2002 Ch Berres Erdener Treppchen - Mosela Auslese - 4 Botellas (0,75 L)





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Ch Berres Erdener Treppchen, añada 2002, en cuatro botellas de 0,75 L, con caja original de cartón.
Descripción del vendedor
C.H. Berres nace en el municipio de Ürzig, en la región alemana del Valle del Mosela, bañada precisamente por las aguas del río Mosela. La bodega tiene una historia secular, ya que los primeros representantes de la familia Berres trabajaban estas tierras destinadas a la vinificación ya en 1510. De generación en generación, la tradición y la pasión por este oficio se han transmitido, hasta llegar a la vigésimo primera generación actual con Marku Berres, que gestiona la bodega con éxito: tras completar sus estudios en enología y viticultura, ingresó a la empresa asumiendo la 3,5 hectáreas de viñedos, gestionando el conjunto para que pudiera hacerse futurible.
Los viñedos del Riesling Mosel de C.H. Berres crecen en suelos de color rojo, debido a la alta presencia de hierro, unida a la del arcilla que otorgan al producto final elegancia y finura en la estructura. Además, se encuentran situados en pendientes escarpadas e impetuosas, una condición que implica un trabajo totalmente manual en el viñedo, desde la poda hasta la cosecha de las uvas. Los inviernos en esta zona son fríos, a menudo expuestos a heladas imprevistas, mientras que los veranos son cálidos y soleados, gracias también al reflejo de la luz sobre las aguas del Mosela. Finalizada la vendimia, la cosecha se lleva a la bodega donde tiene lugar la fermentación alcohólica en acero con la acción de levaduras autóctonas; madura algunos meses en acero.
El color del Riesling Mosel auslese de C.H. Berres es Amarillo pajizo con reflejos dorados y brillantes; en nariz despide aromas de fruta de la pasión, fruta tropical, almendras tostadas y en el final notas de piedra de chispa. En boca se presenta elegante, envolvente y de gran persistencia para beber desde el primer hasta la última copa. En maridaje se recomienda con platos a base de pescado al vapor, crustáceos y moluscos; interesante también con platos a base de verduras de temporada. Producto fruto de un trabajo guiado por el amor a una vinificación transparente y artesanal, para que en la copa se pueda saborear un producto auténtico y genuino.
El riesling auslese de C.H.Berres se produce en vendimia tardía, con las uvas de un único viñedo realmente sugerente. El moderate residuo de azúcar aporta suavidad y agrado, en equilibrio con la intensa frescura. Notas de frutas exóticas como lichi y fruta de la pasión invitan al sorbo, de gran persistencia. En boca, a pesar de la baja graduación alcohólica, demuestra una potencia e intensidad sorprendentes. Para acompañar con platos de pescado intensos, o con quesos curados
El Riesling Mosel auslese de C.H. Berres nace en la región alemana del Valle del Mosela, bañada precisamente por las aguas del río Mosela. La bodega tiene una historia secular, ya que los primeros representantes de la familia Berres trabajaban estas tierras destinadas a la vinificación ya en 1510. De generación en generación, la tradición y la pasión por este oficio se han transmitido, hasta llegar a la vigésimo primera generación actual con Marku Berres, que gestiona la bodega con éxito: tras completar sus estudios en enología y viticultura, ingresó a la empresa asumiendo la 3,5 hectáreas de viñedos, gestionando el conjunto para que pudiera hacerse futurible.
Los viñedos del Riesling Mosel auslese de C.H. Berres crecen en suelos de color rojo, debido a la alta presencia de hierro, unida a la del arcilla que otorgan al producto final elegancia y finura en la estructura. Además, se encuentran situados en pendientes escarpadas e impetuosas, una condición que implica un trabajo totalmente manual en el viñedo, desde la poda hasta la cosecha de las uvas. Los inviernos en esta zona son fríos, a menudo expuestos a heladas imprevistas, mientras que los veranos son cálidos y soleados, gracias también al reflejo de la luz sobre las aguas del Mosela. Finalizada la vendimia, la cosecha se lleva a la bodega donde tiene lugar la fermentación alcohólica en acero con la acción de levaduras autóctonas; madura algunos meses en acero.
El color del Riesling Mosel auslese de C.H. Berres es Amarillo pajizo con reflejos dorados y brillantes; en nariz despide aromas de fruta de la pasión, fruta tropical, almendras tostadas y en el final notas de piedra de chispa. En boca se presenta elegante, envolvente y de gran persistencia para beber desde el primer hasta la última copa. En maridaje se recomienda con platos a base de pescado al vapor, crustáceos y moluscos; interesante también con platos a base de verduras de temporada. Producto fruto de un trabajo guiado por el amor a una vinificación transparente y artesanal, para que en la copa se pueda saborear un producto auténtico y genuino.
A fondo
Color:
Amarillo pajizo con reflejos dorados
Perfume:
Lichi, fruta de la pasión, higos secos, almendras tostadas y piedra de chispa
Gusto:
De buen cuerpo, dulce y de gran persistencia.
