesas y el cielo salpicado de nubes rosadas construyen una escena llena de profundidad, historia y belleza. La armonía entre arquitectura y naturaleza transforma el paisaje en una evocación de libertad, permanencia y misterio frente a la inmensidad del mar.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Baron Corbin, que representa un castillo de aspecto medieval elevado sobre un promontorio rocoso y rodeado de vegetación, junto a una luminosa playa bañada por aguas azules y turquesas. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 32x42x1 cm.
· Óleo sobre papel firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, Corbin.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta una luminosa vista costera protagonizada por un castillo de aspecto medieval que se eleva sobre un promontorio rocoso junto al mar. La construcción, rodeada por una exuberante masa de árboles, domina una pequeña playa de arena dorada hacia la que avanzan sucesivas olas blancas y azuladas. La elevada torre, las murallas, las rocas y la intensa amplitud del cielo crean una escena de gran fuerza visual, en la que historia y naturaleza conviven dentro de una atmósfera serena, brillante y profundamente mediterránea.

La composición está organizada mediante una clara oposición entre la tierra y el mar. El conjunto arquitectónico y la vegetación ocupan principalmente la mitad izquierda, mientras que las aguas abiertas y el cielo se extienden hacia la derecha. Esta distribución transmite equilibrio y permite que la mirada avance desde la playa hasta el horizonte.

La playa comienza en el primer plano izquierdo y se curva suavemente hacia el promontorio. Su forma crea una amplia diagonal que conduce la atención hacia las construcciones. La arena parece húmeda en las zonas próximas al agua y más cálida y seca hacia el interior.

Los colores de la playa combinan ocres, marrones, amarillos, grises y delicados reflejos rosados y violetas. Algunas áreas oscuras sugieren humedad, sombras o pequeñas irregularidades del terreno. Esta diversidad cromática evita que la arena se perciba como una superficie uniforme.

La línea de la orilla está definida por una sucesión de olas blancas que avanzan en diagonal. La espuma se extiende sobre la playa mediante curvas anchas y luminosas, creando un intenso movimiento en el primer plano. Estas formas conducen la mirada desde la zona inferior hacia la base del promontorio.

Las olas aparecen en diferentes momentos de su recorrido. Algunas ya se han deshecho sobre la arena, mientras otras comienzan a elevarse sobre las aguas. Esta repetición transmite el ritmo constante del mar y aporta dinamismo a toda la escena.

El agua cercana a la orilla presenta verdes, turquesas, azules claros y pequeños reflejos blancos. Estas tonalidades sugieren transparencia y poca profundidad. La luz parece atravesar la superficie y revelar cambios en el fondo marino.

Más lejos, el mar adquiere azules intensos y profundos. Una línea horizontal oscura marca el encuentro con el cielo y establece una sensación de amplitud. Esta gradación desde los verdes costeros hasta los azules del horizonte aumenta notablemente la profundidad.

En el primer plano derecho aparecen zonas oscuras que podrían corresponder a rocas sumergidas o sombras bajo el agua. Los verdes profundos, negros, marrones y azules contrastan con la espuma blanca. Esta diferencia cromática refuerza la energía de las olas.

La superficie marina está recorrida por numerosas líneas horizontales y diagonales. Los blancos sugieren espuma y reflejos, mientras que los verdes y violetas marcan corrientes y cambios de profundidad. El mar aparece vivo, pero no amenazante.

En la zona media derecha se levantan varias rocas que emergen del agua. Sus formas irregulares están construidas mediante grises, marrones, amarillos, blancos y negros. La espuma las rodea y subraya el contacto constante entre piedra y mar.

La roca más próxima al promontorio presenta una superficie clara y luminosa. Otra, situada algo más a la derecha, muestra una silueta oscura y puntiaguda. Esta alternancia proporciona variedad y prolonga visualmente la costa hacia el horizonte.

