Una vasija de bronce - Benín - Nigeria






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Una vasija de bronce de la cultura Benín (Edo), Nigeria, con máscaras antropomorfas, cocodrilo y cabeza de carnero; altura 17 cm, profundidad 14 cm, peso 1,8 kg, en estado razonable.
Descripción del vendedor
Vasija de bronce de Benín con máscaras antropomorfas, Cocodrilo y Cabeza de carnero
Cultura: Edo, Reino de Benín, región de Edo en la actualidad, Nigeria – atribución estilística
Material: Aleación de cobre, probablemente latón, fundida y cincelada
Técnica: Probablemente fundición a la cera perdida (ciré perdue)
Fecha: Indeterminada; producción histórica o posterior
No se proporciona informe de prueba científica para esta pieza. Por ello, su antigüedad y origen geográfico no han sido verificados.
Dimensiones: Altura: 17 cm, Dimensión 14 cm,
Peso: 1,8 kg, sin soporte
Inv. No. MAZ30900a
Esta vasija de metal, elaboradamente ornamentada, se distingue por su cuerpo casi esférico, ligeramente comprimido, hombros de caída suave y cuello cilíndrico corto que se abre hacia afuera. La boca está bordeada por un prominente moldeado de torsión de cuerda, mientras que el cuello está rodeado por una banda continua entrelazada, formada por anchas cintas superpuestas sobre un fondo finamente punteado. Superficie presenta una pátina de marrón oscuro a negro verdoso, con áreas de metal expuesto de tono más cálido y rastros dispersos de oxidación. Resulta especialmente llamativa la integración de relieves figurativos modelados de forma audaz dentro de un esquema ornamental, en su mayoría continuo. Dos caras opuestas dominan por mascaras antropomorfas que sobresalen, con rasgos resaltados de manera considerable. Ojos grandes y circulares, definidos por contornos elevados concéntricos, confieren a los rostros una expresión intensamente animada; nariz prominente, labios carnosos y detalles faciales cuidadosamente articulados contribuyen a su aspecto distintivo. Elementos curvados se proyectan desde las esquinas de las bocas hacia las mejillas y los templos, posiblemente representing cabello facial estilizado, adornos ceremoniales u otros atributos convencionalizados. Las frentes y peinados están marcados por crestas paralelas de espaciado cercano, añadiendo una dimensión adicional de refinamiento textural. Entre las caras antropomorfas aparecen dos representaciones zoomorfas contrastantes. Una representa una criatura con rasgos de cocodrilo, con cuerpo alargado y segmentado, cuatro extremidades extendidas y cola larga y en espiral. Su superficie dorsal texturizada, prominentes protuberancias y cabeza alargada refuerzan la identificación como cocodrilo. En el lado opuesto, una cabeza de animal proyectada con cuernos fuertemente curvados y acanalados es plausible interpretarla como un carnero. Las áreas intermedias de la vasija están densamente ornamentadas con pequeños motivos trefoil o en forma de hoja, distribuidos de manera regular, definidos por contornos incisos y interiores finamente punteados. Estos motivos se extienden a lo largo de los hombros y del cuerpo redondeado, estableciendo una continuidad rítmica entre las principales composiciones figúricas. La interacción entre relieve, textura y ornamento confiere a la vasija una presencia escultórica ricamente articulada, invitando a examinarla desde todos los ángulos.
Contexto Artístico-Histórico
La yuxtaposición de imaginería antropomórfica y zoomórfica frente a superficies cuidadosamente ornamentadas es característico de importantes corrientes de las tradiciones metalúrgicas asociadas con el Reino de Benín. A partir del siglo XV en adelante, los fundidores de bronce de Edo desarrollaron un vocabulario artístico sofisticado en el que figuras humanas, animales, vestimentas y dispositivos ornamentales podían articular conceptos de realeza, jerarquía social, autoridad ancestral y poder espiritual. Dentro de esta tradición visual más amplia, la vasija presente es notable por su síntesis de una forma compacta y equilibrada desde el punto de vista arquitectónico con un programa de decoración escultórica inusualmente animado. Las máscaras y animales que sobresalen interrumpen la continuidad de la superficie redondeada sin comprometer su simetría subyacente, mientras que los motivos foliares repetidos crean un campo ornamental unificado. Tal enfoque encuentra paralelos en la metalistería histórica de Benín, donde composiciones figulares elevadas se yuxtaponen a fondos trabajados con cuidado. La decoración de la vasija es, no obstante, suficientemente individual como para justificar precaución al asignarla a un periodo u oficio particular. Aunque su vocabulario formal es coherente con la tradición artística más amplia de Edo, las afinidades estilísticas por sí solas no pueden establecer producción dentro de la corte real histórica, ni pueden demostrar una fecha anterior a la conquista británica de Benín en 1897. La fundición de bronce inspirada en Benín continuó durante los periodos colonial y poscolonial, con talleres que conservaban, adaptaban y recombinaban formas e iconografía establecidas. Una evaluación cronológica más precisa requeriría un examen detallado de la estructura de la fundición, composición de la aleación, superficies interiores, pátina e historial de colección documentado.