No hay envío extra UE Chipre Malta
El vendedor y su historia
C.H. Berres nace en el municipio de Ürzig, en la región alemana del Valle del Mosela, bañada precisamente por las aguas del río Mosela. La bodega tiene una historia secular, ya que los primeros representantes de la familia Berres trabajaban estas tierras destinadas a la vinificación ya en 1510. De generación en generación, la tradición y la pasión por este oficio se han transmitido, hasta llegar a la vigésimo primera generación actual con Marku Berres, que gestiona la bodega con éxito: tras completar sus estudios en enología y viticultura, ingresó a la empresa asumiendo la 3,5 hectáreas de viñedos, gestionando el conjunto para que pudiera hacerse futurible.
Los viñedos del Riesling Mosel de C.H. Berres crecen en suelos de color rojo, debido a la alta presencia de hierro, unida a la del arcilla que otorgan al producto final elegancia y finura en la estructura. Además, se encuentran situados en pendientes escarpadas e impetuosas, una condición que implica un trabajo totalmente manual en el viñedo, desde la poda hasta la cosecha de las uvas. Los inviernos en esta zona son fríos, a menudo expuestos a heladas imprevistas, mientras que los veranos son cálidos y soleados, gracias también al reflejo de la luz sobre las aguas del Mosela. Finalizada la vendimia, la cosecha se lleva a la bodega donde tiene lugar la fermentación alcohólica en acero con la acción de levaduras autóctonas; madura algunos meses en acero.
El color del Riesling Mosel auslese de C.H. Berres es Amarillo pajizo con reflejos dorados y brillantes; en nariz despide aromas de fruta de la pasión, fruta tropical, almendras tostadas y en el final notas de piedra de chispa. En boca se presenta elegante, envolvente y de gran persistencia para beber desde el primer hasta la última copa. En maridaje se recomienda con platos a base de pescado al vapor, crustáceos y moluscos; interesante también con platos a base de verduras de temporada. Producto fruto de un trabajo guiado por el amor a una vinificación transparente y artesanal, para que en la copa se pueda saborear un producto auténtico y genuino.
El riesling auslese de C.H.Berres se produce en vendimia tardía, con las uvas de un único viñedo realmente sugerente. El moderate residuo de azúcar aporta suavidad y agrado, en equilibrio con la intensa frescura. Notas de frutas exóticas como lichi y fruta de la pasión invitan al sorbo, de gran persistencia. En boca, a pesar de la baja graduación alcohólica, demuestra una potencia e intensidad sorprendentes. Para acompañar con platos de pescado intensos, o con quesos curados
El Riesling Mosel auslese de C.H. Berres nace en la región alemana del Valle del Mosela, bañada precisamente por las aguas del río Mosela. La bodega tiene una historia secular, ya que los primeros representantes de la familia Berres trabajaban estas tierras destinadas a la vinificación ya en 1510. De generación en generación, la tradición y la pasión por este oficio se han transmitido, hasta llegar a la vigésimo primera generación actual con Marku Berres, que gestiona la bodega con éxito: tras completar sus estudios en enología y viticultura, ingresó a la empresa asumiendo la 3,5 hectáreas de viñedos, gestionando el conjunto para que pudiera hacerse futurible.
Los viñedos del Riesling Mosel auslese de C.H. Berres crecen en suelos de color rojo, debido a la alta presencia de hierro, unida a la del arcilla que otorgan al producto final elegancia y finura en la estructura. Además, se encuentran situados en pendientes escarpadas e impetuosas, una condición que implica un trabajo totalmente manual en el viñedo, desde la poda hasta la cosecha de las uvas. Los inviernos en esta zona son fríos, a menudo expuestos a heladas imprevistas, mientras que los veranos son cálidos y soleados, gracias también al reflejo de la luz sobre las aguas del Mosela. Finalizada la vendimia, la cosecha se lleva a la bodega donde tiene lugar la fermentación alcohólica en acero con la acción de levaduras autóctonas; madura algunos meses en acero.
El color del Riesling Mosel auslese de C.H. Berres es Amarillo pajizo con reflejos dorados y brillantes; en nariz despide aromas de fruta de la pasión, fruta tropical, almendras tostadas y en el final notas de piedra de chispa. En boca se presenta elegante, envolvente y de gran persistencia para beber desde el primer hasta la última copa. En maridaje se recomienda con platos a base de pescado al vapor, crustáceos y moluscos; interesante también con platos a base de verduras de temporada. Producto fruto de un trabajo guiado por el amor a una vinificación transparente y artesanal, para que en la copa se pueda saborear un producto auténtico y genuino.
A fondo
Color:
Amarillo pajizo con reflejos dorados
Perfume:
Lichi, fruta de la pasión, higos secos, almendras tostadas y piedra de chispa
Gusto:
De buen cuerpo, dulce y de gran persistencia.
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