École expressionniste (XX) - Éclats de paysage - NO RESERVE






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Éclats de paysage - NO RESERVE, pintura al óleo de los años 1960 en Francia de École expressionniste (XX), estilo expresionismo abstracto, vendida con marco.
Descripción del vendedor
Interesante obra de la escuela europea del siglo XX, desarrollada dentro de un lenguaje situado entre el expresionismo abstracto, la abstracción lírica y el paisaje abstracto.
La composición parece conservar deliberadamente la memoria de un paisaje, aunque éste ha sido profundamente transformado mediante el gesto, la materia y el color. Una amplia franja de amarillos y ocres domina la zona superior y establece una suerte de horizonte luminoso, mientras que el resto de la superficie se construye mediante una intensa acumulación de azules, violetas, magentas, turquesas, rojos y tonalidades terrosas.
La naturaleza deja de representarse de manera literal para convertirse en una experiencia esencialmente pictórica. La superficie se organiza mediante pinceladas enérgicas, superposiciones, empastes, raspados y encuentros espontáneos entre diferentes masas cromáticas, otorgando a la materia y al gesto un protagonismo fundamental.
Desde el punto de vista estilístico, la obra puede relacionarse con las investigaciones desarrolladas por la abstracción lírica, el expresionismo abstracto y el informalismo europeo, tendencias que sustituyeron progresivamente el dibujo y la representación tradicional por una pintura basada en el gesto, la mancha, la materia y la autonomía del color.
Resulta particularmente interesante su proximidad conceptual al trabajo de Nicolas de Staël, especialmente en la manera de mantener el paisaje en un territorio fronterizo entre figuración y abstracción. En determinadas etapas de su producción, De Staël convirtió paisajes y horizontes en grandes relaciones de color y materia, conservando la referencia al mundo visible al tiempo que reducía considerablemente sus elementos reconocibles.
En esta obra encontramos una concepción comparable en ese aspecto: la organización horizontal todavía permite imaginar cielo, horizonte y terreno, pero cualquier referencia concreta queda prácticamente absorbida por las masas cromáticas. La ejecución, sin embargo, resulta aquí mucho más gestual y fragmentada, alejándose de las estructuras más compactas y geométricas características de De Staël.
También pueden señalarse afinidades con determinadas investigaciones de Hans Hofmann, especialmente por la capacidad del color para generar por sí mismo profundidad, tensión y movimiento. Las masas cromáticas avanzan y retroceden visualmente mediante fuertes contrastes entre colores cálidos y fríos, produciendo una superficie extraordinariamente dinámica.
La zona central constituye el núcleo de mayor intensidad pictórica. Allí se superponen azules profundos, violetas, rosas, rojos y turquesas, aplicados mediante una pincelada libre que elimina prácticamente cualquier contorno. Frente a esta complejidad, la gran superficie amarillo-ocre superior proporciona estabilidad y actúa como una poderosa zona de luz.
Pueden apreciarse igualmente ecos del tachismo y del Art Informel europeo, especialmente en la espontaneidad del gesto y en la importancia concedida a las cualidades físicas de la pintura. Dentro de este amplio contexto pueden recordarse las investigaciones desarrolladas por artistas como Hans Hartung, Georges Mathieu o Pierre Soulages, aunque sin que estas afinidades estilísticas impliquen una relación directa ni una atribución concreta.
Uno de los aspectos más atractivos de la obra reside precisamente en la tensión entre gestualidad y estructura. A pesar de la aparente espontaneidad de numerosas pinceladas, la composición mantiene una organización muy definida mediante grandes franjas horizontales que proporcionan equilibrio a la extraordinaria variedad de manchas, texturas y colores.
El resultado es una pintura de gran fuerza cromática y material, en la que el paisaje parece sobrevivir únicamente como recuerdo o punto de partida. La realidad visible ha sido transformada en una experiencia subjetiva basada en el color, la materia y el gesto.
Por sus características, la obra puede catalogarse dentro de la escuela europea del siglo XX, próxima al expresionismo abstracto, la abstracción lírica y el paisaje abstracto, con afinidades formales con algunas de las investigaciones sobre paisaje, materia y color desarrolladas por figuras como Nicolas de Staël y Hans Hofmann.
El estado de conservación deberá valorarse detenidamente mediante las fotografías facilitadas, que forman parte integrante de la descripción.
La obra se presenta enmarcada.
El marco se incluye gratuitamente como obsequio, sin atribuirle valor comercial y sin considerarse parte integrante de la obra. Cualquier eventual desperfecto sufrido exclusivamente por el marco durante el transporte no podrá constituir motivo de reclamación.
La obra será cuidadosamente embalada de manera profesional, empleando materiales adecuados para proporcionar la máxima protección posible durante el transporte.
