Antonio Segrelles (1946) - Paisaje Marino





5 € | ||
|---|---|---|
4 € | ||
3 € | ||
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 143362 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Paisaje Marino es una pintura al óleo original de Antonio Segrelles (1946), realizada entre 1980 y 1990 en España, de 45 cm por 50 cm, firmada, en buen estado, vendida con marco de madera tallada y dorada.
Descripción del vendedor
Esta delicada marina de **Antonio Segrelles** captura con admirable economía de medios la atmósfera serena de un puerto mediterráneo envuelto en una luz dorada y vaporosa. La composición, de pequeño formato pero gran capacidad evocadora, se articula mediante varias embarcaciones fondeadas sobre aguas tranquilas cuyas siluetas se reflejan suavemente en la superficie, creando un juego de transparencias y vibraciones lumínicas que constituye uno de los principales atractivos de la obra.
La paleta, dominada por ocres cálidos, tierras tostadas, cremas y sutiles matices ambarinos, envuelve la escena en una neblina luminosa que difumina el horizonte y desdibuja los contornos más lejanos. Segrelles prescinde del detalle descriptivo en favor de una interpretación atmosférica del paisaje, construida mediante pinceladas rápidas, fluidas y texturizadas que sugieren más que representan. Los barcos emergen como presencias casi etéreas, mientras los reflejos sobre el agua se convierten en delicados trazos verticales que aportan ritmo y profundidad a la composición.
La obra transmite una sensación de quietud y contemplación característica de la producción marinista del artista, donde la luz se convierte en auténtica protagonista. La influencia impresionista resulta evidente en el tratamiento de la atmósfera y en la búsqueda de los efectos cambiantes de la claridad sobre el agua, aunque reinterpretada a través de un lenguaje personal de marcada sensibilidad mediterránea.
El cuadro se presenta además en un elegante marco de madera tallada y dorada, con molduras ornamentadas y contraste cromático entre tonos dorados y caobas oscuros, elemento que realza la calidez de la pintura y potencia su carácter decorativo. En conjunto, se trata de una obra representativa del estilo más reconocible de Antonio Segrelles, donde la síntesis formal, la riqueza matérica y la luminosidad de los paisajes portuarios se combinan para crear una escena de gran poesía visual y refinamiento técnico.
Envío certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Esta delicada marina de **Antonio Segrelles** captura con admirable economía de medios la atmósfera serena de un puerto mediterráneo envuelto en una luz dorada y vaporosa. La composición, de pequeño formato pero gran capacidad evocadora, se articula mediante varias embarcaciones fondeadas sobre aguas tranquilas cuyas siluetas se reflejan suavemente en la superficie, creando un juego de transparencias y vibraciones lumínicas que constituye uno de los principales atractivos de la obra.
La paleta, dominada por ocres cálidos, tierras tostadas, cremas y sutiles matices ambarinos, envuelve la escena en una neblina luminosa que difumina el horizonte y desdibuja los contornos más lejanos. Segrelles prescinde del detalle descriptivo en favor de una interpretación atmosférica del paisaje, construida mediante pinceladas rápidas, fluidas y texturizadas que sugieren más que representan. Los barcos emergen como presencias casi etéreas, mientras los reflejos sobre el agua se convierten en delicados trazos verticales que aportan ritmo y profundidad a la composición.
La obra transmite una sensación de quietud y contemplación característica de la producción marinista del artista, donde la luz se convierte en auténtica protagonista. La influencia impresionista resulta evidente en el tratamiento de la atmósfera y en la búsqueda de los efectos cambiantes de la claridad sobre el agua, aunque reinterpretada a través de un lenguaje personal de marcada sensibilidad mediterránea.
El cuadro se presenta además en un elegante marco de madera tallada y dorada, con molduras ornamentadas y contraste cromático entre tonos dorados y caobas oscuros, elemento que realza la calidez de la pintura y potencia su carácter decorativo. En conjunto, se trata de una obra representativa del estilo más reconocible de Antonio Segrelles, donde la síntesis formal, la riqueza matérica y la luminosidad de los paisajes portuarios se combinan para crear una escena de gran poesía visual y refinamiento técnico.
Envío certificado y buen embalaje.

