Mario Smeraglia (1977) - Profumo di Primavera





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 140426 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Profumo di Primavera, una pintura al óleo sobre lienzo de Mario Smeraglia (1977), Italia, periodo 2020+, 40 × 30 cm, firmada a mano y realizada en estilo clásico.
Descripción del vendedor
Aroma de la Primavera
Óleo sobre lienzo, 40 × 30 cm
Una exuberante composición floral, realizada al óleo sobre lienzo en formato 40 × 30 cm, en la que Mario Smaraglia interpreta el tema de la naturaleza en plena floración a través de una pintura vibrante, matérica y fuertemente expresiva. En el centro de la escena, un jarrón azul intenso acoge un rico ramillete compuesto por amapolas, hortensias, margaritas y numerosos flores de variados colores, dispuestos en una estructura libre y aparentemente espontánea.
La paleta está dominada por el oro cálido del fondo, que crea un precioso contraste con los azules, los verdes y las numerosas tonalidades de rosa, rojo, naranja, blanco y violeta de las flores. Las corolas están construidas con pinceladas rápidas y gruesas, a menudo superpuestas, que confieren a las formas una particular inmediatez visual y una sensación de movimiento. Los pétalos, apenas definidos, parecen abrirse en la superficie de la tela con una frescura casi táctil.
Particularmente sugeritivo es el grupo central de las hortensias azules, verdadero eje cromático de la obra, alrededor del cual se despliega una rica trama de hojas y tallos verdes. Los amapolas superiores, con sus corolas rojas y rosadas, emergen luminosamente del fondo dorado, mientras las flores inferiores amplían la composición hacia el plano de apoyo, creando un ritmo vertical armonioso.
El jarrón, pintado en diversas tonalidades de azul, introduce un elemento de orden y estabilidad a la vivacidad del arreglo. En el plano inferior se esparcen pétalos caídos y pequeños fragmentos vegetales, detalle que acentúa la naturalidad de la escena y sugiere el paso del tiempo.
La obra se distingue por una pincelada libre, enérgica y gestual, capaz de privilegiar la percepción del conjunto frente a la descripción minuciosa del detalle.
La materia pictórica se vuelve así protagonista, restituyendo la vitalidad efímera de las flores y transformando el tradicional sujeto de la naturaleza muerta en una celebración luminosa, espontánea y contemporánea de la primavera.
Aroma de la Primavera
Óleo sobre lienzo, 40 × 30 cm
Una exuberante composición floral, realizada al óleo sobre lienzo en formato 40 × 30 cm, en la que Mario Smaraglia interpreta el tema de la naturaleza en plena floración a través de una pintura vibrante, matérica y fuertemente expresiva. En el centro de la escena, un jarrón azul intenso acoge un rico ramillete compuesto por amapolas, hortensias, margaritas y numerosos flores de variados colores, dispuestos en una estructura libre y aparentemente espontánea.
La paleta está dominada por el oro cálido del fondo, que crea un precioso contraste con los azules, los verdes y las numerosas tonalidades de rosa, rojo, naranja, blanco y violeta de las flores. Las corolas están construidas con pinceladas rápidas y gruesas, a menudo superpuestas, que confieren a las formas una particular inmediatez visual y una sensación de movimiento. Los pétalos, apenas definidos, parecen abrirse en la superficie de la tela con una frescura casi táctil.
Particularmente sugeritivo es el grupo central de las hortensias azules, verdadero eje cromático de la obra, alrededor del cual se despliega una rica trama de hojas y tallos verdes. Los amapolas superiores, con sus corolas rojas y rosadas, emergen luminosamente del fondo dorado, mientras las flores inferiores amplían la composición hacia el plano de apoyo, creando un ritmo vertical armonioso.
El jarrón, pintado en diversas tonalidades de azul, introduce un elemento de orden y estabilidad a la vivacidad del arreglo. En el plano inferior se esparcen pétalos caídos y pequeños fragmentos vegetales, detalle que acentúa la naturalidad de la escena y sugiere el paso del tiempo.
La obra se distingue por una pincelada libre, enérgica y gestual, capaz de privilegiar la percepción del conjunto frente a la descripción minuciosa del detalle.
La materia pictórica se vuelve así protagonista, restituyendo la vitalidad efímera de las flores y transformando el tradicional sujeto de la naturaleza muerta en una celebración luminosa, espontánea y contemporánea de la primavera.