IMPORTANTE: los envíos destinados a islas, territorios extrapeninsulares o destinos sujetos a trámites aduaneros podrán conllevar costes adicionales de transporte, gestión y/o aduanas, que serán asumidos por el comprador.
El vendedor y su historia
Interesante obra de la escuela europea del siglo XX, desarrollada dentro de un lenguaje situado entre el expresionismo abstracto, la abstracción lírica y el paisaje abstracto.
La composición parece conservar deliberadamente la memoria de un paisaje, aunque éste ha sido profundamente transformado mediante el gesto, la materia y el color. Una amplia franja de amarillos y ocres domina la zona superior y establece una suerte de horizonte luminoso, mientras que el resto de la superficie se construye mediante una intensa acumulación de azules, violetas, magentas, turquesas, rojos y tonalidades terrosas.
La naturaleza deja de representarse de manera literal para convertirse en una experiencia esencialmente pictórica. La superficie se organiza mediante pinceladas enérgicas, superposiciones, empastes, raspados y encuentros espontáneos entre diferentes masas cromáticas, otorgando a la materia y al gesto un protagonismo fundamental.
Desde el punto de vista estilístico, la obra puede relacionarse con las investigaciones desarrolladas por la abstracción lírica, el expresionismo abstracto y el informalismo europeo, tendencias que sustituyeron progresivamente el dibujo y la representación tradicional por una pintura basada en el gesto, la mancha, la materia y la autonomía del color.
Resulta particularmente interesante su proximidad conceptual al trabajo de Nicolas de Staël, especialmente en la manera de mantener el paisaje en un territorio fronterizo entre figuración y abstracción. En determinadas etapas de su producción, De Staël convirtió paisajes y horizontes en grandes relaciones de color y materia, conservando la referencia al mundo visible al tiempo que reducía considerablemente sus elementos reconocibles.
En esta obra encontramos una concepción comparable en ese aspecto: la organización horizontal todavía permite imaginar cielo, horizonte y terreno, pero cualquier referencia concreta queda prácticamente absorbida por las masas cromáticas. La ejecución, sin embargo, resulta aquí mucho más gestual y fragmentada, alejándose de las estructuras más compactas y geométricas características de De Staël.
También pueden señalarse afinidades con determinadas investigaciones de Hans Hofmann, especialmente por la capacidad del color para generar por sí mismo profundidad, tensión y movimiento. Las masas cromáticas avanzan y retroceden visualmente mediante fuertes contrastes entre colores cálidos y fríos, produciendo una superficie extraordinariamente dinámica.
La zona central constituye el núcleo de mayor intensidad pictórica. Allí se superponen azules profundos, violetas, rosas, rojos y turquesas, aplicados mediante una pincelada libre que elimina prácticamente cualquier contorno. Frente a esta complejidad, la gran superficie amarillo-ocre superior proporciona estabilidad y actúa como una poderosa zona de luz.
Pueden apreciarse igualmente ecos del tachismo y del Art Informel europeo, especialmente en la espontaneidad del gesto y en la importancia concedida a las cualidades físicas de la pintura. Dentro de este amplio contexto pueden recordarse las investigaciones desarrolladas por artistas como Hans Hartung, Georges Mathieu o Pierre Soulages, aunque sin que estas afinidades estilísticas impliquen una relación directa ni una atribución concreta.
Uno de los aspectos más atractivos de la obra reside precisamente en la tensión entre gestualidad y estructura. A pesar de la aparente espontaneidad de numerosas pinceladas, la composición mantiene una organización muy definida mediante grandes franjas horizontales que proporcionan equilibrio a la extraordinaria variedad de manchas, texturas y colores.
El resultado es una pintura de gran fuerza cromática y material, en la que el paisaje parece sobrevivir únicamente como recuerdo o punto de partida. La realidad visible ha sido transformada en una experiencia subjetiva basada en el color, la materia y el gesto.
Por sus características, la obra puede catalogarse dentro de la escuela europea del siglo XX, próxima al expresionismo abstracto, la abstracción lírica y el paisaje abstracto, con afinidades formales con algunas de las investigaciones sobre paisaje, materia y color desarrolladas por figuras como Nicolas de Staël y Hans Hofmann.
El estado de conservación deberá valorarse detenidamente mediante las fotografías facilitadas, que forman parte integrante de la descripción.
La obra se presenta enmarcada.
El marco se incluye gratuitamente como obsequio, sin atribuirle valor comercial y sin considerarse parte integrante de la obra. Cualquier eventual desperfecto sufrido exclusivamente por el marco durante el transporte no podrá constituir motivo de reclamación.
La obra será cuidadosamente embalada de manera profesional, empleando materiales adecuados para proporcionar la máxima protección posible durante el transporte.
IMPORTANTE: los envíos destinados a islas, territorios extrapeninsulares o destinos sujetos a trámites aduaneros podrán conllevar costes adicionales de transporte, gestión y/o aduanas, que serán asumidos por el comprador.
