Baptiste Corbin (1942) - El jardín escondido






Graduada como subastadora francesa y trabajó en el departamento de tasación de Sotheby’s París.
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El jardín escondido, pintura al óleo original sobre papel de Baptiste Corbin (1942), España, 1980–1990, Impresionismo, 37 x 46,5 cm, firmado a mano y en buen estado.
Descripción del vendedor
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Baron Corbin, que representa un jardín sereno con un puente verde sobre un estanque de nenúfares, rodeado de abundante vegetación y reflejos que transmiten paz y armonía. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 37x46,5x1 cm.
· Óleo sobre papel firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, Corbin.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta un jardín exuberante organizado alrededor de un estanque sereno, sobre el que se extiende un pequeño puente de color verde. La escena parece alejada del ruido y de cualquier presencia humana, convirtiéndose en un refugio natural lleno de luz, vegetación y delicados reflejos. La composición invita a contemplar lentamente cada rincón y a dejarse envolver por una atmósfera de calma, frescura y belleza.
El puente ocupa la zona central y funciona como el principal punto de referencia dentro del paisaje. Su estructura ligeramente curvada y sus líneas horizontales destacan entre las formas libres y abundantes de las plantas. El color verde azulado permite que se integre armoniosamente en el jardín, aunque su posición y su reflejo sobre el agua hacen que conserve una presencia clara y reconocible.
Debajo del puente, el agua adquiere tonalidades profundas de marrón, verde, violeta y azul, generando una zona misteriosa que contrasta con las áreas más iluminadas del estanque. La sombra situada bajo la estructura aporta profundidad y sugiere que el jardín continúa más allá, oculto entre la vegetación. Esta apertura oscura despierta la imaginación y hace pensar en senderos secretos o espacios todavía por descubrir.
El primer plano está ocupado por un amplio grupo de nenúfares que flotan sobre la superficie. Sus formas redondeadas se superponen en tonalidades amarillas, verdes y cremosas, creando una alfombra luminosa que atrae la mirada. Algunas pequeñas zonas violetas y rosadas aparecen entre las hojas, introduciendo delicados contrastes y evocando flores que comienzan a abrirse sobre el agua.
La superficie del estanque actúa como un espejo irregular en el que se reflejan el puente, las plantas y los colores del cielo. Los reflejos no reproducen el paisaje de forma exacta, sino que lo transforman en manchas suaves y ondulantes, aportando una sensación de movimiento tranquilo. La imagen del puente reflejado crea una segunda estructura bajo el agua y establece una interesante relación entre la realidad y su representación.
En el lado izquierdo se alza un gran sauce cuyas ramas caen verticalmente hacia el suelo. Sus hojas forman una cortina verde y amarilla que aporta elegancia y serenidad a la escena. La forma descendente del árbol contrasta con la horizontalidad del puente y con el crecimiento más libre de las plantas situadas a la derecha, logrando un equilibrio visual entre orden y espontaneidad.
La parte derecha del jardín está dominada por una vegetación abundante de tonos verdes, rojizos, morados y rosados. Las flores y hojas se entremezclan formando una masa intensa que parece avanzar hacia el estanque. Esta riqueza cromática aporta profundidad y vitalidad, mientras los pequeños detalles luminosos distribuidos entre las plantas sugieren la presencia de flores iluminadas por el sol.
El fondo queda parcialmente oculto por árboles, arbustos y zonas de luz que se mezclan entre sí. Esta ausencia de un horizonte definido hace que el jardín parezca cerrado y protegido, como un espacio íntimo separado del mundo exterior. La vegetación envuelve por completo el estanque y transmite la sensación de encontrarse dentro de un pequeño paraíso natural donde el tiempo avanza lentamente.
La obra puede interpretarse como una celebración de la armonía entre la naturaleza y los elementos creados por el ser humano. El puente no interrumpe el paisaje, sino que se integra en él y permite imaginar un paseo silencioso sobre el agua. La quietud del estanque, el movimiento de los reflejos y la abundancia de plantas construyen una escena destinada a la contemplación y al descanso.
En conjunto, la obra representa un jardín lleno de vida en el que el puente verde, el estanque cubierto de nenúfares y la vegetación exuberante forman una composición profundamente serena. Los reflejos del agua, la variedad de colores y la sensación de intimidad convierten este rincón en un refugio poético, capaz de transmitir paz, equilibrio y una conexión directa con la naturaleza.
