Vincenzo Raimondo - Donna






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Vincenzo Raimondo, Donna, pintura acrílica original en lienzo, 80 × 60 cm, firmado, 2025, en excelentes condiciones, Neoexpresionismo, representa una silueta femenina con colores vibrantes; vendido directamente por el artista.
Descripción del vendedor
Pintura acrílica sobre tela 40x80 cm
Esta obra se presenta como una figura femenina esencial, casi reducida a una silueta, pero atravesada por una explosión de color que define más su identidad emocional que la física. El cuerpo no está descrito, está sugerido. Y esto ya es un punto a favor: no cuentas una persona, cuentas una presencia.
El contraste entre el negro de la figura y los colores vibrantes que la atraviesan crea una tensión visual fuerte e inmediata. Azul, naranja, amarillo y rojo no decoran el cuerpo, lo habitan. Parecen estados de ánimo, pasajes interiores, fragmentos de vida que conviven sin pedir permiso. La figura avanza, o quizás se aleja, dejando voluntariamente la duda al espectador. Elección inteligente: la ambigüedad funciona más que mil explicaciones.
La verticalidad del formato 40×80 cm enfatiza el sentido de movimiento y ímpetu, haciendo que la composición sea elegante y dinámica. El fondo, vibrante pero no invasivo, acompaña a la figura sin robarle protagonismo. Aquí no hay caos: hay equilibrio, incluso cuando los colores parecen querer escapar.
Es un cuadro que habla de identidad, de transformación, de fuerza silenciosa.
En resumen, una obra contemporánea, intensa y coherente, capaz de dialogar con entornos modernos y con observadores dispuestos a mirar más allá de la forma.
Pintura acrílica sobre tela 40x80 cm
Esta obra se presenta como una figura femenina esencial, casi reducida a una silueta, pero atravesada por una explosión de color que define más su identidad emocional que la física. El cuerpo no está descrito, está sugerido. Y esto ya es un punto a favor: no cuentas una persona, cuentas una presencia.
El contraste entre el negro de la figura y los colores vibrantes que la atraviesan crea una tensión visual fuerte e inmediata. Azul, naranja, amarillo y rojo no decoran el cuerpo, lo habitan. Parecen estados de ánimo, pasajes interiores, fragmentos de vida que conviven sin pedir permiso. La figura avanza, o quizás se aleja, dejando voluntariamente la duda al espectador. Elección inteligente: la ambigüedad funciona más que mil explicaciones.
La verticalidad del formato 40×80 cm enfatiza el sentido de movimiento y ímpetu, haciendo que la composición sea elegante y dinámica. El fondo, vibrante pero no invasivo, acompaña a la figura sin robarle protagonismo. Aquí no hay caos: hay equilibrio, incluso cuando los colores parecen querer escapar.
Es un cuadro que habla de identidad, de transformación, de fuerza silenciosa.
En resumen, una obra contemporánea, intensa y coherente, capaz de dialogar con entornos modernos y con observadores dispuestos a mirar más allá de la forma.
