Aldaba - 18th century





Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 142358 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Aldaba gótica de hierro forjado de España del siglo XVIII, con marcas del herrero, 20 cm de alto, 4 cm de ancho y 5 cm de profundo, en buen estado con pequeños signos de uso e imperfecciones.
Descripción del vendedor
Es una aldaba gótica de forja antigua, muy probablemente del siglo XVII o incluso anterior, que conserva todas las señales de autenticidad propias de una pieza salida de un convento español: hierro trabajado a mano, pátina profunda, desgaste honesto y, sobre todo, las marcas del herrero, esas huellas mínimas pero inconfundibles que revelan el golpe, el ritmo y la técnica del oficio tradicional.
Aquí la forja no busca belleza complaciente: busca fuerza, función y carácter. Las dos palas curvas, robustas y ligeramente asimétricas, muestran el trabajo manual sin moldes industriales. El hierro, oscuro y rugoso, conserva la textura original del fuego y del martillo, con pequeñas irregularidades que son precisamente lo que certifica su antigüedad. En la zona de unión se aprecian esas marcas lineales y punteadas que delatan el ajuste del herrero, el cierre del metal caliente y la corrección final del golpe.
La forma, austera y contundente, encaja plenamente en la tradición gótica tardía y protogótica de los conventos y casas religiosas: piezas hechas para durar, para resistir siglos de uso, y para comunicar una presencia severa, casi monástica. No hay decoración superflua; la belleza está en la honestidad del hierro y en la historia que arrastra.
Es una aldaba que no solo abría puertas: anunciaba un mundo. Cada marca del herrero es un fragmento de ese mundo antiguo, silencioso y disciplinado.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Es una aldaba gótica de forja antigua, muy probablemente del siglo XVII o incluso anterior, que conserva todas las señales de autenticidad propias de una pieza salida de un convento español: hierro trabajado a mano, pátina profunda, desgaste honesto y, sobre todo, las marcas del herrero, esas huellas mínimas pero inconfundibles que revelan el golpe, el ritmo y la técnica del oficio tradicional.
Aquí la forja no busca belleza complaciente: busca fuerza, función y carácter. Las dos palas curvas, robustas y ligeramente asimétricas, muestran el trabajo manual sin moldes industriales. El hierro, oscuro y rugoso, conserva la textura original del fuego y del martillo, con pequeñas irregularidades que son precisamente lo que certifica su antigüedad. En la zona de unión se aprecian esas marcas lineales y punteadas que delatan el ajuste del herrero, el cierre del metal caliente y la corrección final del golpe.
La forma, austera y contundente, encaja plenamente en la tradición gótica tardía y protogótica de los conventos y casas religiosas: piezas hechas para durar, para resistir siglos de uso, y para comunicar una presencia severa, casi monástica. No hay decoración superflua; la belleza está en la honestidad del hierro y en la historia que arrastra.
Es una aldaba que no solo abría puertas: anunciaba un mundo. Cada marca del herrero es un fragmento de ese mundo antiguo, silencioso y disciplinado.
Envío certificado y buen embalaje.

