Francien Krieg - Framed gaze






Estudió Historia del Arte en la École du Louvre y se especializó en arte contemporáneo por más de 25 años.
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Framed gaze, retrato surrealista original de 2026, realizado con IA y impresión 3D, firmado a mano, 40 cm x 30 cm, procedente de Países Bajos, vendido directamente por el artista.
Descripción del vendedor
In The Framed Gaze, Francien Krieg explora cómo los cuerpos y rostros de las mujeres han sido observados, fijados y categorizados a lo largo del tiempo. Fragmentos de viejos marcos —portadores de la historia del arte, del estatus y de la decoración— se combinan con materiales y tecnologías contemporáneos. El resultado es un trompe-l’œil de tipo collage en el que la imagen ya no es plana, sino que se convierte en un objeto.
Las caras parecen enmarcadas, a veces casi encerradas. Sin embargo no están pasivas. El marco protege tanto como delimita. Lo que tradicionalmente se pretendía para elevar o controlar, aquí se transforma en una piel, una coraza, un refugio temporal.
La mirada desempeña un papel central. ¿Quién mira? ¿Quién es observado? ¿Y cuándo da la vuelta esa mirada?
Estas mujeres no son solo objetos de observación — se mantienen firmes, miran de vuelta. Su presencia es silenciosa pero irrefutable.
La Mirada Enmarcada equilibra entre la vulnerabilidad y la fuerza, entre la historia y el ahora. La obra no propone respuestas, sino que ralentiza la mirada. Como si la imagen dijera: quédate un momento más. Mira mejor. Y te preguntas qué hace realmente un marco.
El vendedor y su historia
In The Framed Gaze, Francien Krieg explora cómo los cuerpos y rostros de las mujeres han sido observados, fijados y categorizados a lo largo del tiempo. Fragmentos de viejos marcos —portadores de la historia del arte, del estatus y de la decoración— se combinan con materiales y tecnologías contemporáneos. El resultado es un trompe-l’œil de tipo collage en el que la imagen ya no es plana, sino que se convierte en un objeto.
Las caras parecen enmarcadas, a veces casi encerradas. Sin embargo no están pasivas. El marco protege tanto como delimita. Lo que tradicionalmente se pretendía para elevar o controlar, aquí se transforma en una piel, una coraza, un refugio temporal.
La mirada desempeña un papel central. ¿Quién mira? ¿Quién es observado? ¿Y cuándo da la vuelta esa mirada?
Estas mujeres no son solo objetos de observación — se mantienen firmes, miran de vuelta. Su presencia es silenciosa pero irrefutable.
La Mirada Enmarcada equilibra entre la vulnerabilidad y la fuerza, entre la historia y el ahora. La obra no propone respuestas, sino que ralentiza la mirada. Como si la imagen dijera: quédate un momento más. Mira mejor. Y te preguntas qué hace realmente un marco.