El vendedor y su historia
Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Baron Corbin, que representa un jardín sereno con un puente verde sobre un estanque de nenúfares, rodeado de abundante vegetación y reflejos que transmiten paz y armonía. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones de la obra: 37x46,5x1 cm.
· Óleo sobre papel firmado a mano por el artista en la parte inferior izquierda, Corbin.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.
El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta un jardín exuberante organizado alrededor de un estanque sereno, sobre el que se extiende un pequeño puente de color verde. La escena parece alejada del ruido y de cualquier presencia humana, convirtiéndose en un refugio natural lleno de luz, vegetación y delicados reflejos. La composición invita a contemplar lentamente cada rincón y a dejarse envolver por una atmósfera de calma, frescura y belleza.
El puente ocupa la zona central y funciona como el principal punto de referencia dentro del paisaje. Su estructura ligeramente curvada y sus líneas horizontales destacan entre las formas libres y abundantes de las plantas. El color verde azulado permite que se integre armoniosamente en el jardín, aunque su posición y su reflejo sobre el agua hacen que conserve una presencia clara y reconocible.
Debajo del puente, el agua adquiere tonalidades profundas de marrón, verde, violeta y azul, generando una zona misteriosa que contrasta con las áreas más iluminadas del estanque. La sombra situada bajo la estructura aporta profundidad y sugiere que el jardín continúa más allá, oculto entre la vegetación. Esta apertura oscura despierta la imaginación y hace pensar en senderos secretos o espacios todavía por descubrir.
El primer plano está ocupado por un amplio grupo de nenúfares que flotan sobre la superficie. Sus formas redondeadas se superponen en tonalidades amarillas, verdes y cremosas, creando una alfombra luminosa que atrae la mirada. Algunas pequeñas zonas violetas y rosadas aparecen entre las hojas, introduciendo delicados contrastes y evocando flores que comienzan a abrirse sobre el agua.
La superficie del estanque actúa como un espejo irregular en el que se reflejan el puente, las plantas y los colores del cielo. Los reflejos no reproducen el paisaje de forma exacta, sino que lo transforman en manchas suaves y ondulantes, aportando una sensación de movimiento tranquilo. La imagen del puente reflejado crea una segunda estructura bajo el agua y establece una interesante relación entre la realidad y su representación.
En el lado izquierdo se alza un gran sauce cuyas ramas caen verticalmente hacia el suelo. Sus hojas forman una cortina verde y amarilla que aporta elegancia y serenidad a la escena. La forma descendente del árbol contrasta con la horizontalidad del puente y con el crecimiento más libre de las plantas situadas a la derecha, logrando un equilibrio visual entre orden y espontaneidad.
La parte derecha del jardín está dominada por una vegetación abundante de tonos verdes, rojizos, morados y rosados. Las flores y hojas se entremezclan formando una masa intensa que parece avanzar hacia el estanque. Esta riqueza cromática aporta profundidad y vitalidad, mientras los pequeños detalles luminosos distribuidos entre las plantas sugieren la presencia de flores iluminadas por el sol.
El fondo queda parcialmente oculto por árboles, arbustos y zonas de luz que se mezclan entre sí. Esta ausencia de un horizonte definido hace que el jardín parezca cerrado y protegido, como un espacio íntimo separado del mundo exterior. La vegetación envuelve por completo el estanque y transmite la sensación de encontrarse dentro de un pequeño paraíso natural donde el tiempo avanza lentamente.
La obra puede interpretarse como una celebración de la armonía entre la naturaleza y los elementos creados por el ser humano. El puente no interrumpe el paisaje, sino que se integra en él y permite imaginar un paseo silencioso sobre el agua. La quietud del estanque, el movimiento de los reflejos y la abundancia de plantas construyen una escena destinada a la contemplación y al descanso.
En conjunto, la obra representa un jardín lleno de vida en el que el puente verde, el estanque cubierto de nenúfares y la vegetación exuberante forman una composición profundamente serena. Los reflejos del agua, la variedad de colores y la sensación de intimidad convierten este rincón en un refugio poético, capaz de transmitir paz, equilibrio y una conexión directa con la naturaleza.
