Nino Ucchino (1952) - Dipinto Oscuro






Máster en Innovación y Organización de las Artes, diez años en arte italiano contemporáneo.
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Dipinto Oscuro, pintura acrílica original de 1984 del artista italiano Nino Ucchino, 100 cm de alto por 70 cm de ancho, estilo contemporáneo, firmado y enmarcado, edición Originale, Italia.
Descripción del vendedor
Nino Ucchino nace en Sicilia en 1952. Ya de niño frecuenta el estudio del pintor Silvio Timpanaro; posteriormente estudia en el instituto estatal de Arte de Messina y durante varios años en la facultad de arquitectura de la Universidad de los Estudios de Reggio Calabria. A los 22 años ya está en Milán, donde expone sus primeras obras pictóricas. Aquí se convierte en alumno del pintor Luca Crippa y permanece en su estudio de la Via Brera durante cuatro años. En este largo periodo, además de Milán, realiza exposiciones personales y colectivas en toda Lombardía y en el extranjero.
Nino Ucchino ha expuesto, además de en Italia, también en galerías y espacios públicos en el extranjero: Suiza, Francia, Alemania, Polonia, Estados Unidos, Canadá, China, y próximamente en Inglaterra y aún en América.
Desde 2007 sus obras se encuentran de forma permanente en las galerías de arte Benucci de Roma en la Via del Babbuino y en la Fundación Benucci en la Via Mercadante, además de colecciones privadas nacionales y extranjeras. Varias son las obras públicas de carácter monumental, sobre todo en Sicilia. Nino Ucchino, por elección intelectual y humana, vive y produce sus obras pictóricas y escultóreas principalmente en Sicilia.
Como escribe Vanni Ronsisvalle [....] para Ucchino, el mundo, por vasto e infinito que sea, se concentra en un lugar que se convierte en savia y motivación profunda para su búsqueda [....]
Esta obra se distingue por una fuerte carga simbólica y por una composición compleja, que invita a una lectura estratificada y contemplativa. Ella evoca iconografías arcaicas y rituales, situándose como el centro de una narración visual que entrelaza elementos humanos, animales y mitológicos.
El signo gráfico es preciso y fuertemente expresivo, con una densidad de trazo que atestigua una notable habilidad técnica y una clara intención narrativa.
Firmada y fechada, la obra representa un interesante ejemplo de gráfica simbolista y visionaria, adecuada para coleccionistas atentos a la investigación iconográfica y a la fuerza evocadora de la imagen.
Nino Ucchino nace en Sicilia en 1952. Ya de niño frecuenta el estudio del pintor Silvio Timpanaro; posteriormente estudia en el instituto estatal de Arte de Messina y durante varios años en la facultad de arquitectura de la Universidad de los Estudios de Reggio Calabria. A los 22 años ya está en Milán, donde expone sus primeras obras pictóricas. Aquí se convierte en alumno del pintor Luca Crippa y permanece en su estudio de la Via Brera durante cuatro años. En este largo periodo, además de Milán, realiza exposiciones personales y colectivas en toda Lombardía y en el extranjero.
Nino Ucchino ha expuesto, además de en Italia, también en galerías y espacios públicos en el extranjero: Suiza, Francia, Alemania, Polonia, Estados Unidos, Canadá, China, y próximamente en Inglaterra y aún en América.
Desde 2007 sus obras se encuentran de forma permanente en las galerías de arte Benucci de Roma en la Via del Babbuino y en la Fundación Benucci en la Via Mercadante, además de colecciones privadas nacionales y extranjeras. Varias son las obras públicas de carácter monumental, sobre todo en Sicilia. Nino Ucchino, por elección intelectual y humana, vive y produce sus obras pictóricas y escultóreas principalmente en Sicilia.
Como escribe Vanni Ronsisvalle [....] para Ucchino, el mundo, por vasto e infinito que sea, se concentra en un lugar que se convierte en savia y motivación profunda para su búsqueda [....]
Esta obra se distingue por una fuerte carga simbólica y por una composición compleja, que invita a una lectura estratificada y contemplativa. Ella evoca iconografías arcaicas y rituales, situándose como el centro de una narración visual que entrelaza elementos humanos, animales y mitológicos.
El signo gráfico es preciso y fuertemente expresivo, con una densidad de trazo que atestigua una notable habilidad técnica y una clara intención narrativa.
Firmada y fechada, la obra representa un interesante ejemplo de gráfica simbolista y visionaria, adecuada para coleccionistas atentos a la investigación iconográfica y a la fuerza evocadora de la imagen.
