Mateu (XX) - La casa de los arcos

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Giulia Santoro
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La casa de los arcos, huile sur toile, Espagne, 1980–1990, édition originale, signée à la main, vendue avec cadre.

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Description fournie par le vendeur

Pictura Subastas présente esta magnífica obra de arte perteneciente a Mateu, que representa una antigua casa de piedra con grandes arcos, balcones floridos y persianas verdes, contemplada desde una estrecha calle enmarcada por una monumental estructura arquitectónica. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones con marco: 49,5x44x6 cm.
· Dimensiones sin marco: 27x22 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta un íntimo rincón de una antigua población construido alrededor de una casa de piedra con grandes arcos, pequeños balcones y ventanas protegidas por persianas verdes. La mirada se introduce en una calle estrecha y silenciosa, delimitada en el lado derecho por una monumental estructura de sillares que se aproxima poderosamente al espectador. Las fachadas envejecidas, la vegetación floral, los profundos espacios en sombra y la pequeña franja de cielo azul crean una atmósfera serena, histórica y profundamente evocadora.

La vivienda principal ocupa la parte izquierda y central. Su fachada irregular se eleva en varios niveles y conserva una apariencia robusta, marcada por el paso del tiempo. Los muros combinan grises, marrones, violetas, ocres y pequeños reflejos rosados que sugieren la diversidad de las piedras y los efectos cambiantes de la luz.

La distribución de las aberturas responde a una arquitectura tradicional y poco simétrica. Ventanas, puertas y balcones aparecen adaptados a los distintos niveles de la fachada. Esta irregularidad concede autenticidad al edificio y permite imaginar sucesivas transformaciones realizadas a lo largo de los años.

En la planta inferior destacan dos grandes arcos de piedra. El primero, situado a la izquierda, presenta una abertura amplia y completamente sombreada. Su forma redondeada descansa sobre muros robustos y parece conducir hacia un interior, un pasaje o una antigua dependencia.

La oscuridad del arco contrasta con las piedras claras que forman su contorno. Los grises, blancos, verdes y violetas delimitan cuidadosamente la curva. Esta oposición entre luz y sombra aporta profundidad y despierta la curiosidad por aquello que permanece oculto.

En el interior del arco izquierdo se distingue una gran puerta de madera. Sus tonalidades marrones, rojizas y negras revelan su estructura vertical. La puerta parece antigua y resistente, concebida para cerrar un almacén, una vivienda o un espacio destinado a labores artesanales.

Sobre el arco se encuentra un balcón estrecho con barandilla de hierro oscuro. Sus líneas verticales y horizontales crean una estructura geométrica que contrasta con la irregularidad de los muros. La barandilla proyecta pequeñas sombras sobre la fachada y aporta delicadeza.

Tras este balcón aparece una puerta o ventana cubierta por una persiana verde. El intenso color esmeralda destaca frente a los grises y marrones de la piedra. Un marco blanco rodea la abertura y aumenta la luminosidad de esta zona.

La persiana parece completamente cerrada, lo que refuerza la sensación de silencio. Puede imaginarse que protege el interior del sol o que la vivienda se encuentra momentáneamente vacía. Esta pequeña señal cotidiana añade intimidad a la arquitectura.

En un nivel superior se observa otro balcón de menores dimensiones. La abertura está igualmente enmarcada en blanco y presenta tonos rojizos y oscuros en su interior. Su posición elevada conduce la mirada hacia el tejado.

Junto a este balcón aparece una pequeña ventana estrecha. Su forma vertical y su interior casi negro interrumpen la superficie de la pared. Estas aberturas, de tamaños distintos, producen un ritmo irregular y pintoresco.

El tejado se extiende en una ligera diagonal y está formado por tejas rojizas, anaranjadas y marrones. Su borde irregular se recorta contra el cielo azul. Las tonalidades cálidas de la cubierta equilibran los colores fríos de las sombras y de las persianas.

Algunas zonas del tejado parecen desgastadas y desiguales. Esta apariencia refuerza la antigüedad del edificio y sugiere una arquitectura conservada durante generaciones. El tejado protege la fachada con un pequeño alero oscuro.

