Bandeja - Tuya






Adquirió amplio conocimiento en antigüedades mediante restauraciones y tienda propia.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 144396 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Esta bandeja marroquí hecha a mano en raíz de tuya presenta una marquetería geométrica de cubos con efecto tridimensional, incrustaciones de nácar natural y asas integradas, y mide 40 × 28 × 6 cm.
Descripción del vendedor
Este plateau es una pieza excepcional, realizada íntegramente a mano en auténtica lecherina de thuya, uno de los maderas más valiosas y buscadas del mundo, procedente exclusivamente de Marruecos.
Su superficie está compuesta por una remarkable marquetería: cientos de pequeños elementos de lecho de thuya, cortados en rombos y ensamblados uno a uno, forman un motivo geométrico en cubos con efecto 3D. Según el ángulo de visión y la luz, los volúmenes parecen hundirse y sobresalir, para un resultado estremecedor. En el centro, delicadas incrustaciones de nácar natural aportan un toque de brillo discreto y refinado a todo.
Las motas, pequeños nudos y remolinos visibles en cada elemento no están pintados ni dibujados: son fruto de la propia naturaleza y aparecen de forma natural en el thuya. Cada pequeño rombo posee sus propias tonalidades de ámbar, miel, cobre y caoba, lo que hace que cada plateau sea único e imposible de reproducir.
La lechuza de thuya es una verdadera rareza. Se desarrolla lentamente en el tronco y las raíces de árboles antiguos, a menudo centenarios, y se requieren décadas, incluso siglos, para alcanzar un tamaño suficiente para ser trabajada. Solo una minúscula parte de los árboles la produce, lo que la convierte en una materia rara, limitada y cada vez más difícil de encontrar.
El plateau está bordeado por rebordes en thuya macizo, con dos asas integradas para facilitar la sujeción y el servicio. El trabajo de marquetería, muy largo y minucioso, exige un saber hacer de ebanista y una gran precisión: cada pieza se ajusta perfectamente para que el ensamblaje sea armónico.
Otro punto a favor: el thuya emana un perfume amaderado natural, cálido y agradable, que perfuma delicadamente su entorno. Una fragancia auténtica, propia de este noble madera, que perdura con el tiempo.
Este plateau puede utilizarse a diario para servir, presentar o guardar, o bien exhibirse como verdadera pieza de decoración, colocado sobre una mesa baja, una consola o colgado en la pared. Entre objeto útil y obra de arte, aportará un toque de lujo y de carácter a su interior. Una excelente adquisición para los amantes de las buenas materias, de la marquetería y del artesanato de excelencia.
Este plateau es una pieza excepcional, realizada íntegramente a mano en auténtica lecherina de thuya, uno de los maderas más valiosas y buscadas del mundo, procedente exclusivamente de Marruecos.
Su superficie está compuesta por una remarkable marquetería: cientos de pequeños elementos de lecho de thuya, cortados en rombos y ensamblados uno a uno, forman un motivo geométrico en cubos con efecto 3D. Según el ángulo de visión y la luz, los volúmenes parecen hundirse y sobresalir, para un resultado estremecedor. En el centro, delicadas incrustaciones de nácar natural aportan un toque de brillo discreto y refinado a todo.
Las motas, pequeños nudos y remolinos visibles en cada elemento no están pintados ni dibujados: son fruto de la propia naturaleza y aparecen de forma natural en el thuya. Cada pequeño rombo posee sus propias tonalidades de ámbar, miel, cobre y caoba, lo que hace que cada plateau sea único e imposible de reproducir.
La lechuza de thuya es una verdadera rareza. Se desarrolla lentamente en el tronco y las raíces de árboles antiguos, a menudo centenarios, y se requieren décadas, incluso siglos, para alcanzar un tamaño suficiente para ser trabajada. Solo una minúscula parte de los árboles la produce, lo que la convierte en una materia rara, limitada y cada vez más difícil de encontrar.
El plateau está bordeado por rebordes en thuya macizo, con dos asas integradas para facilitar la sujeción y el servicio. El trabajo de marquetería, muy largo y minucioso, exige un saber hacer de ebanista y una gran precisión: cada pieza se ajusta perfectamente para que el ensamblaje sea armónico.
Otro punto a favor: el thuya emana un perfume amaderado natural, cálido y agradable, que perfuma delicadamente su entorno. Una fragancia auténtica, propia de este noble madera, que perdura con el tiempo.
Este plateau puede utilizarse a diario para servir, presentar o guardar, o bien exhibirse como verdadera pieza de decoración, colocado sobre una mesa baja, una consola o colgado en la pared. Entre objeto útil y obra de arte, aportará un toque de lujo y de carácter a su interior. Una excelente adquisición para los amantes de las buenas materias, de la marquetería y del artesanato de excelencia.
