Alfredo Grimaldi (1950) - Profumi e Luce in Costiera





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Profumi e Luce in Costiera es una pintura al óleo sobre tela de 24 x 30 cm, periodo 2020+, del artista italiano Alfredo Grimaldi, estilo naïf, original, firmada a mano, en excelentes condiciones, vendida por propietario o revendedor.
Descripción del vendedor
Título: Perfumes y Luz en la Costa
Esta obra sobre tela de 24x30 cm, firmada por Alfredo Grimaldi, encarna la vivida esencia del paisaje mediterráneo a través de una paleta cromáticamente derompente y una pincelada rica y matérica.
La composición se desarrolla según una perspectiva elevada que guía la mirada desde un primer plano exuberante hasta el amplio horizonte marino. Abajo y en el borde derecho, una rica vegetación —caracterizada por vivas amapolas rojas, flores silvestres y generosos limones dorados— enmarca la escena como una quinta natural, aportando una inmediata carga visual y sensorial.
Al centro, la bahía con una playa de arena dorada alberga un espejo de agua de un azul cobalto profundo, surcado por la discreta silueta de una vela blanca. En el acantilado se alzan las tradicionales arquitecturas costeras, con techos de terracota y paredes blancas, trepándose por la ladera rocosa cubierta de matorral mediterráneo, mientras en el fondo las siluetas de las montañas se difuminan hacia el cielo.
Grimaldi orquesta un claro contraste entre las tonalidades frías del mar y de las alturas y las cálidas de la flora y la arquitectura. El trazo plástico y el uso puro del color transforman un clásico paisaje marítimo en una celebración lírica de la luz y del calor napolitano.
Título: Perfumes y Luz en la Costa
Esta obra sobre tela de 24x30 cm, firmada por Alfredo Grimaldi, encarna la vivida esencia del paisaje mediterráneo a través de una paleta cromáticamente derompente y una pincelada rica y matérica.
La composición se desarrolla según una perspectiva elevada que guía la mirada desde un primer plano exuberante hasta el amplio horizonte marino. Abajo y en el borde derecho, una rica vegetación —caracterizada por vivas amapolas rojas, flores silvestres y generosos limones dorados— enmarca la escena como una quinta natural, aportando una inmediata carga visual y sensorial.
Al centro, la bahía con una playa de arena dorada alberga un espejo de agua de un azul cobalto profundo, surcado por la discreta silueta de una vela blanca. En el acantilado se alzan las tradicionales arquitecturas costeras, con techos de terracota y paredes blancas, trepándose por la ladera rocosa cubierta de matorral mediterráneo, mientras en el fondo las siluetas de las montañas se difuminan hacia el cielo.
Grimaldi orquesta un claro contraste entre las tonalidades frías del mar y de las alturas y las cálidas de la flora y la arquitectura. El trazo plástico y el uso puro del color transforman un clásico paisaje marítimo en una celebración lírica de la luz y del calor napolitano.