En la parte central derecha aparece un segundo arco, más estrecho y profundo. Su abertura oscura se encuentra parcialmente oculta por la gran estructura del primer plano. Esta superposición aumenta la profundidad y permite imaginar la continuación de la calle o de las dependencias interiores.

Sobre el segundo arco se sitúa otro balcón con flores. La barandilla oscura sostiene varias macetas o plantas de colores verdes, rojizos, rosados y blancos. Esta ornamentación introduce una nota de vida y delicadeza en medio de la sobriedad de la piedra.

Detrás de las flores aparece una nueva persiana verde enmarcada por un borde blanco. Su color conecta con las plantas del balcón y con la vegetación del primer plano. La repetición de este elemento contribuye a unificar la fachada.

Las flores parecen inclinarse ligeramente sobre el borde. Sus pequeñas formas cálidas contrastan con el muro claro y sugieren el cuidado de los habitantes. Aunque no aparece ninguna persona, la presencia de las macetas revela que la casa permanece vinculada a la vida cotidiana.

En la base del edificio se observan pequeñas plantas que crecen entre las piedras. Los verdes oscuros, amarillos y blancos suavizan el encuentro entre el muro y el suelo. Esta vegetación espontánea demuestra cómo la naturaleza ocupa cada rincón disponible.

El gran elemento situado a la derecha puede corresponder al pilar de un arco, a una puerta monumental o a una estructura de piedra que enmarca la calle. Su cercanía hace que ocupe prácticamente toda la altura y aporta una fuerte sensación de profundidad.

Los sillares que forman este pilar aparecen claramente diferenciados. Sus superficies combinan cremas, amarillos, ocres, grises y pequeños matices rosados. Las juntas oscuras entre las piedras refuerzan la solidez y la antigüedad de la construcción.

Cada bloque presenta ligeros cambios de tonalidad y tamaño. Algunas zonas parecen iluminadas, mientras otras quedan cubiertas por sombras violetas y marrones. Esta variedad evita que el pilar se perciba como una superficie rígida.

Junto a los sillares se abre una franja vertical muy oscura. Puede corresponder al interior de un gran arco, a una puerta o a un paso situado en primer plano. La profundidad de esta sombra contrasta intensamente con las zonas iluminadas de la fachada.

En la parte superior derecha se extiende una amplia masa negra y grisácea que puede pertenecer a la cara inferior del arco o a una construcción próxima. Sus líneas horizontales sugieren piedra, vigas o elementos arquitectónicos sumidos en la penumbra.

La presencia de esta gran sombra funciona como un marco que rodea la casa del fondo. El espectador parece encontrarse bajo un arco o junto a una puerta monumental, contemplando la fachada situada al otro lado. Este punto de vista convierte la escena en una experiencia envolvente.

En la parte superior izquierda aparece una pequeña franja de cielo azul claro. Su luminosidad contrasta con la arquitectura oscura y aporta frescura. El cielo permite comprender la estrechez de la calle, pues queda reducido a una abertura entre los edificios.

La luz parece descender desde la zona superior izquierda y alcanzar determinados sectores de la fachada. Los marcos blancos, las piedras ocres y las persianas verdes reciben claridad, mientras los arcos y el gran pilar permanecen en sombra.

Esta iluminación crea una atmósfera de calle fresca y protegida. Puede tratarse de una mañana tranquila o de una tarde en la que el sol solo alcanza algunas partes de los edificios. La alternancia lumínica aporta misterio y profundidad.

El suelo ocupa la parte inferior y se presenta mediante ocres, marrones, grises y pequeños reflejos violetas. Sus líneas diagonales conducen hacia las puertas y los arcos. La superficie parece ligeramente irregular, propia de una calle antigua.

Algunas zonas claras del suelo sugieren piedras iluminadas o un sendero desgastado por el paso. Las sombras oscuras se concentran cerca de los muros. Esta transición permite que la arquitectura se integre con el terreno.