Ejemplos Comparativos y Benín Digital
Un comparativo tipológico particularmente relevante es una vasija esférica de bronce en el British Museum, Londres, número de inventario Af1949,46.159, atribuida a la cultura Edo y fechada aproximadamente entre los siglos XVI y XIX. Medida aproximadamente 27 cm de alto, el ejemplo del British Museum también presenta un cuerpo compacto y redondeado, un cuello corto y un programa decorativo elaborado que combina imaginería zoomorfa con ornamentos entrelazados y punteados. Su decoración incluye leopardos, ranas y otros motivos dispuestos sobre la superficie curvada de la vasija. Los paralelismos son especialmente evidentes en la concepción general del recipiente como un campo escultórico continuo, donde la imaginería figurativa y el patrón geométrico se integran en una composición unificada. El presente ejemplo, sin embargo, difiere en su mayor énfasis en un reducido número de elementos antropomorfos y zoomorfos que sobresalen. Material comparativo adicional se halla en la publicación pionera de Augustus Henry Lane-Fox Pitt-Rivers, Antique Works of Art from Benin (1900), que ilustra una variedad de vasijas de metal ricamente decoradas que incorporan figuras humanas, criaturas serpentes y otras formas animales. Estos registros tempranos son particularmente valiosos para demostrar la presencia histórica de programas figurales complejos en contenedores de metal fundido asociados con Benín. Tradiciones comparables también están representadas entre vasijas históricas de Benín conservadas en colecciones nigerianas, aunque los ejemplos individuales varían considerablemente en forma, construcción y disposición funcional. Digital Benin proporciona un marco esencial para situar tales obras dentro del corpus más amplio de objetos dispersos por colecciones museográficas internacionales. Al reunir registros institucionales, clasificaciones históricas e información de procedencia, la base de datos facilita la comparación sistemática entre formas de vasijas, convenciones ornamentales y elementos iconográficos. Sin embargo, en el momento actual, no hay ningún objeto documentado de forma segura en los registros disponibles de Digital Benin que pueda identificarse como un equivalente formal e iconográfico exacto de la vasija presente. Los ejemplos citados deben entenderse, por tanto, como evidencia comparativa de una tradición artística y no como modelos directos o indicadores definitivos de d
Iconografía y Simbolismo
La combinación de imágenes humanas y animales invita a interpretations dentro de las tradiciones simbólicas de la corte de Benín, donde representaciones de criaturas particulares podían comunicar ideas de autoridad, protección sobrenatural y la relación entre reinos terrenal y espiritual. Los cocodrilos y otros animales acuáticos ocupan una posición significativa dentro de la cultura visual de Benín, especialmente a través de asociaciones con el agua, la potencia espiritual y el dominio de Olokun, la deidad asociada con el mar, la riqueza y la prosperidad. En este contexto, el cocodrilo representado en la vasija puede evocar conceptos más allá de su identidad naturalista, aunque no se puede establecer con certeza una función simbólica específica. Las máscaras humanas que sobresalen son igualmente susceptibles de varias interpretaciones. Sus ojos expresivos, peinados cuidadosamente articulados y ornamentos faciales distintivos pueden sugerir figuras investidas de significado social o espiritual, pero la ausencia de atributos identificatorios inequívocos impide asociarlas con un gobernante, antepasado o deidad particular. El cabeza de carnero introduce otro elemento en la composición iconográfica. Si bien el carnero puede interpretarse de forma más amplia en términos de vigor, fuerza y energía asertiva, su significado preciso dentro de este conjunto particular permanece incierto. Del mismo modo, los motivos repetidos en forma de tréfoil, aunque visualmente sugerentes de formas vegetales, no deben asignarse automáticamente a un significado religioso específico o de fertilidad. Su función demostrable principal es ornamental: organizan la superficie de la vasija, median entre los elementos escultóricos mayores y contribuyen a la coherencia general de la composición. Consideradas en conjunto, las imágenes sugieren un interés por la interrelación entre la autoridad humana, la potencia animal y el mundo natural, sin permitir una reconstrucción definitiva del programa simbólico que la vasija pretendía.
