Vincenzo Raimondo - Paese






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Vincenzo Raimondo Paese, pintura original acrílica sobre tela (60 × 90 cm) que representa un paisaje mediterráneo visto desde el interior, firmada Firmato, año 2025, en excelentes condiciones, peso 1 kg, Italia, estilo moderno, vendida directamente por el artista.
Descripción del vendedor
País, acrílico sobre tela, 60 × 90 cm
La obra representa un pueblo de impronta mediterránea, visto desde el interior, donde las casas se apoyan unas en otras como si compartieran historias, calor y silencios. La calle central atraviesa la pintura con un ritmo suave y natural, guiando al espectador hacia el corazón del pueblo y creando una fuerte sensación de profundidad.
Las arquitecturas son simplificadas, casi arquetípicas, pero mantienen un carácter sólido y familiar. El campanile en el fondo se convierte en el punto de referencia visual y simbólico del pueblo, un elemento que devuelve identidad y sentido de comunidad a la escena.
La elección cromática está dominada por tonalidades cálidas y luminosas: amarillos, naranjas y rojos intensos evocan la luz del sur, mientras que verdes y azules equilibran la composición y sugieren distancia y respiración. El cielo intenso, más emotivo que realista, contribuye a crear una atmósfera suspendida, fuera del tiempo.
La técnica acrílica se maneja con pinceladas decididas y visibles, que privilegian la expresión y el ritmo en lugar del detalle minucioso. El país no se describe, se interpreta. Y es aquí donde la obra funciona: no cuenta un lugar preciso, sino la misma idea de país, con su sentido de pertenencia y tranquilidad.
País, acrílico sobre tela, 60 × 90 cm
La obra representa un pueblo de impronta mediterránea, visto desde el interior, donde las casas se apoyan unas en otras como si compartieran historias, calor y silencios. La calle central atraviesa la pintura con un ritmo suave y natural, guiando al espectador hacia el corazón del pueblo y creando una fuerte sensación de profundidad.
Las arquitecturas son simplificadas, casi arquetípicas, pero mantienen un carácter sólido y familiar. El campanile en el fondo se convierte en el punto de referencia visual y simbólico del pueblo, un elemento que devuelve identidad y sentido de comunidad a la escena.
La elección cromática está dominada por tonalidades cálidas y luminosas: amarillos, naranjas y rojos intensos evocan la luz del sur, mientras que verdes y azules equilibran la composición y sugieren distancia y respiración. El cielo intenso, más emotivo que realista, contribuye a crear una atmósfera suspendida, fuera del tiempo.
La técnica acrílica se maneja con pinceladas decididas y visibles, que privilegian la expresión y el ritmo en lugar del detalle minucioso. El país no se describe, se interpreta. Y es aquí donde la obra funciona: no cuenta un lugar preciso, sino la misma idea de país, con su sentido de pertenencia y tranquilidad.