En el extremo inferior derecho aparece una agrupación de plantas y flores. Sus hojas verdes, amarillas y azuladas se mezclan con pequeños acentos rosados. La vegetación introduce movimiento y suaviza la presencia del gran pilar.

Las flores del primer plano parecen relacionarse con las macetas del balcón. Esta repetición crea un recorrido cromático desde la zona inferior hasta la fachada. La naturaleza acompaña así toda la arquitectura y aporta calidez.

La gama cromática está dominada por grises, marrones, ocres y negros. Los verdes de las persianas y de las plantas aportan frescura, mientras los rosas y rojos introducen pequeños acentos cálidos. El azul del cielo completa el conjunto.

La composición se organiza mediante una fuerte sensación de encuadre. La estructura oscura del lado derecho y los edificios laterales conducen la atención hacia la casa central. El espectador parece observar el lugar desde un espacio cubierto o desde el interior de otra construcción.

Las líneas verticales de las fachadas y del pilar se equilibran con las curvas de los arcos. Las diagonales de los tejados y del suelo aportan movimiento. Esta variedad geométrica hace que la escena resulte dinámica a pesar de su tranquilidad.

La ausencia de figuras humanas intensifica la importancia de la arquitectura. Puertas, ventanas, balcones y flores actúan como señales de una presencia invisible. La calle parece habitada, pero atravesada por un instante de completo silencio.

La fachada conserva huellas de vida cotidiana. Las persianas cerradas protegen los interiores, las plantas decoran el balcón y las puertas guardan espacios privados. Estos detalles permiten imaginar a los habitantes sin necesidad de representarlos.

Los arcos aportan una dimensión histórica y monumental. Sus grandes aberturas recuerdan antiguas casas rurales, edificios medievales o construcciones adaptadas a las necesidades de una población tradicional. La piedra se convierte en testimonio de la memoria del lugar.

La escena transmite la sensación de descubrir un rincón escondido. El punto de vista cercano, las sombras y la estrechez del espacio impiden contemplar el pueblo completo. Esta limitación aumenta la curiosidad y sugiere que la calle continúa más allá de los arcos.

La obra puede interpretarse como una reflexión sobre el paso del tiempo. Los muros permanecen, aunque muestran desgaste; las puertas continúan cerrándose cada día; y las flores renuevan su color con las estaciones. Arquitectura y naturaleza conviven en distintos ritmos.

La casa simboliza refugio, continuidad y pertenencia. Su aspecto robusto transmite seguridad, mientras los balcones y las flores introducen intimidad. El edificio no aparece como un monumento distante, sino como un lugar cercano y profundamente humano.

El contraste entre las sombras oscuras y los pequeños sectores iluminados crea una atmósfera misteriosa pero acogedora. La oscuridad invita a imaginar interiores y pasadizos, mientras la luz revela los detalles cotidianos de la fachada.

En conjunto, este precioso cuadro ofrece una visión íntima y profundamente evocadora de una antigua casa de piedra situada en una estrecha calle histórica, con grandes arcos, puertas de madera, pequeños balcones, persianas verdes y flores que animan la fachada. La monumental estructura de sillares del primer plano, las profundas zonas de sombra y la pequeña abertura de cielo azul construyen una extraordinaria sensación de profundidad. La obra transmite silencio, memoria y el encanto atemporal de una arquitectura que conserva la presencia invisible de generaciones enteras.

À propos du vendeur

Nous sommes Pictura Auctions et notre mission est de fournir un espace en ligne où les amateurs d'art, les collectionneurs et les passionnés peuvent se plonger dans un large répertoire de chefs-d'œuvre, de l'avant-garde la plus révolutionnaire aux bijoux classiques qui ont résisté à l'épreuve du temps. Notre équipe de conservateurs experts a soigneusement rassemblé une collection diversifiée et passionnante, en sélectionnant les pièces les plus significatives et les plus émouvantes de différentes époques et cultures.
Traduit par Google Traduction

Pictura Subastas présente esta magnífica obra de arte perteneciente a Mateu, que representa una antigua casa de piedra con grandes arcos, balcones floridos y persianas verdes, contemplada desde una estrecha calle enmarcada por una monumental estructura arquitectónica. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.

