Héctor Correra (XXI) - Iluminación barroca






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Iluminación barroca es una impresión giclée en lienzo profesional de 65 × 70 cm, creada en 2023 en España por Héctor Correra, edición limitada 1/10 y firmada a mano.
Descripción del vendedor
Obra creada sobre lienzo profesional mediante la técnica de impresión giclée. Arte digital que utiliza medios contemporáneos e inteligencia artificial.
Obra del arte del artista Hector Correra , realizada en la técnica Impresión Giclée, sobre lienzo profesional de alta calidad, 100% algodón, máxima resistente a manipulación y agentes exteriores de la marca Eco Canvas Roma Glossy, satinado.
Garantizamos un producto duradero y de calidad visual.
Dimensión de 65 x 70 cm de pintura con 5 cm de profundidad.
Edicion limitada 1/10 firmada a mano en la parte frontal.
En el dorso de la pieza podrá encontrar los datos sobre la obra.
El envío se realizará a través de la Cia. United Parcel Service (UPS), para España y Europa, y a través de la Cia. Fedex para el resto del mundo.
La obra irá enrollada y estará protegida mediante varias capas de embalaje, nailón burbuja y colocada en un tubo resistente.
Una vez pagada la obra, se requieren tres días para el proceso de embalaje y entrega a la compañía de envió.
La pieza le llegará al termino de diez días, según el país de destino.
La serie “Renacimiento Cromático” de Héctor Correra es una impactante reinterpretación del retrato aristocrático, donde el pasado se ve violentamente intervenido por la energía del color y la textura contemporánea. Estas obras no solo desafían la tradición pictórica de los siglos XVI y XVII, sino que también recontextualizan la opulencia barroca dentro de un discurso moderno de deconstrucción visual y simbólica.
Entre lo Sublime y la Violencia: El uso del color en esta serie es, sin duda, su mayor impacto visual. Las manchas de pintura no son simples decoraciones superpuestas, sino una metáfora de la transitoriedad del poder y la fragilidad de la imagen aristocrática. Colores primarios como el azul, rojo y amarillo irrumpen en los retratos con una expresividad que recuerda al dripping de Jackson Pollock, pero con la precisión de una pincelada digital controlada. En contraste, los tonos metálicos y ocres en algunas piezas evocan un sentido de decadencia y transformación, sugiriendo una relectura crítica de la historia y sus íconos.
Correra juega con la fisicalidad de la pintura como elemento disruptivo. En lugar de una aplicación ordenada, la materia cromática fluye, gotea y explota sobre los rostros de los personajes, transformando su rigidez en un espacio de tensión visual. Esta técnica crea una contradicción poderosa: el lujo estático de los retratos aristocráticos se ve intervenido por una capa de modernidad expresiva que rompe la solemnidad de las figuras.
Las composiciones evocan los retratos clásicos de monarcas y nobles, con sus elaboradas vestimentas, joyas y posturas de autoridad. Sin embargo, el gesto pictórico disruptivo sugiere un mensaje subversivo: la intocabilidad del poder es una ilusión, una imagen que puede ser deformada, reescrita y resignificada. Hay un eco de la Revolución Francesa en estas obras, un cuestionamiento a la divinidad del monarca, ahora sometido a un diluvio cromático que borra sus rasgos y lo despoja de su inmortalidad simbólica.
Cada obra sugiere una historia diferente dentro de esta misma narrativa de destrucción y renovación. Los colores parecen fundirse con la piel del retratado, como si la realeza estuviera siendo absorbida por una nueva identidad. Refleja la duplicidad de la nobleza, su hermosura y fragilidad simultánea, mientras que nos enfrenta a un estallido pictórico que ciega y fragmenta el rostro del poder.
Correra no solo propone una intervención visual sobre la estética barroca, sino que también nos invita a reflexionar sobre la permanencia de la imagen y su relación con la historia. En un mundo donde las narrativas del poder han sido construidas y destruidas repetidamente, “Renacimiento Cromático” se presenta como un manifiesto pictórico que expone la vulnerabilidad de la representación aristocrática y la posibilidad infinita de reescribir la historia a través del arte.