Función Posible y Significado Cultural
La ornamentación elaborada de la vasija y su manufactura técnicamente exigente sugieren que fue concebida como un objeto de considerable interés visual y posiblemente social. Las vasijas de metal históricas de Benín cumplían una gama de funciones, incluyendo la contención, presentación y manejo ceremonial de líquidos u otras sustancias, mientras que ciertas formas estaban asociadas con entornos élites o reales. Las famosas aquamanílios de bronce de Benín, incluido el Aquamanile de Leopardo en el Museo Metropolitano de Arte, demuestran la importancia de contenedores concebidos esculpiradamente dentro del repertorio artístico y ceremonial de los Edo. Sin embargo, la función específica de la vasija presente no puede establecerse a partir de su apariencia exterior. Su cuello corto y relativamente abierto y su cuerpo redondeado son compatibles con un contenedor destinado a contener o presentar contenidos, pero no hay pruebas suficientes para determinar si cumplía un propósito doméstico, prestigioso o ritual. Tampoco su iconografía elaborada, aislada, puede sustentar una asociación con un santuario o ceremonia de corte particular. La posibilidad de uso ceremonial sigue siendo plausible, pero debe entenderse como una hipótesis y no como un hecho documentado.
Apreciación Art-Histórica
La vasija debe gran parte de su distinción estética a la relación sofisticada entre un cuerpo notablemente redondeado y los elementos escultóricos que se proyectan de su superficie. Su silueta compacta proporciona un marco formal contenido para un programa decorativo animado en el que máscaras antropomorfas, imaginería animal e motivos ornamentales trabajados con gran detalle se mantienen en estrecho diálogo visual. Los contrastes de escala entre las figuras principales y los patrones repetidos en forma de tréfoil crean un ritmo convincente, mientras que la interacción entre superficies lisas con pátina y relieve texturizado contribuye a la riqueza escultórica del objeto. En particular, resulta efectiva la concepción de la vasija como una composición tridimensional: en lugar de privilegiar un único punto de vista frontal, la decoración se despliega alrededor de la circunferencia, revelando sucesivos motivos figurativos a medida que se gira. Esta integración de forma, ornamentación e imaginería conecta la obra con los principios estéticos más amplios del metal de Edo y las tradiciones artísticas asociadas al Reino de Benín. Su fecha exacta y lugar de fabricación siguen por establecerse, y la evidencia fotográfica disponible no justifica la atribución a un taller real histórico concreto. No obstante, la vasija representa una interpretación consumada del vocabulario formal e iconográfico de la fundición de bronce de Benín, distinguida por el expresivo modelado de sus relieves figulares, la densidad de su ornamentación y la relación cuidadosamente equilibrada entre la proyección escultórica y la forma geométrica subyacente.
Literatura y Objetos Comparativos
Augustus Henry Lane-Fox Pitt-Rivers: Antique Works of Art from Benin, Londres, 1900, especialmente Planos VIII y XXIV.
Barbara Plankensteiner (ed.): Benin: Kings and Rituals. Court Arts from Nigeria, Gante, 2007.
Kathryn Wysocki Gunsch: The Benin Plaques: A 16th Century Imperial Monument, Londres/Nueva York, 2018.
British Museum, Londres, Inventario No. Af1949,46.159, Vasija esférica de bronce, Edo, Benín, siglo XVI–XIX.
Metropolitan Museum of Art, Nueva York, No. de Acceso 1991.17.58a, b, Aquamanile de leopardo, Edo, Benín, siglo XVI–XIX.
Digital Benin: Plataforma de investigación digital internacional y base de datos de colección que documenta el arte histórico y el patrimonio cultural del Reino de Benín. www.digitalbenin.org
Copyright y Documentación Científica
Parte de la información y de las fotografías se han generado con la asistencia de inteligencia artificial y se basan en fuentes publicadas en etnografía, arqueología y historia del arte. Los textos y fotografías originales pueden estar protegidos por derechos de autor. Todos los derechos pertenecen a sus respectivos titulares.
