Francesco Sanfilippo - Ponte d'oro






Estudió Historia del Arte en la École du Louvre y se especializó en arte contemporáneo por más de 25 años.
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Francesco Sanfilippo presenta Ponte d'oro, una obra original en técnica mixta sobre tabla (100 x 100 cm) de 2025, abstracta, con oro y conchas iridiscentes, en excelentes condiciones, procedente de Italia.
Descripción del vendedor
El puente de oro realizado por Sanfilippo es una pintura sobre tabla, de 100 × 100 cm, en la que la pintura se estructura como mapa mental y afectivo. La composición abstracta evoca un tejido orgánico, alusión directa a la morfología de la ciudad de Venecia, lugar de larga permanencia del artista y matriz fundamental de su investigación.
En la tabla se encuentra una hoja de oro y conchas trituradas e iridiscentes, insertadas en la pasta pictórica: materiales que amplifican la vibración luminosa de la superficie y establecen un diálogo táctil y simbólico con la dimensión lagunar. El oro captura y refracta la luz, mientras que los fragmentos de madreperla evocan la materia viva del agua y de sus estratificaciones.
La imagen no describe, sino que evoca: desde la memoria emerge un fragmento de la ciudad lagunar vista desde arriba, reorganizada según un principio orgánico y pulsante. La superficie pictórica se comporta como un organismo vivo, en el que naranjas, negros, azules, amarillo oro y ocre construyen un ritmo cromático denso y estratificado, evocativo de un tiempo vivido, de una experiencia colectiva y festiva que atraviesa campos, calles y canales.
En el centro de la composición se impone el puente dorado, signo en oro esencial y simbólico, que adquiere el valor de arquetipo: elemento de conexión, paso y relación, capaz de unificar espacios, tiempos y dimensiones emotivas aparentemente separadas. El puente se convierte así en el centro visual y conceptual de la obra, lugar de tensión y síntesis.
El artista opera una transfiguración de la memoria, transformando el recuerdo en materia pictórica. Color, oro y materia no ilustran, sino que activan una resonancia emocional que devuelve un momento de vida feliz, filtrado a través del tiempo y conducido de vuelta a una dimensión universal. La pintura busca una armonía deseada entre arquitectura y naturaleza: entre la estructura construida del puente y la vitalidad orgánica del tejido urbano y lagunario, en un equilibrio que se vuelve a la vez visual y simbólico. En la parte posterior de la tabla está presente el certificado de autenticidad; la firma del autor se ubica en la esquina inferior derecha.
El puente de oro realizado por Sanfilippo es una pintura sobre tabla, de 100 × 100 cm, en la que la pintura se estructura como mapa mental y afectivo. La composición abstracta evoca un tejido orgánico, alusión directa a la morfología de la ciudad de Venecia, lugar de larga permanencia del artista y matriz fundamental de su investigación.
En la tabla se encuentra una hoja de oro y conchas trituradas e iridiscentes, insertadas en la pasta pictórica: materiales que amplifican la vibración luminosa de la superficie y establecen un diálogo táctil y simbólico con la dimensión lagunar. El oro captura y refracta la luz, mientras que los fragmentos de madreperla evocan la materia viva del agua y de sus estratificaciones.
La imagen no describe, sino que evoca: desde la memoria emerge un fragmento de la ciudad lagunar vista desde arriba, reorganizada según un principio orgánico y pulsante. La superficie pictórica se comporta como un organismo vivo, en el que naranjas, negros, azules, amarillo oro y ocre construyen un ritmo cromático denso y estratificado, evocativo de un tiempo vivido, de una experiencia colectiva y festiva que atraviesa campos, calles y canales.
En el centro de la composición se impone el puente dorado, signo en oro esencial y simbólico, que adquiere el valor de arquetipo: elemento de conexión, paso y relación, capaz de unificar espacios, tiempos y dimensiones emotivas aparentemente separadas. El puente se convierte así en el centro visual y conceptual de la obra, lugar de tensión y síntesis.
El artista opera una transfiguración de la memoria, transformando el recuerdo en materia pictórica. Color, oro y materia no ilustran, sino que activan una resonancia emocional que devuelve un momento de vida feliz, filtrado a través del tiempo y conducido de vuelta a una dimensión universal. La pintura busca una armonía deseada entre arquitectura y naturaleza: entre la estructura construida del puente y la vitalidad orgánica del tejido urbano y lagunario, en un equilibrio que se vuelve a la vez visual y simbólico. En la parte posterior de la tabla está presente el certificado de autenticidad; la firma del autor se ubica en la esquina inferior derecha.
