Jean Claude (XX) - Reflejos marineros

06
días
17
horas
10
minutos
33
segundos
Puja actual
€ 25
Sin precio de reserva
Leo Setz
Experto
Seleccionado por Leo Setz

Más de 30 años de experiencia como marchante, tasador y restaurador de arte.

Estimación  € 300 - € 400
FR
25 €

Protección del Comprador de Catawiki

Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles

Trustpilot 4.4 | 142216 valoraciones

Valoración Excelente en Trustpilot.

Reflejos marineros, pintura al óleo original sobre papel de Jean Claude (XX), firmada a mano, en el estilo impresionista, Francia, 1960–1970, 31,5 x 46 cm.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Jean Claude, que representa varias embarcaciones pesqueras amarradas en un puerto tranquilo, evocando la serenidad del agua, la tradición marinera y la pausa entre jornadas de trabajo. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 31,5x46x1 cm.
· Óleo sobre papel firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

------------------------------------------------------------------

Este cuadro presenta una escena portuaria protagonizada por varias embarcaciones pesqueras que descansan sobre unas aguas tranquilas. La composición captura un momento de pausa en el puerto, posiblemente antes del inicio de una jornada en el mar o después del regreso de los pescadores. La ausencia de figuras humanas permite que los barcos, las redes y los reflejos se conviertan en los verdaderos protagonistas de una imagen llena de serenidad y carácter marinero.

En primer plano destaca una gran embarcación de casco azul verdoso, situada ligeramente hacia la izquierda. Su volumen domina la escena y conduce la mirada desde la proa oscura hasta la parte posterior del barco. La pequeña cabina central, de formas rectangulares y tonos claros, contrasta con la intensidad del casco y sugiere un espacio sencillo, concebido para proteger a los marineros durante las largas horas de trabajo.

Sobre la embarcación se elevan mástiles, cuerdas, poleas y diferentes estructuras relacionadas con la actividad pesquera. Estos elementos forman una compleja red de líneas verticales, diagonales y horizontales que aporta dinamismo a la composición. Las cuerdas parecen conectar visualmente unos barcos con otros y recuerdan el esfuerzo cotidiano que existe detrás de cada salida al mar.

Delante del barco principal aparece una pequeña barca auxiliar, estrecha y ligera, que flota junto al casco de mayor tamaño. Su presencia permite apreciar la escala de la embarcación principal y añade profundidad a la escena. Ambas parecen permanecer unidas, como si la pequeña barca formara parte inseparable de las tareas realizadas por los pescadores en el puerto y en las aguas cercanas.

A la derecha se encuentra una segunda embarcación de mayor longitud, también equipada con mástiles y aparejos. Su casco oscuro contrasta con los bordes claros y azulados, mientras su posición oblicua guía la mirada hacia el fondo del puerto. Entre los barcos pueden distinguirse redes, lonas, recipientes y otros objetos vinculados al trabajo marítimo, creando una sensación de actividad detenida solo momentáneamente.

El agua ocupa una parte fundamental de la composición y actúa como un gran espejo que reproduce de manera irregular las formas de los barcos y de los mástiles. Los reflejos se extienden en tonalidades azules, verdes, violetas y oscuras, transformando las embarcaciones en figuras alargadas y ondulantes. Las pequeñas alteraciones de la superficie sugieren un movimiento lento, apenas perceptible, que hace oscilar suavemente los barcos amarrados.

En el fondo se observan construcciones portuarias de diferentes tamaños y colores, parcialmente ocultas por las embarcaciones y los aparejos. Los tejados rojizos, las paredes claras y las zonas más oscuras crean una franja urbana que conecta el puerto con la vida en tierra. Detrás de las casas se elevan colinas suaves que aportan profundidad y enmarcan la escena dentro de un paisaje costero protegido.

El cielo aparece cubierto por tonalidades claras de azul, gris, blanco y suaves matices rosados. Esta luminosidad se refleja en el agua y envuelve el puerto con una atmósfera tranquila, sin señales de tormenta ni de oleaje intenso. La luz parece corresponder a las primeras horas del día o a una tarde serena, momentos en los que el puerto recupera el silencio entre una jornada y la siguiente.

Más allá de su belleza visual, la obra puede interpretarse como un homenaje a la vida marinera y a los oficios tradicionales vinculados al mar. Las embarcaciones muestran una identidad propia, marcada por su uso cotidiano, sus redes y sus herramientas. Aunque los pescadores no aparecen, su presencia se intuye en cada cuerda, en cada objeto y en la disposición de unos barcos preparados para volver a navegar.