· Dimensiones con marco: 49,5x44x6 cm.
· Dimensiones sin marco: 27x22 cm.
· Óleo sobre tela firmado a mano por el artista en la parte inferior derecha.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).

La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.

Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.

El cuadro será embalado de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos, GLS o NACEX con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.

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Este cuadro presenta un íntimo rincón de una antigua población construido alrededor de una casa de piedra con grandes arcos, pequeños balcones y ventanas protegidas por persianas verdes. La mirada se introduce en una calle estrecha y silenciosa, delimitada en el lado derecho por una monumental estructura de sillares que se aproxima poderosamente al espectador. Las fachadas envejecidas, la vegetación floral, los profundos espacios en sombra y la pequeña franja de cielo azul crean una atmósfera serena, histórica y profundamente evocadora.

La vivienda principal ocupa la parte izquierda y central. Su fachada irregular se eleva en varios niveles y conserva una apariencia robusta, marcada por el paso del tiempo. Los muros combinan grises, marrones, violetas, ocres y pequeños reflejos rosados que sugieren la diversidad de las piedras y los efectos cambiantes de la luz.

La distribución de las aberturas responde a una arquitectura tradicional y poco simétrica. Ventanas, puertas y balcones aparecen adaptados a los distintos niveles de la fachada. Esta irregularidad concede autenticidad al edificio y permite imaginar sucesivas transformaciones realizadas a lo largo de los años.

En la planta inferior destacan dos grandes arcos de piedra. El primero, situado a la izquierda, presenta una abertura amplia y completamente sombreada. Su forma redondeada descansa sobre muros robustos y parece conducir hacia un interior, un pasaje o una antigua dependencia.

La oscuridad del arco contrasta con las piedras claras que forman su contorno. Los grises, blancos, verdes y violetas delimitan cuidadosamente la curva. Esta oposición entre luz y sombra aporta profundidad y despierta la curiosidad por aquello que permanece oculto.

En el interior del arco izquierdo se distingue una gran puerta de madera. Sus tonalidades marrones, rojizas y negras revelan su estructura vertical. La puerta parece antigua y resistente, concebida para cerrar un almacén, una vivienda o un espacio destinado a labores artesanales.

Sobre el arco se encuentra un balcón estrecho con barandilla de hierro oscuro. Sus líneas verticales y horizontales crean una estructura geométrica que contrasta con la irregularidad de los muros. La barandilla proyecta pequeñas sombras sobre la fachada y aporta delicadeza.

Tras este balcón aparece una puerta o ventana cubierta por una persiana verde. El intenso color esmeralda destaca frente a los grises y marrones de la piedra. Un marco blanco rodea la abertura y aumenta la luminosidad de esta zona.

La persiana parece completamente cerrada, lo que refuerza la sensación de silencio. Puede imaginarse que protege el interior del sol o que la vivienda se encuentra momentáneamente vacía. Esta pequeña señal cotidiana añade intimidad a la arquitectura.

En un nivel superior se observa otro balcón de menores dimensiones. La abertura está igualmente enmarcada en blanco y presenta tonos rojizos y oscuros en su interior. Su posición elevada conduce la mirada hacia el tejado.

Junto a este balcón aparece una pequeña ventana estrecha. Su forma vertical y su interior casi negro interrumpen la superficie de la pared. Estas aberturas, de tamaños distintos, producen un ritmo irregular y pintoresco.

El tejado se extiende en una ligera diagonal y está formado por tejas rojizas, anaranjadas y marrones. Su borde irregular se recorta contra el cielo azul. Las tonalidades cálidas de la cubierta equilibran los colores fríos de las sombras y de las persianas.

Algunas zonas del tejado parecen desgastadas y desiguales. Esta apariencia refuerza la antigüedad del edificio y sugiere una arquitectura conservada durante generaciones. El tejado protege la fachada con un pequeño alero oscuro.

En la parte central derecha aparece un segundo arco, más estrecho y profundo. Su abertura oscura se encuentra parcialmente oculta por la gran estructura del primer plano. Esta superposición aumenta la profundidad y permite imaginar la continuación de la calle o de las dependencias interiores.