Las rocas funcionan como una transición entre la solidez del acantilado y la extensión abierta del mar. Parecen fragmentos desprendidos de la costa que todavía conservan una relación visual con ella. Su presencia aporta profundidad y carácter al paisaje.

El promontorio ocupa la zona central y se adentra en el agua mediante una masa rocosa elevada. Sus paredes presentan verdes, amarillos, ocres, grises y marrones. La luz se concentra sobre determinadas superficies y permite percibir sus irregularidades.

La base del acantilado queda parcialmente cubierta por la espuma y por las aguas verdosas. Algunas zonas aparecen oscuras y húmedas, mientras otras reciben reflejos amarillentos. El contraste revela la acción continuada del mar sobre la roca.

Una muralla clara recorre la parte superior del promontorio. Su línea horizontal separa la vegetación del acantilado y parece proteger el recinto. Los tonos crema, blancos, verdes y ocres permiten que la construcción se integre con la piedra.

La muralla presenta pequeños cambios de altura y algunas aberturas oscuras. Estos detalles sugieren un sistema defensivo o un camino elevado que conduce hacia el castillo. Su recorrido guía la mirada desde las construcciones inferiores hasta la torre.

En la zona izquierda se agrupan varios edificios de aspecto histórico. Sus fachadas presentan amarillos, ocres, cremas y pequeños reflejos rojizos. Las formas geométricas contrastan con la irregularidad de los árboles y del terreno.

Algunas construcciones poseen remates elevados y pequeñas aberturas de arco. Otras aparecen parcialmente ocultas por la vegetación. Esta superposición hace pensar en un conjunto complejo formado por dependencias, patios, murallas y accesos.

Los muros claros reciben una luz cálida que los convierte en uno de los puntos más luminosos del paisaje. Las zonas en sombra se resuelven mediante violetas, verdes y marrones. Esta alternancia proporciona volumen y acentúa el carácter antiguo del recinto.

Sobre las construcciones inferiores se eleva la torre principal. Su cuerpo alto y estrecho domina el perfil costero y se recorta con claridad contra el cielo azul. La verticalidad de la torre funciona como el eje arquitectónico de la composición.

La torre presenta una parte superior redondeada o cilíndrica, acompañada por otro volumen de aspecto almenado. Esta combinación refuerza su apariencia fortificada. Las pequeñas aberturas oscuras sugieren ventanas o puestos de vigilancia.

Los colores de la torre combinan amarillos pálidos, cremas, blancos y reflejos verdosos. La luz parece concentrarse especialmente sobre su lado frontal, mientras las zonas laterales permanecen en sombra. Este contraste la hace destacar entre el follaje.

La construcción parece levantarse directamente sobre la roca y la vegetación. Su posición elevada transmite vigilancia, protección y dominio visual sobre el mar. Desde sus ventanas se podría imaginar una extensa panorámica de la costa.

La torre introduce también una dimensión narrativa. Puede evocar historias de antiguos guardianes, viajeros, navegantes o habitantes que observaron durante años la llegada de barcos. Su presencia transforma la playa en un paisaje lleno de memoria.

La vegetación rodea completamente el castillo y cubre buena parte del promontorio. Las copas de los árboles presentan verdes profundos, negros, grises azulados y pequeños reflejos amarillos. Esta masa natural crea un fuerte contraste con los muros claros.

En la parte superior izquierda, los árboles forman una gran superficie sombreada. Las copas se superponen y ocultan parcialmente el cielo y las construcciones. Su densidad transmite frescura y protege visualmente el conjunto arquitectónico.

Algunos sectores del follaje reciben pequeños reflejos claros que sugieren la incidencia del sol. Los verdes amarillentos se mezclan con marrones y ocres, aportando variedad. Los árboles parecen crecer libremente alrededor de la arquitectura.