El vendedor y su historia
Vasija de bronce de Benín con máscaras antropomorfas, Cocodrilo y Cabeza de carnero
Cultura: Edo, Reino de Benín, región de Edo en la actualidad, Nigeria – atribución estilística
Material: Aleación de cobre, probablemente latón, fundida y cincelada
Técnica: Probablemente fundición a la cera perdida (ciré perdue)
Fecha: Indeterminada; producción histórica o posterior
No se proporciona informe de prueba científica para esta pieza. Por ello, su antigüedad y origen geográfico no han sido verificados.
Dimensiones: Altura: 17 cm, Dimensión 14 cm,
Peso: 1,8 kg, sin soporte
Inv. No. MAZ30900a
Esta vasija de metal, elaboradamente ornamentada, se distingue por su cuerpo casi esférico, ligeramente comprimido, hombros de caída suave y cuello cilíndrico corto que se abre hacia afuera. La boca está bordeada por un prominente moldeado de torsión de cuerda, mientras que el cuello está rodeado por una banda continua entrelazada, formada por anchas cintas superpuestas sobre un fondo finamente punteado. Superficie presenta una pátina de marrón oscuro a negro verdoso, con áreas de metal expuesto de tono más cálido y rastros dispersos de oxidación. Resulta especialmente llamativa la integración de relieves figurativos modelados de forma audaz dentro de un esquema ornamental, en su mayoría continuo. Dos caras opuestas dominan por mascaras antropomorfas que sobresalen, con rasgos resaltados de manera considerable. Ojos grandes y circulares, definidos por contornos elevados concéntricos, confieren a los rostros una expresión intensamente animada; nariz prominente, labios carnosos y detalles faciales cuidadosamente articulados contribuyen a su aspecto distintivo. Elementos curvados se proyectan desde las esquinas de las bocas hacia las mejillas y los templos, posiblemente representing cabello facial estilizado, adornos ceremoniales u otros atributos convencionalizados. Las frentes y peinados están marcados por crestas paralelas de espaciado cercano, añadiendo una dimensión adicional de refinamiento textural. Entre las caras antropomorfas aparecen dos representaciones zoomorfas contrastantes. Una representa una criatura con rasgos de cocodrilo, con cuerpo alargado y segmentado, cuatro extremidades extendidas y cola larga y en espiral. Su superficie dorsal texturizada, prominentes protuberancias y cabeza alargada refuerzan la identificación como cocodrilo. En el lado opuesto, una cabeza de animal proyectada con cuernos fuertemente curvados y acanalados es plausible interpretarla como un carnero. Las áreas intermedias de la vasija están densamente ornamentadas con pequeños motivos trefoil o en forma de hoja, distribuidos de manera regular, definidos por contornos incisos y interiores finamente punteados. Estos motivos se extienden a lo largo de los hombros y del cuerpo redondeado, estableciendo una continuidad rítmica entre las principales composiciones figúricas. La interacción entre relieve, textura y ornamento confiere a la vasija una presencia escultórica ricamente articulada, invitando a examinarla desde todos los ángulos.
Contexto Artístico-Histórico
La yuxtaposición de imaginería antropomórfica y zoomórfica frente a superficies cuidadosamente ornamentadas es característico de importantes corrientes de las tradiciones metalúrgicas asociadas con el Reino de Benín. A partir del siglo XV en adelante, los fundidores de bronce de Edo desarrollaron un vocabulario artístico sofisticado en el que figuras humanas, animales, vestimentas y dispositivos ornamentales podían articular conceptos de realeza, jerarquía social, autoridad ancestral y poder espiritual. Dentro de esta tradición visual más amplia, la vasija presente es notable por su síntesis de una forma compacta y equilibrada desde el punto de vista arquitectónico con un programa de decoración escultórica inusualmente animado. Las máscaras y animales que sobresalen interrumpen la continuidad de la superficie redondeada sin comprometer su simetría subyacente, mientras que los motivos foliares repetidos crean un campo ornamental unificado. Tal enfoque encuentra paralelos en la metalistería histórica de Benín, donde composiciones figulares elevadas se yuxtaponen a fondos trabajados con cuidado. La decoración de la vasija es, no obstante, suficientemente individual como para justificar precaución al asignarla a un periodo u oficio particular. Aunque su vocabulario formal es coherente con la tradición artística más amplia de Edo, las afinidades estilísticas por sí solas no pueden establecer producción dentro de la corte real histórica, ni pueden demostrar una fecha anterior a la conquista británica de Benín en 1897. La fundición de bronce inspirada en Benín continuó durante los periodos colonial y poscolonial, con talleres que conservaban, adaptaban y recombinaban formas e iconografía establecidas. Una evaluación cronológica más precisa requeriría un examen detallado de la estructura de la fundición, composición de la aleación, superficies interiores, pátina e historial de colección documentado.