Sobre el segundo arco se sitúa otro balcón con flores. La barandilla oscura sostiene varias macetas o plantas de colores verdes, rojizos, rosados y blancos. Esta ornamentación introduce una nota de vida y delicadeza en medio de la sobriedad de la piedra.

Detrás de las flores aparece una nueva persiana verde enmarcada por un borde blanco. Su color conecta con las plantas del balcón y con la vegetación del primer plano. La repetición de este elemento contribuye a unificar la fachada.

Las flores parecen inclinarse ligeramente sobre el borde. Sus pequeñas formas cálidas contrastan con el muro claro y sugieren el cuidado de los habitantes. Aunque no aparece ninguna persona, la presencia de las macetas revela que la casa permanece vinculada a la vida cotidiana.

En la base del edificio se observan pequeñas plantas que crecen entre las piedras. Los verdes oscuros, amarillos y blancos suavizan el encuentro entre el muro y el suelo. Esta vegetación espontánea demuestra cómo la naturaleza ocupa cada rincón disponible.

El gran elemento situado a la derecha puede corresponder al pilar de un arco, a una puerta monumental o a una estructura de piedra que enmarca la calle. Su cercanía hace que ocupe prácticamente toda la altura y aporta una fuerte sensación de profundidad.

Los sillares que forman este pilar aparecen claramente diferenciados. Sus superficies combinan cremas, amarillos, ocres, grises y pequeños matices rosados. Las juntas oscuras entre las piedras refuerzan la solidez y la antigüedad de la construcción.

Cada bloque presenta ligeros cambios de tonalidad y tamaño. Algunas zonas parecen iluminadas, mientras otras quedan cubiertas por sombras violetas y marrones. Esta variedad evita que el pilar se perciba como una superficie rígida.

Junto a los sillares se abre una franja vertical muy oscura. Puede corresponder al interior de un gran arco, a una puerta o a un paso situado en primer plano. La profundidad de esta sombra contrasta intensamente con las zonas iluminadas de la fachada.

En la parte superior derecha se extiende una amplia masa negra y grisácea que puede pertenecer a la cara inferior del arco o a una construcción próxima. Sus líneas horizontales sugieren piedra, vigas o elementos arquitectónicos sumidos en la penumbra.

La presencia de esta gran sombra funciona como un marco que rodea la casa del fondo. El espectador parece encontrarse bajo un arco o junto a una puerta monumental, contemplando la fachada situada al otro lado. Este punto de vista convierte la escena en una experiencia envolvente.

En la parte superior izquierda aparece una pequeña franja de cielo azul claro. Su luminosidad contrasta con la arquitectura oscura y aporta frescura. El cielo permite comprender la estrechez de la calle, pues queda reducido a una abertura entre los edificios.

La luz parece descender desde la zona superior izquierda y alcanzar determinados sectores de la fachada. Los marcos blancos, las piedras ocres y las persianas verdes reciben claridad, mientras los arcos y el gran pilar permanecen en sombra.

Esta iluminación crea una atmósfera de calle fresca y protegida. Puede tratarse de una mañana tranquila o de una tarde en la que el sol solo alcanza algunas partes de los edificios. La alternancia lumínica aporta misterio y profundidad.

El suelo ocupa la parte inferior y se presenta mediante ocres, marrones, grises y pequeños reflejos violetas. Sus líneas diagonales conducen hacia las puertas y los arcos. La superficie parece ligeramente irregular, propia de una calle antigua.

Algunas zonas claras del suelo sugieren piedras iluminadas o un sendero desgastado por el paso. Las sombras oscuras se concentran cerca de los muros. Esta transición permite que la arquitectura se integre con el terreno.

En el extremo inferior derecho aparece una agrupación de plantas y flores. Sus hojas verdes, amarillas y azuladas se mezclan con pequeños acentos rosados. La vegetación introduce movimiento y suaviza la presencia del gran pilar.

