Miquel Torner de Semir (1938) - La guardiana del sol

03
días
15
horas
30
minutos
47
segundos
Puja actual
€ 50
Precio de reserva no alcanzado
Caroline Bokobza
Experto
Seleccionado por Caroline Bokobza

Graduada como subastadora francesa y trabajó en el departamento de tasación de Sotheby’s París.

Estimación  € 400 - € 500
BE
50 €

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 141366 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

La guardiana del sol, óleo original sobre papel de Miquel Torner de Semir (1938) de España, periodo 1990–2000, 40 × 34 cm, firmado a mano, en buen estado.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Miquel Torner de Semir, que representa a una joven serena acompañada por un toro protector, simbolizando la unión entre la delicadeza, la belleza y la fuerza interior. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 40x34x1 cm.
· Óleo sobre papel firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, Miquel Torner de Semir.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX, utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

------------------------------------------------------------------

Este cuadro presenta una composición de gran intensidad visual protagonizada por una joven que ocupa el primer plano y por la imponente cabeza de un toro situada detrás de ella. Ambos personajes aparecen estrechamente unidos dentro de la escena, creando una imagen poderosa en la que se combinan la delicadeza femenina y la fuerza animal. La mirada de la mujer, orientada ligeramente hacia la izquierda, transmite serenidad y atención, mientras que la presencia del toro introduce una dimensión simbólica cargada de energía, protección y misterio.

La joven aparece representada desde el pecho, con el cuerpo ligeramente girado y el rostro vuelto hacia el espectador. Su postura resulta elegante y contenida, y el cuello largo y estilizado acentúa la delicadeza de su figura. Sus grandes ojos oscuros dominan el rostro y le proporcionan una expresión despierta, sensible y casi soñadora. Parece observar algo que se encuentra más allá de los límites del cuadro, como si hubiera sido sorprendida durante un instante de reflexión.

El rostro está formado por una combinación armoniosa de tonalidades claras, azuladas, anaranjadas, rosadas y grises. Los toques cálidos de las mejillas y la nariz aportan vitalidad, mientras que las zonas frías crean una sensación de profundidad y suavidad. Los pequeños labios entreabiertos añaden naturalidad a la expresión y sugieren que la protagonista se encuentra a punto de hablar o de reaccionar ante aquello que contempla.

El cabello oscuro se recoge alrededor de la cabeza y se integra visualmente con la presencia del toro. Algunos pequeños mechones curvos caen sobre la frente y suavizan las facciones de la joven. Los pendientes circulares de color turquesa destacan con claridad a ambos lados del rostro, aportando luminosidad y un refinado contraste cromático. Estos adornos refuerzan el carácter elegante de la protagonista y establecen una conexión con las tonalidades azuladas y verdosas presentes en otras zonas de la obra.

La vestimenta de la mujer aparece resuelta mediante colores suaves, principalmente grises, blancos, azulados y delicados matices violetas. El escote amplio deja visible el cuello y parte de los hombros, otorgando ligereza a la figura. En el centro destaca un pequeño colgante amarillo, convertido en un punto de luz que atrae la mirada. Su forma sencilla dialoga con la gran mancha amarilla situada en la cabeza del toro, creando una relación visual entre la joven y el animal.

Detrás de la protagonista emerge la cabeza del toro, cuya forma monumental ocupa buena parte de la zona superior y derecha de la composición. Su presencia no resulta amenazante, sino protectora y solemne. El animal parece inclinarse sobre la joven, como si la acompañara o custodiara silenciosamente. Los tonos grises, blancos y azulados de su cabeza contrastan con las áreas marrones, rojizas y oscuras de su cuerpo, otorgándole una apariencia fuerte y casi mitológica.

La gran zona amarilla situada en la frente del toro funciona como un símbolo luminoso y enigmático. Puede recordar al sol, a una señal ceremonial o a una marca sagrada, introduciendo una interpretación más profunda de la escena. Cerca de ella aparecen formas rosadas semejantes a flores, que aportan delicadeza y equilibran la poderosa anatomía del animal. Esta combinación de elementos naturales, ornamentales y simbólicos convierte al toro en una presencia cargada de significado.

El fondo está compuesto por amplias zonas de marrón, rojo, negro, gris y azul verdoso. Estas áreas envuelven a las figuras y generan una atmósfera cálida, densa y teatral. En el lado izquierdo destaca una gran forma roja que puede recordar a una flor abierta, una llama o un fragmento de tela en movimiento. Su intensidad introduce un nuevo foco de energía y complementa las franjas rojas situadas en la parte inferior de la imagen.

La relación entre la mujer y el toro constituye el verdadero núcleo de la obra. La joven representa la sensibilidad, la belleza y la calma, mientras que el animal encarna la fortaleza, el instinto y la protección. Lejos de enfrentarse, ambas figuras parecen formar parte de una misma identidad. La proximidad entre sus cabezas y la repetición de ciertos colores sugieren un vínculo profundo, como si la fuerza del toro acompañara interiormente a la protagonista.

