Juli Batallé i Murla (1926-2010) - Iglesia

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Marko Petrovic Cano
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Iglesia es una pintura al óleo de Juli Batallé i Murla (1926-2010) de la década de 1970 a 1980, en estilo posimpresionismo, procedente de España, vendida con marco.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Juli Batallé, que representa una antigua iglesia rural situada sobre una colina verde, rodeada de árboles y envuelta por la atmósfera silenciosa de un día gris y lluvioso. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones con marco: 48x58x7 cm.
· Dimensiones sin marco: 24x33 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha, Batallé.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta un paisaje rural dominado por una antigua iglesia situada sobre una suave colina verde, rodeada de árboles y envuelta por un cielo gris. El edificio religioso ocupa la zona central de la composición y se convierte en el principal punto de atención gracias a la verticalidad de su torre. La escena transmite una profunda sensación de calma, recogimiento y soledad, como si el tiempo se hubiera detenido en este rincón apartado del mundo.

La iglesia aparece formada por varios volúmenes superpuestos, con tejados inclinados de tonalidades rojizas y marrones. Sus muros, representados en grises, ocres y tierras, se integran de manera natural con el paisaje. La disposición irregular de las cubiertas sugiere que el edificio ha crecido a lo largo del tiempo, incorporando capillas, dependencias y espacios anexos que enriquecen su silueta.

La torre se eleva por encima de los tejados y destaca con claridad frente al cielo. Su estructura estrecha y vertical está rematada por una pequeña cubierta puntiaguda que acentúa su altura. Las zonas oscuras sugieren aberturas o campanas, mientras los matices grises y marrones aportan una apariencia antigua y solemne. Esta torre actúa como un punto de referencia visible desde todo el entorno.

En torno al edificio aparecen algunas construcciones más pequeñas, parcialmente ocultas por los árboles. Sus tejados rojizos y sus formas sencillas evocan un pequeño núcleo rural desarrollado alrededor de la iglesia. Estas edificaciones aportan una dimensión humana al paisaje, aunque no se observen figuras, caminos transitados ni señales de actividad inmediata.

La colina ocupa una parte considerable del cuadro y desciende suavemente hacia el primer plano. Sus tonalidades verdes varían desde matices profundos hasta zonas más claras y amarillentas. Algunas líneas horizontales e irregulares atraviesan el terreno y podrían corresponder a senderos, desniveles naturales o antiguas divisiones del campo. Estos recorridos visuales conducen la mirada hacia la iglesia.

En primer plano se extiende una vegetación baja y abundante. Pequeños arbustos, hierbas y flores aparecen dispersos sobre el terreno, introduciendo puntos de color blanco, azul, rojo y amarillo. Aunque son detalles discretos, aportan frescura y vida a la escena. La irregularidad de la vegetación refuerza el carácter natural y poco intervenido del paisaje.

Los árboles situados a ambos lados enmarcan la composición. A la izquierda aparece una masa vegetal densa y oscura que se adentra en la escena, mientras que a la derecha varios árboles de copa amplia se recortan contra el cielo. Esta distribución crea un marco natural alrededor de la iglesia y equilibra su posición central. Los diferentes verdes sugieren hojas húmedas bajo una luz suave y difusa.

El cielo ocupa casi la mitad superior de la obra y está dominado por grises verdosos, blancos apagados y tonos azulados. Su aspecto uniforme y cubierto sugiere un día lluvioso, húmedo o cubierto de niebla. Algunas pequeñas zonas claras parecen descender sobre el paisaje como finas gotas o reflejos, aumentando la sensación de frescor y melancolía.

La luz no procede de un foco directo, sino que se extiende suavemente por toda la escena. Esta iluminación contenida evita contrastes bruscos y permite que los edificios, los árboles y la colina se integren armónicamente. El resultado es un ambiente silencioso, en el que los colores parecen amortiguados por la humedad del aire y por la proximidad de la lluvia.

El paisaje transmite una conexión profunda entre la arquitectura y la naturaleza. La iglesia no se impone sobre el entorno, sino que parece formar parte de él, asentada desde hace generaciones sobre la colina. Los árboles la rodean, el terreno conduce hacia sus muros y el cielo gris la envuelve. Esta integración sugiere permanencia, tradición y una vida rural vinculada al paso lento del tiempo.

La ausencia de personas intensifica el carácter contemplativo de la escena. El espectador puede imaginar el sonido lejano de las campanas, el roce del viento entre las hojas o la lluvia cayendo suavemente sobre los tejados. El edificio cerrado y silencioso adquiere una presencia casi espiritual, convirtiéndose en símbolo de refugio, memoria y continuidad.

En conjunto, este cuadro ofrece una visión serena y evocadora de una iglesia rural levantada sobre una colina verde bajo un cielo gris y húmedo. La torre, los tejados rojizos, los árboles y la vegetación del primer plano forman una composición equilibrada y profundamente atmosférica. La obra transmite silencio, tradición y recogimiento, invitando a contemplar la belleza discreta de un paisaje rural en un día cubierto.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Pictura Subastas presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Juli Batallé, que representa una antigua iglesia rural situada sobre una colina verde, rodeada de árboles y envuelta por la atmósfera silenciosa de un día gris y lluvioso. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones con marco: 48x58x7 cm.
· Dimensiones sin marco: 24x33 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha, Batallé.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta un paisaje rural dominado por una antigua iglesia situada sobre una suave colina verde, rodeada de árboles y envuelta por un cielo gris. El edificio religioso ocupa la zona central de la composición y se convierte en el principal punto de atención gracias a la verticalidad de su torre. La escena transmite una profunda sensación de calma, recogimiento y soledad, como si el tiempo se hubiera detenido en este rincón apartado del mundo.