Las flores del primer plano parecen relacionarse con las macetas del balcón. Esta repetición crea un recorrido cromático desde la zona inferior hasta la fachada. La naturaleza acompaña así toda la arquitectura y aporta calidez.

La gama cromática está dominada por grises, marrones, ocres y negros. Los verdes de las persianas y de las plantas aportan frescura, mientras los rosas y rojos introducen pequeños acentos cálidos. El azul del cielo completa el conjunto.

La composición se organiza mediante una fuerte sensación de encuadre. La estructura oscura del lado derecho y los edificios laterales conducen la atención hacia la casa central. El espectador parece observar el lugar desde un espacio cubierto o desde el interior de otra construcción.

Las líneas verticales de las fachadas y del pilar se equilibran con las curvas de los arcos. Las diagonales de los tejados y del suelo aportan movimiento. Esta variedad geométrica hace que la escena resulte dinámica a pesar de su tranquilidad.

La ausencia de figuras humanas intensifica la importancia de la arquitectura. Puertas, ventanas, balcones y flores actúan como señales de una presencia invisible. La calle parece habitada, pero atravesada por un instante de completo silencio.

La fachada conserva huellas de vida cotidiana. Las persianas cerradas protegen los interiores, las plantas decoran el balcón y las puertas guardan espacios privados. Estos detalles permiten imaginar a los habitantes sin necesidad de representarlos.

Los arcos aportan una dimensión histórica y monumental. Sus grandes aberturas recuerdan antiguas casas rurales, edificios medievales o construcciones adaptadas a las necesidades de una población tradicional. La piedra se convierte en testimonio de la memoria del lugar.

La escena transmite la sensación de descubrir un rincón escondido. El punto de vista cercano, las sombras y la estrechez del espacio impiden contemplar el pueblo completo. Esta limitación aumenta la curiosidad y sugiere que la calle continúa más allá de los arcos.

La obra puede interpretarse como una reflexión sobre el paso del tiempo. Los muros permanecen, aunque muestran desgaste; las puertas continúan cerrándose cada día; y las flores renuevan su color con las estaciones. Arquitectura y naturaleza conviven en distintos ritmos.

La casa simboliza refugio, continuidad y pertenencia. Su aspecto robusto transmite seguridad, mientras los balcones y las flores introducen intimidad. El edificio no aparece como un monumento distante, sino como un lugar cercano y profundamente humano.

El contraste entre las sombras oscuras y los pequeños sectores iluminados crea una atmósfera misteriosa pero acogedora. La oscuridad invita a imaginar interiores y pasadizos, mientras la luz revela los detalles cotidianos de la fachada.

En conjunto, este precioso cuadro ofrece una visión íntima y profundamente evocadora de una antigua casa de piedra situada en una estrecha calle histórica, con grandes arcos, puertas de madera, pequeños balcones, persianas verdes y flores que animan la fachada. La monumental estructura de sillares del primer plano, las profundas zonas de sombra y la pequeña abertura de cielo azul construyen una extraordinaria sensación de profundidad. La obra transmite silencio, memoria y el encanto atemporal de una arquitectura que conserva la presencia invisible de generaciones enteras.

À propos du vendeur

Nous sommes Pictura Auctions et notre mission est de fournir un espace en ligne où les amateurs d'art, les collectionneurs et les passionnés peuvent se plonger dans un large répertoire de chefs-d'œuvre, de l'avant-garde la plus révolutionnaire aux bijoux classiques qui ont résisté à l'épreuve du temps. Notre équipe de conservateurs experts a soigneusement rassemblé une collection diversifiée et passionnante, en sélectionnant les pièces les plus significatives et les plus émouvantes de différentes époques et cultures.
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Détails

Artiste
Mateu (XX)
Vendu avec cadre
Oui
Vendu(e) par
Galerie
Édition
Original
Titre de l'œuvre d'art
La casa de los arcos
Technique
Peinture à l’huile
Signature
Signé à la main
Pays d’origine
Espagne
Condition
Bon état
Hauteur
49,5 cm
Largeur
44 cm
Style
Post-impressionnisme
Période
1980-1990
EspagneVérifié
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