La relación entre vegetación y castillo resulta especialmente armoniosa. Las construcciones no aparecen aisladas ni dominan por completo el paisaje, sino que emergen entre los árboles. Esta integración concede al lugar un aspecto misterioso y romántico.

Detrás de la torre se extiende un cielo intensamente azul. Su claridad permite que la silueta arquitectónica destaque con fuerza. El azul se vuelve algo más claro hacia la derecha, estableciendo una transición suave hacia el horizonte.

En la zona derecha aparecen varias nubes de tonalidades blancas, violetas y rosadas. Sus formas amplias y difusas aportan movimiento y evitan que el cielo resulte uniforme. Los reflejos rosados introducen calidez y dialogan con los tonos de la playa.

Una nube más clara parece situarse detrás de la torre, creando un resplandor que acentúa su altura. Otras formas violáceas se distribuyen sobre el mar. Esta disposición equilibra visualmente la gran masa vegetal de la izquierda.

La luz general parece corresponder a una jornada soleada, quizá durante una mañana clara o una tarde luminosa. El castillo, la arena y la espuma reciben una iluminación cálida, mientras el follaje y las aguas profundas conservan sombras frescas.

La gama cromática combina azules y verdes con amarillos, ocres y blancos. Los primeros aportan frescura y profundidad; los segundos transmiten luz y calidez. Los violetas y rosas funcionan como matices de unión entre el cielo, el agua y la arena.

La composición guía la mirada a través de varios recorridos. La curva de la playa conduce hacia las construcciones; las olas llevan hasta las rocas; la muralla asciende hacia la torre; y el horizonte abre finalmente la vista hacia el mar.

La ausencia de figuras humanas intensifica la monumentalidad del castillo y la serenidad de la costa. Sin embargo, la arquitectura conserva una fuerte presencia histórica. El lugar parece habitado por recuerdos aunque no aparezca ninguna persona.

La playa vacía transmite calma y aislamiento. Parece un rincón protegido y apartado donde el espectador podría caminar junto al agua y contemplar el castillo. Esta sensación de intimidad hace que el paisaje resulte especialmente acogedor.

El castillo puede interpretarse como símbolo de permanencia y memoria. Sus muros han resistido el paso del tiempo, mientras el mar continúa cambiando con cada ola. La convivencia entre piedra y agua crea una poderosa oposición simbólica.

El mar representa movimiento, libertad y renovación. Sus olas avanzan hacia la costa y se deshacen sobre la arena. Frente a ellas, la torre permanece firme, observando el horizonte desde su posición elevada.

La vegetación actúa como elemento mediador. Los árboles cambian con las estaciones, pero también protegen y envuelven las construcciones. Su presencia une la permanencia de la piedra con el movimiento del mar.

La escena puede evocar relatos de viajes y regresos. La torre parece servir como punto de referencia para quienes navegan cerca de la costa. Las rocas y el promontorio marcan la entrada a la pequeña playa y convierten el lugar en un refugio natural.

La obra también celebra la belleza del litoral mediterráneo: aguas turquesas, arena cálida, vegetación abundante, construcciones históricas y un cielo luminoso. Todos estos elementos se integran en una imagen alegre y evocadora.

En conjunto, este precioso cuadro ofrece una magnífica visión de un castillo elevado sobre un promontorio rocoso junto a una pequeña playa mediterránea, donde las olas blancas avanzan sobre la arena y rodean las rocas cercanas. La torre iluminada, las murallas, la exuberante vegetación, las aguas azules y turquesas y el cielo salpicado de nubes rosadas construyen una escena llena de profundidad, historia y belleza. La armonía entre arquitectura y naturaleza transforma el paisaje en una evocación de libertad, permanencia y misterio frente a la inmensidad del mar.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Datos

Artista
Baptiste Corbin (1942)
Se vende con marco
No
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
Lloret de Mar
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
32 cm
Ancho
42 cm
Estilo
Impresionismo
Periodo
1980-1990
Vendido por
EspañaVerificado
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