En conjunto, la obra representa la calma de un puerto pesquero y la estrecha relación entre las embarcaciones, el agua y la comunidad costera que las rodea. Los barcos amarrados, los reflejos ondulantes, las estructuras del puerto y las colinas lejanas forman una escena equilibrada y evocadora. El cuadro transmite serenidad, tradición y respeto por una forma de vida construida alrededor del mar, sus ritmos y sus silencios.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Jean Claude, que representa varias embarcaciones pesqueras amarradas en un puerto tranquilo, evocando la serenidad del agua, la tradición marinera y la pausa entre jornadas de trabajo. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones de la obra: 31,5x46x1 cm.
· Óleo sobre papel firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote. Representación digital en mockup orientativa; pueden existir diferencias respecto al artículo real en color, escala y detalles.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

------------------------------------------------------------------

Este cuadro presenta una escena portuaria protagonizada por varias embarcaciones pesqueras que descansan sobre unas aguas tranquilas. La composición captura un momento de pausa en el puerto, posiblemente antes del inicio de una jornada en el mar o después del regreso de los pescadores. La ausencia de figuras humanas permite que los barcos, las redes y los reflejos se conviertan en los verdaderos protagonistas de una imagen llena de serenidad y carácter marinero.

En primer plano destaca una gran embarcación de casco azul verdoso, situada ligeramente hacia la izquierda. Su volumen domina la escena y conduce la mirada desde la proa oscura hasta la parte posterior del barco. La pequeña cabina central, de formas rectangulares y tonos claros, contrasta con la intensidad del casco y sugiere un espacio sencillo, concebido para proteger a los marineros durante las largas horas de trabajo.

Sobre la embarcación se elevan mástiles, cuerdas, poleas y diferentes estructuras relacionadas con la actividad pesquera. Estos elementos forman una compleja red de líneas verticales, diagonales y horizontales que aporta dinamismo a la composición. Las cuerdas parecen conectar visualmente unos barcos con otros y recuerdan el esfuerzo cotidiano que existe detrás de cada salida al mar.

Delante del barco principal aparece una pequeña barca auxiliar, estrecha y ligera, que flota junto al casco de mayor tamaño. Su presencia permite apreciar la escala de la embarcación principal y añade profundidad a la escena. Ambas parecen permanecer unidas, como si la pequeña barca formara parte inseparable de las tareas realizadas por los pescadores en el puerto y en las aguas cercanas.

A la derecha se encuentra una segunda embarcación de mayor longitud, también equipada con mástiles y aparejos. Su casco oscuro contrasta con los bordes claros y azulados, mientras su posición oblicua guía la mirada hacia el fondo del puerto. Entre los barcos pueden distinguirse redes, lonas, recipientes y otros objetos vinculados al trabajo marítimo, creando una sensación de actividad detenida solo momentáneamente.

El agua ocupa una parte fundamental de la composición y actúa como un gran espejo que reproduce de manera irregular las formas de los barcos y de los mástiles. Los reflejos se extienden en tonalidades azules, verdes, violetas y oscuras, transformando las embarcaciones en figuras alargadas y ondulantes. Las pequeñas alteraciones de la superficie sugieren un movimiento lento, apenas perceptible, que hace oscilar suavemente los barcos amarrados.

En el fondo se observan construcciones portuarias de diferentes tamaños y colores, parcialmente ocultas por las embarcaciones y los aparejos. Los tejados rojizos, las paredes claras y las zonas más oscuras crean una franja urbana que conecta el puerto con la vida en tierra. Detrás de las casas se elevan colinas suaves que aportan profundidad y enmarcan la escena dentro de un paisaje costero protegido.

El cielo aparece cubierto por tonalidades claras de azul, gris, blanco y suaves matices rosados. Esta luminosidad se refleja en el agua y envuelve el puerto con una atmósfera tranquila, sin señales de tormenta ni de oleaje intenso. La luz parece corresponder a las primeras horas del día o a una tarde serena, momentos en los que el puerto recupera el silencio entre una jornada y la siguiente.

Más allá de su belleza visual, la obra puede interpretarse como un homenaje a la vida marinera y a los oficios tradicionales vinculados al mar. Las embarcaciones muestran una identidad propia, marcada por su uso cotidiano, sus redes y sus herramientas. Aunque los pescadores no aparecen, su presencia se intuye en cada cuerda, en cada objeto y en la disposición de unos barcos preparados para volver a navegar.

En conjunto, la obra representa la calma de un puerto pesquero y la estrecha relación entre las embarcaciones, el agua y la comunidad costera que las rodea. Los barcos amarrados, los reflejos ondulantes, las estructuras del puerto y las colinas lejanas forman una escena equilibrada y evocadora. El cuadro transmite serenidad, tradición y respeto por una forma de vida construida alrededor del mar, sus ritmos y sus silencios.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Datos

Artista
Jean Claude (XX)
Se vende con marco
No
Vendido por
Galería
Edición
Original
Título de la obra
Reflejos marineros
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
Francia
Estado
En buen estado
Alto
31,5 cm
Ancho
46 cm
Estilo
Impresionismo
Periodo
1960-1970
Vendido por
EspañaVerificado
2648
Objetos vendidos
100%
protop

Objetos similares

  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​

Para ti en

Arte clásico e impresionismo

  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​
  • ​
    ​
    ​