Oro Pepita- 0.16 g - (1)

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Pepita de oro nativo de Sotajoki, Laponia, Finlandia, 0,16 g.

Resumen redactado con la ayuda de la IA

Descripción del vendedor

El oro de esta pepita de Laponia ya existía antes que el Sol.

Se forjó hace más de 4.600 millones de años en explosiones y choques de estrellas, antes de que existieran el Sol y la Tierra. Viajó por el espacio como polvo de estrellas y quedó encerrado en la roca madre de Laponia, de casi 2.000 millones de años. Después pasó milenios bajo el hielo del Ártico, hasta que el deshielo lo llevó a los ríos. El oro no se fabrica ni se imprime: se encuentra. Y no habrá más.

En 1868, una expedición lo encontró en el río Ivalo y desató la primera fiebre del oro de Finlandia. En 1945, con la guerra recién terminada, hombres que volvían del frente subieron a Lemmenjoki a probar suerte con el oro. Aún hoy, cada verano, decenas de buscadores lo lavan bajo el sol de medianoche; el resto del año, la nieve y la noche polar lo cubren todo. Laponia produce muy poco oro, y no hay dos pepitas iguales: esta es única.

¿Por qué necesitas oro? Aquellos hombres salían de una guerra y fueron a buscar oro. No es casualidad: en cada guerra, muchos de los que tuvieron que huir con lo puesto se llevaron oro, porque cabe en un bolsillo y vale en cualquier frontera. Hoy vuelven las guerras, la deuda no deja de crecer y se habla de colapso. El dinero de tu cuenta es una promesa del banco; el oro no es la promesa de nadie, y ningún gobierno puede imprimirlo.

Para sobrevivir a una crisis no necesitas un lingote, sino algo que puedas dividir e intercambiar. Por eso las pepitas son la forma más práctica de tener oro: pequeñas, divisibles, intercambiables y reconocibles en cualquier lugar del mundo. El momento de tenerlas es antes de necesitarlas.

La recibirás en un pequeño vial de cristal que la protege y te deja admirarla sin tocarla. Envío lo antes posible tras el pago.

Un pedazo del Ártico más antiguo que el Sol, para proteger lo que tienes. Solo hay una: puja por ella.

Ideal para:
• Coleccionistas de minerales y pepitas de oro naturales
• Coleccionistas de oro nativo de alta pureza
• Amantes de la historia de la fiebre del oro australiana
• Amantes de especímenes geológicos únicos
• Quienes valoran el oro físico como activo real y tangible
• Un regalo extraordinario para alguien especial
Información importante para el comprador:

El precio final de la subasta incluye el IVA. El comprador está pagando el impuesto correspondiente con el importe de la puja ganadora.

El vendedor no se hace responsable de ningún impuesto adicional, arancel, tasa de importación, retención aduanera ni ningún otro coste o problema que pueda surgir en el país de destino del comprador. Cualquier gestión, pago o incidencia relacionada con aduanas, impuestos locales o restricciones de importación será exclusiva responsabilidad del comprador.
9

El vendedor y su historia

Especializada en pepitas de oro nativo y minerales de colección. Una pepita es un objeto irrepetible: se formó en millones de años y no hay dos iguales. La inmensa mayoría acaba fundida y convertida en metal anónimo. Las que selecciono no siguen ese camino. Escojo ejemplares de oro natural en bruto, sin tratar, procedentes de zonas auríferas de reconocido prestigio en Australia y Alaska, a través de proveedores que garantizan autenticidad y trazabilidad. Piezas únicas, de formas orgánicas irrepetibles, para quien valora el oro por lo que es y no solo por lo que pesa. Cada pieza se pesa, se cataloga individualmente, se fotografía en macro Envío certificado con seguimiento desde España.

El oro de esta pepita de Laponia ya existía antes que el Sol.

Se forjó hace más de 4.600 millones de años en explosiones y choques de estrellas, antes de que existieran el Sol y la Tierra. Viajó por el espacio como polvo de estrellas y quedó encerrado en la roca madre de Laponia, de casi 2.000 millones de años. Después pasó milenios bajo el hielo del Ártico, hasta que el deshielo lo llevó a los ríos. El oro no se fabrica ni se imprime: se encuentra. Y no habrá más.

En 1868, una expedición lo encontró en el río Ivalo y desató la primera fiebre del oro de Finlandia. En 1945, con la guerra recién terminada, hombres que volvían del frente subieron a Lemmenjoki a probar suerte con el oro. Aún hoy, cada verano, decenas de buscadores lo lavan bajo el sol de medianoche; el resto del año, la nieve y la noche polar lo cubren todo. Laponia produce muy poco oro, y no hay dos pepitas iguales: esta es única.

¿Por qué necesitas oro? Aquellos hombres salían de una guerra y fueron a buscar oro. No es casualidad: en cada guerra, muchos de los que tuvieron que huir con lo puesto se llevaron oro, porque cabe en un bolsillo y vale en cualquier frontera. Hoy vuelven las guerras, la deuda no deja de crecer y se habla de colapso. El dinero de tu cuenta es una promesa del banco; el oro no es la promesa de nadie, y ningún gobierno puede imprimirlo.

Para sobrevivir a una crisis no necesitas un lingote, sino algo que puedas dividir e intercambiar. Por eso las pepitas son la forma más práctica de tener oro: pequeñas, divisibles, intercambiables y reconocibles en cualquier lugar del mundo. El momento de tenerlas es antes de necesitarlas.

La recibirás en un pequeño vial de cristal que la protege y te deja admirarla sin tocarla. Envío lo antes posible tras el pago.

Un pedazo del Ártico más antiguo que el Sol, para proteger lo que tienes. Solo hay una: puja por ella.

Ideal para:
• Coleccionistas de minerales y pepitas de oro naturales
• Coleccionistas de oro nativo de alta pureza
• Amantes de la historia de la fiebre del oro australiana
• Amantes de especímenes geológicos únicos
• Quienes valoran el oro físico como activo real y tangible
• Un regalo extraordinario para alguien especial
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El vendedor no se hace responsable de ningún impuesto adicional, arancel, tasa de importación, retención aduanera ni ningún otro coste o problema que pueda surgir en el país de destino del comprador. Cualquier gestión, pago o incidencia relacionada con aduanas, impuestos locales o restricciones de importación será exclusiva responsabilidad del comprador.
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El vendedor y su historia

Especializada en pepitas de oro nativo y minerales de colección. Una pepita es un objeto irrepetible: se formó en millones de años y no hay dos iguales. La inmensa mayoría acaba fundida y convertida en metal anónimo. Las que selecciono no siguen ese camino. Escojo ejemplares de oro natural en bruto, sin tratar, procedentes de zonas auríferas de reconocido prestigio en Australia y Alaska, a través de proveedores que garantizan autenticidad y trazabilidad. Piezas únicas, de formas orgánicas irrepetibles, para quien valora el oro por lo que es y no solo por lo que pesa. Cada pieza se pesa, se cataloga individualmente, se fotografía en macro Envío certificado con seguimiento desde España.

Datos

Número de artículos
1
Mineral principal
Oro
Forma mineral
Pepita
Peso
0,16 g
Origen (región / ciudad)
Lapland, Sotajoki
País de origen
Finlandia
EspañaVerificado
156
Objetos vendidos
100%
protop

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