Ejemplos Comparativos y Benín Digital
Un comparativo tipológico particularmente relevante es una vasija esférica de bronce en el British Museum, Londres, número de inventario Af1949,46.159, atribuida a la cultura Edo y fechada aproximadamente entre los siglos XVI y XIX. Medida aproximadamente 27 cm de alto, el ejemplo del British Museum también presenta un cuerpo compacto y redondeado, un cuello corto y un programa decorativo elaborado que combina imaginería zoomorfa con ornamentos entrelazados y punteados. Su decoración incluye leopardos, ranas y otros motivos dispuestos sobre la superficie curvada de la vasija. Los paralelismos son especialmente evidentes en la concepción general del recipiente como un campo escultórico continuo, donde la imaginería figurativa y el patrón geométrico se integran en una composición unificada. El presente ejemplo, sin embargo, difiere en su mayor énfasis en un reducido número de elementos antropomorfos y zoomorfos que sobresalen. Material comparativo adicional se halla en la publicación pionera de Augustus Henry Lane-Fox Pitt-Rivers, Antique Works of Art from Benin (1900), que ilustra una variedad de vasijas de metal ricamente decoradas que incorporan figuras humanas, criaturas serpentes y otras formas animales. Estos registros tempranos son particularmente valiosos para demostrar la presencia histórica de programas figurales complejos en contenedores de metal fundido asociados con Benín. Tradiciones comparables también están representadas entre vasijas históricas de Benín conservadas en colecciones nigerianas, aunque los ejemplos individuales varían considerablemente en forma, construcción y disposición funcional. Digital Benin proporciona un marco esencial para situar tales obras dentro del corpus más amplio de objetos dispersos por colecciones museográficas internacionales. Al reunir registros institucionales, clasificaciones históricas e información de procedencia, la base de datos facilita la comparación sistemática entre formas de vasijas, convenciones ornamentales y elementos iconográficos. Sin embargo, en el momento actual, no hay ningún objeto documentado de forma segura en los registros disponibles de Digital Benin que pueda identificarse como un equivalente formal e iconográfico exacto de la vasija presente. Los ejemplos citados deben entenderse, por tanto, como evidencia comparativa de una tradición artística y no como modelos directos o indicadores definitivos de d
Iconografía y Simbolismo
La combinación de imágenes humanas y animales invita a interpretations dentro de las tradiciones simbólicas de la corte de Benín, donde representaciones de criaturas particulares podían comunicar ideas de autoridad, protección sobrenatural y la relación entre reinos terrenal y espiritual. Los cocodrilos y otros animales acuáticos ocupan una posición significativa dentro de la cultura visual de Benín, especialmente a través de asociaciones con el agua, la potencia espiritual y el dominio de Olokun, la deidad asociada con el mar, la riqueza y la prosperidad. En este contexto, el cocodrilo representado en la vasija puede evocar conceptos más allá de su identidad naturalista, aunque no se puede establecer con certeza una función simbólica específica. Las máscaras humanas que sobresalen son igualmente susceptibles de varias interpretaciones. Sus ojos expresivos, peinados cuidadosamente articulados y ornamentos faciales distintivos pueden sugerir figuras investidas de significado social o espiritual, pero la ausencia de atributos identificatorios inequívocos impide asociarlas con un gobernante, antepasado o deidad particular. El cabeza de carnero introduce otro elemento en la composición iconográfica. Si bien el carnero puede interpretarse de forma más amplia en términos de vigor, fuerza y energía asertiva, su significado preciso dentro de este conjunto particular permanece incierto. Del mismo modo, los motivos repetidos en forma de tréfoil, aunque visualmente sugerentes de formas vegetales, no deben asignarse automáticamente a un significado religioso específico o de fertilidad. Su función demostrable principal es ornamental: organizan la superficie de la vasija, median entre los elementos escultóricos mayores y contribuyen a la coherencia general de la composición. Consideradas en conjunto, las imágenes sugieren un interés por la interrelación entre la autoridad humana, la potencia animal y el mundo natural, sin permitir una reconstrucción definitiva del programa simbólico que la vasija pretendía.