En conjunto, este cuadro ofrece una visión intensa y simbólica de la unión entre la delicadeza y el poder. La figura femenina, de expresión serena y mirada profunda, aparece protegida por un toro monumental que actúa como compañero, guardián o reflejo de su propia fortaleza. Los contrastes entre colores cálidos y fríos, junto con los detalles ornamentales y la poderosa presencia de ambos personajes, crean una obra llena de carácter, misterio y belleza.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Miquel Torner de Semir, que representa a una joven serena acompañada por un toro protector, simbolizando la unión entre la delicadeza, la belleza y la fuerza interior. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 40x34x1 cm.
· Óleo sobre papel firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, Miquel Torner de Semir.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX, utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

------------------------------------------------------------------

Este cuadro presenta una composición de gran intensidad visual protagonizada por una joven que ocupa el primer plano y por la imponente cabeza de un toro situada detrás de ella. Ambos personajes aparecen estrechamente unidos dentro de la escena, creando una imagen poderosa en la que se combinan la delicadeza femenina y la fuerza animal. La mirada de la mujer, orientada ligeramente hacia la izquierda, transmite serenidad y atención, mientras que la presencia del toro introduce una dimensión simbólica cargada de energía, protección y misterio.

La joven aparece representada desde el pecho, con el cuerpo ligeramente girado y el rostro vuelto hacia el espectador. Su postura resulta elegante y contenida, y el cuello largo y estilizado acentúa la delicadeza de su figura. Sus grandes ojos oscuros dominan el rostro y le proporcionan una expresión despierta, sensible y casi soñadora. Parece observar algo que se encuentra más allá de los límites del cuadro, como si hubiera sido sorprendida durante un instante de reflexión.

El rostro está formado por una combinación armoniosa de tonalidades claras, azuladas, anaranjadas, rosadas y grises. Los toques cálidos de las mejillas y la nariz aportan vitalidad, mientras que las zonas frías crean una sensación de profundidad y suavidad. Los pequeños labios entreabiertos añaden naturalidad a la expresión y sugieren que la protagonista se encuentra a punto de hablar o de reaccionar ante aquello que contempla.

El cabello oscuro se recoge alrededor de la cabeza y se integra visualmente con la presencia del toro. Algunos pequeños mechones curvos caen sobre la frente y suavizan las facciones de la joven. Los pendientes circulares de color turquesa destacan con claridad a ambos lados del rostro, aportando luminosidad y un refinado contraste cromático. Estos adornos refuerzan el carácter elegante de la protagonista y establecen una conexión con las tonalidades azuladas y verdosas presentes en otras zonas de la obra.

La vestimenta de la mujer aparece resuelta mediante colores suaves, principalmente grises, blancos, azulados y delicados matices violetas. El escote amplio deja visible el cuello y parte de los hombros, otorgando ligereza a la figura. En el centro destaca un pequeño colgante amarillo, convertido en un punto de luz que atrae la mirada. Su forma sencilla dialoga con la gran mancha amarilla situada en la cabeza del toro, creando una relación visual entre la joven y el animal.

Detrás de la protagonista emerge la cabeza del toro, cuya forma monumental ocupa buena parte de la zona superior y derecha de la composición. Su presencia no resulta amenazante, sino protectora y solemne. El animal parece inclinarse sobre la joven, como si la acompañara o custodiara silenciosamente. Los tonos grises, blancos y azulados de su cabeza contrastan con las áreas marrones, rojizas y oscuras de su cuerpo, otorgándole una apariencia fuerte y casi mitológica.

La gran zona amarilla situada en la frente del toro funciona como un símbolo luminoso y enigmático. Puede recordar al sol, a una señal ceremonial o a una marca sagrada, introduciendo una interpretación más profunda de la escena. Cerca de ella aparecen formas rosadas semejantes a flores, que aportan delicadeza y equilibran la poderosa anatomía del animal. Esta combinación de elementos naturales, ornamentales y simbólicos convierte al toro en una presencia cargada de significado.

El fondo está compuesto por amplias zonas de marrón, rojo, negro, gris y azul verdoso. Estas áreas envuelven a las figuras y generan una atmósfera cálida, densa y teatral. En el lado izquierdo destaca una gran forma roja que puede recordar a una flor abierta, una llama o un fragmento de tela en movimiento. Su intensidad introduce un nuevo foco de energía y complementa las franjas rojas situadas en la parte inferior de la imagen.

La relación entre la mujer y el toro constituye el verdadero núcleo de la obra. La joven representa la sensibilidad, la belleza y la calma, mientras que el animal encarna la fortaleza, el instinto y la protección. Lejos de enfrentarse, ambas figuras parecen formar parte de una misma identidad. La proximidad entre sus cabezas y la repetición de ciertos colores sugieren un vínculo profundo, como si la fuerza del toro acompañara interiormente a la protagonista.

En conjunto, este cuadro ofrece una visión intensa y simbólica de la unión entre la delicadeza y el poder. La figura femenina, de expresión serena y mirada profunda, aparece protegida por un toro monumental que actúa como compañero, guardián o reflejo de su propia fortaleza. Los contrastes entre colores cálidos y fríos, junto con los detalles ornamentales y la poderosa presencia de ambos personajes, crean una obra llena de carácter, misterio y belleza.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Datos

Artista
Miquel Torner de Semir (1938)
Se vende con marco
No
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
La guardiana del sol
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
40 cm
Ancho
34 cm
Estilo
Barroco
Periodo
1990-2000
Vendido por
EspañaVerificado
2609
Objetos vendidos
100%
protop

Objetos similares

Para ti en

Arte clásico e impresionismo