La iglesia aparece formada por varios volúmenes superpuestos, con tejados inclinados de tonalidades rojizas y marrones. Sus muros, representados en grises, ocres y tierras, se integran de manera natural con el paisaje. La disposición irregular de las cubiertas sugiere que el edificio ha crecido a lo largo del tiempo, incorporando capillas, dependencias y espacios anexos que enriquecen su silueta.

La torre se eleva por encima de los tejados y destaca con claridad frente al cielo. Su estructura estrecha y vertical está rematada por una pequeña cubierta puntiaguda que acentúa su altura. Las zonas oscuras sugieren aberturas o campanas, mientras los matices grises y marrones aportan una apariencia antigua y solemne. Esta torre actúa como un punto de referencia visible desde todo el entorno.

En torno al edificio aparecen algunas construcciones más pequeñas, parcialmente ocultas por los árboles. Sus tejados rojizos y sus formas sencillas evocan un pequeño núcleo rural desarrollado alrededor de la iglesia. Estas edificaciones aportan una dimensión humana al paisaje, aunque no se observen figuras, caminos transitados ni señales de actividad inmediata.

La colina ocupa una parte considerable del cuadro y desciende suavemente hacia el primer plano. Sus tonalidades verdes varían desde matices profundos hasta zonas más claras y amarillentas. Algunas líneas horizontales e irregulares atraviesan el terreno y podrían corresponder a senderos, desniveles naturales o antiguas divisiones del campo. Estos recorridos visuales conducen la mirada hacia la iglesia.

En primer plano se extiende una vegetación baja y abundante. Pequeños arbustos, hierbas y flores aparecen dispersos sobre el terreno, introduciendo puntos de color blanco, azul, rojo y amarillo. Aunque son detalles discretos, aportan frescura y vida a la escena. La irregularidad de la vegetación refuerza el carácter natural y poco intervenido del paisaje.

Los árboles situados a ambos lados enmarcan la composición. A la izquierda aparece una masa vegetal densa y oscura que se adentra en la escena, mientras que a la derecha varios árboles de copa amplia se recortan contra el cielo. Esta distribución crea un marco natural alrededor de la iglesia y equilibra su posición central. Los diferentes verdes sugieren hojas húmedas bajo una luz suave y difusa.

El cielo ocupa casi la mitad superior de la obra y está dominado por grises verdosos, blancos apagados y tonos azulados. Su aspecto uniforme y cubierto sugiere un día lluvioso, húmedo o cubierto de niebla. Algunas pequeñas zonas claras parecen descender sobre el paisaje como finas gotas o reflejos, aumentando la sensación de frescor y melancolía.

La luz no procede de un foco directo, sino que se extiende suavemente por toda la escena. Esta iluminación contenida evita contrastes bruscos y permite que los edificios, los árboles y la colina se integren armónicamente. El resultado es un ambiente silencioso, en el que los colores parecen amortiguados por la humedad del aire y por la proximidad de la lluvia.

El paisaje transmite una conexión profunda entre la arquitectura y la naturaleza. La iglesia no se impone sobre el entorno, sino que parece formar parte de él, asentada desde hace generaciones sobre la colina. Los árboles la rodean, el terreno conduce hacia sus muros y el cielo gris la envuelve. Esta integración sugiere permanencia, tradición y una vida rural vinculada al paso lento del tiempo.

La ausencia de personas intensifica el carácter contemplativo de la escena. El espectador puede imaginar el sonido lejano de las campanas, el roce del viento entre las hojas o la lluvia cayendo suavemente sobre los tejados. El edificio cerrado y silencioso adquiere una presencia casi espiritual, convirtiéndose en símbolo de refugio, memoria y continuidad.

En conjunto, este cuadro ofrece una visión serena y evocadora de una iglesia rural levantada sobre una colina verde bajo un cielo gris y húmedo. La torre, los tejados rojizos, los árboles y la vegetación del primer plano forman una composición equilibrada y profundamente atmosférica. La obra transmite silencio, tradición y recogimiento, invitando a contemplar la belleza discreta de un paisaje rural en un día cubierto.

El vendedor y su historia

Somos Pictura Subastas y nuestra misión es brindar un espacio en línea donde los amantes del arte, coleccionistas y entusiastas puedan sumergirse en un amplio repertorio de obras maestras, desde las vanguardias más revolucionarias hasta las joyas clásicas que han resistido el paso del tiempo. Nuestro equipo de expertos curadores ha reunido cuidadosamente una colección diversa y emocionante, seleccionando las piezas más significativas y conmovedoras de distintas épocas y culturas.

Datos

Se vende con marco
Sí
Vendido por
Galería
Edición
Original
Artista
Juli Batallé i Murla (1926-2010)
Título de la obra
Iglesia
Técnica
Pintura al óleo
Firma
Firmado a mano
País de origen
España
Estado
En buen estado
Alto
48 cm
Ancho
58 cm
Estilo
Posimpresionismo
Periodo
1970-1980
Vendido por
EspañaVerificado
2693
Objetos vendidos
100%
protop

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