Función Posible y Significado Cultural
La ornamentación elaborada de la vasija y su manufactura técnicamente exigente sugieren que fue concebida como un objeto de considerable interés visual y posiblemente social. Las vasijas de metal históricas de Benín cumplían una gama de funciones, incluyendo la contención, presentación y manejo ceremonial de líquidos u otras sustancias, mientras que ciertas formas estaban asociadas con entornos élites o reales. Las famosas aquamanílios de bronce de Benín, incluido el Aquamanile de Leopardo en el Museo Metropolitano de Arte, demuestran la importancia de contenedores concebidos esculpiradamente dentro del repertorio artístico y ceremonial de los Edo. Sin embargo, la función específica de la vasija presente no puede establecerse a partir de su apariencia exterior. Su cuello corto y relativamente abierto y su cuerpo redondeado son compatibles con un contenedor destinado a contener o presentar contenidos, pero no hay pruebas suficientes para determinar si cumplía un propósito doméstico, prestigioso o ritual. Tampoco su iconografía elaborada, aislada, puede sustentar una asociación con un santuario o ceremonia de corte particular. La posibilidad de uso ceremonial sigue siendo plausible, pero debe entenderse como una hipótesis y no como un hecho documentado.
Apreciación Art-Histórica
La vasija debe gran parte de su distinción estética a la relación sofisticada entre un cuerpo notablemente redondeado y los elementos escultóricos que se proyectan de su superficie. Su silueta compacta proporciona un marco formal contenido para un programa decorativo animado en el que máscaras antropomorfas, imaginería animal e motivos ornamentales trabajados con gran detalle se mantienen en estrecho diálogo visual. Los contrastes de escala entre las figuras principales y los patrones repetidos en forma de tréfoil crean un ritmo convincente, mientras que la interacción entre superficies lisas con pátina y relieve texturizado contribuye a la riqueza escultórica del objeto. En particular, resulta efectiva la concepción de la vasija como una composición tridimensional: en lugar de privilegiar un único punto de vista frontal, la decoración se despliega alrededor de la circunferencia, revelando sucesivos motivos figurativos a medida que se gira. Esta integración de forma, ornamentación e imaginería conecta la obra con los principios estéticos más amplios del metal de Edo y las tradiciones artísticas asociadas al Reino de Benín. Su fecha exacta y lugar de fabricación siguen por establecerse, y la evidencia fotográfica disponible no justifica la atribución a un taller real histórico concreto. No obstante, la vasija representa una interpretación consumada del vocabulario formal e iconográfico de la fundición de bronce de Benín, distinguida por el expresivo modelado de sus relieves figulares, la densidad de su ornamentación y la relación cuidadosamente equilibrada entre la proyección escultórica y la forma geométrica subyacente.
Literatura y Objetos Comparativos
Augustus Henry Lane-Fox Pitt-Rivers: Antique Works of Art from Benin, Londres, 1900, especialmente Planos VIII y XXIV.
Barbara Plankensteiner (ed.): Benin: Kings and Rituals. Court Arts from Nigeria, Gante, 2007.
Kathryn Wysocki Gunsch: The Benin Plaques: A 16th Century Imperial Monument, Londres/Nueva York, 2018.
British Museum, Londres, Inventario No. Af1949,46.159, Vasija esférica de bronce, Edo, Benín, siglo XVI–XIX.
Metropolitan Museum of Art, Nueva York, No. de Acceso 1991.17.58a, b, Aquamanile de leopardo, Edo, Benín, siglo XVI–XIX.
Digital Benin: Plataforma de investigación digital internacional y base de datos de colección que documenta el arte histórico y el patrimonio cultural del Reino de Benín. www.digitalbenin.org
Copyright y Documentación Científica
Parte de la información y de las fotografías se han generado con la asistencia de inteligencia artificial y se basan en fuentes publicadas en etnografía, arqueología y historia del arte. Los textos y fotografías originales pueden estar protegidos por derechos de autor. Todos los derechos pertenecen a sus respectivos titulares.
El vendedor y su historia
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