Obra creada sobre lienzo profesional mediante la técnica de impresión giclée. Arte digital que utiliza medios contemporáneos e inteligencia artificial.
Obra del arte del artista Hector Correra , realizada en la técnica Impresión Giclée, sobre lienzo profesional de alta calidad, 100% algodón, máxima resistente a manipulación y agentes exteriores de la marca Eco Canvas Roma Glossy, satinado.
Garantizamos un producto duradero y de calidad visual.
Dimensión de 65 x 70 cm de pintura con 5 cm de profundidad.
Edicion limitada 1/10 firmada a mano en la parte frontal.
En el dorso de la pieza podrá encontrar los datos sobre la obra.
El envío se realizará a través de la Cia. United Parcel Service (UPS), para España y Europa, y a través de la Cia. Fedex para el resto del mundo.
La obra irá enrollada y estará protegida mediante varias capas de embalaje, nailón burbuja y colocada en un tubo resistente.
Una vez pagada la obra, se requieren tres días para el proceso de embalaje y entrega a la compañía de envió.
La pieza le llegará al termino de diez días, según el país de destino.
La serie “Renacimiento Cromático” de Héctor Correra es una impactante reinterpretación del retrato aristocrático, donde el pasado se ve violentamente intervenido por la energía del color y la textura contemporánea. Estas obras no solo desafían la tradición pictórica de los siglos XVI y XVII, sino que también recontextualizan la opulencia barroca dentro de un discurso moderno de deconstrucción visual y simbólica.
Entre lo Sublime y la Violencia: El uso del color en esta serie es, sin duda, su mayor impacto visual. Las manchas de pintura no son simples decoraciones superpuestas, sino una metáfora de la transitoriedad del poder y la fragilidad de la imagen aristocrática. Colores primarios como el azul, rojo y amarillo irrumpen en los retratos con una expresividad que recuerda al dripping de Jackson Pollock, pero con la precisión de una pincelada digital controlada. En contraste, los tonos metálicos y ocres en algunas piezas evocan un sentido de decadencia y transformación, sugiriendo una relectura crítica de la historia y sus íconos.
Correra juega con la fisicalidad de la pintura como elemento disruptivo. En lugar de una aplicación ordenada, la materia cromática fluye, gotea y explota sobre los rostros de los personajes, transformando su rigidez en un espacio de tensión visual. Esta técnica crea una contradicción poderosa: el lujo estático de los retratos aristocráticos se ve intervenido por una capa de modernidad expresiva que rompe la solemnidad de las figuras.
Las composiciones evocan los retratos clásicos de monarcas y nobles, con sus elaboradas vestimentas, joyas y posturas de autoridad. Sin embargo, el gesto pictórico disruptivo sugiere un mensaje subversivo: la intocabilidad del poder es una ilusión, una imagen que puede ser deformada, reescrita y resignificada. Hay un eco de la Revolución Francesa en estas obras, un cuestionamiento a la divinidad del monarca, ahora sometido a un diluvio cromático que borra sus rasgos y lo despoja de su inmortalidad simbólica.
Cada obra sugiere una historia diferente dentro de esta misma narrativa de destrucción y renovación. Los colores parecen fundirse con la piel del retratado, como si la realeza estuviera siendo absorbida por una nueva identidad. Refleja la duplicidad de la nobleza, su hermosura y fragilidad simultánea, mientras que nos enfrenta a un estallido pictórico que ciega y fragmenta el rostro del poder.
Correra no solo propone una intervención visual sobre la estética barroca, sino que también nos invita a reflexionar sobre la permanencia de la imagen y su relación con la historia. En un mundo donde las narrativas del poder han sido construidas y destruidas repetidamente, “Renacimiento Cromático” se presenta como un manifiesto pictórico que expone la vulnerabilidad de la representación aristocrática y la posibilidad infinita de reescribir la historia a través del arte.
