Escuela española (XVIII) - Inmaculada Concepción






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Inmaculada Concepción es una pintura al óleo española del siglo XVIII, barroco, de 68 × 85 cm, sin firmar y con marco.
Descripción del vendedor
Lote: Inmaculada Concepción
Autor: Anónimo
Atribución: Escuela española, estilo círculo de Mateo Cerezo
Época: Siglo XVII–XVIII
Técnica: Óleo sobre lienzo
Medidas: 46 × 63 cm (sin marco)
Procedencia: Colección particular
Estado de conservación: Craquelado generalizado y desgaste propio de la antigüedad; sin intervenciones recientes visibles.
Descripción:
Obra representativa del barroco hispano, con una iconografía de la Inmaculada de fuerte arraigo en la pintura madrileña del siglo XVII. La figura de la Virgen, de rostro idealizado y expresión serena, muestra afinidades estilísticas con modelos difundidos por Mateo Cerezo, especialmente en el tratamiento del manto azul, la luz envolvente y la disposición de los querubines. La composición responde a esquemas característicos del círculo de Cerezo y de la pintura devocional tardobarroca, con posibles conexiones con talleres posteriores o producción virreinal.
Observaciones:
La obra presenta elementos iconográficos y formales que permiten situarla dentro de la tradición pictórica derivada de Cerezo, aunque su ejecución sugiere un entorno artístico más amplio, propio de talleres activos entre finales del siglo XVII y el XVIII.
Lote: Inmaculada Concepción
Autor: Anónimo
Atribución: Escuela española, estilo círculo de Mateo Cerezo
Época: Siglo XVII–XVIII
Técnica: Óleo sobre lienzo
Medidas: 46 × 63 cm (sin marco)
Procedencia: Colección particular
Estado de conservación: Craquelado generalizado y desgaste propio de la antigüedad; sin intervenciones recientes visibles.
Descripción:
Obra representativa del barroco hispano, con una iconografía de la Inmaculada de fuerte arraigo en la pintura madrileña del siglo XVII. La figura de la Virgen, de rostro idealizado y expresión serena, muestra afinidades estilísticas con modelos difundidos por Mateo Cerezo, especialmente en el tratamiento del manto azul, la luz envolvente y la disposición de los querubines. La composición responde a esquemas característicos del círculo de Cerezo y de la pintura devocional tardobarroca, con posibles conexiones con talleres posteriores o producción virreinal.
Observaciones:
La obra presenta elementos iconográficos y formales que permiten situarla dentro de la tradición pictórica derivada de Cerezo, aunque su ejecución sugiere un entorno artístico más amplio, propio de talleres activos entre finales del siglo XVII y el XVIII.
