Ettore Spalletti - Equilibrio - 1972





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Descripción del vendedor
Ettore Spalletti, Equilibrio. Milán, Edizioni del Naviglio, 1972. Libro de Artista. Dimensión 10 x 10 cm (cerrado), 10 x 100 cm (abierto). Encuadernación editorial con título en el lomo y colofón en la tercera página. Libro de artista compuesto por una única hoja doblada en acordeón, impreso por ambos lados en papel Bristol de 350 g/m² con la técnica de fotoincisión. Edición original tirada en 500 copias numeradas y firmadas por el Artista en el colofón. Nuestra copia n. 427. En excelente estado de conservación. ¡En subasta sin reserva!
«Esta obra mínima introduce de manera suave el concepto de ambivalencia, donde el inicio puede convertirse en el final, según la buena regla según la cual la obra de arte es tal por la decisión de quien la está leyendo. En este trabajo, Spalletti parece renunciar a la creatividad —profundamente repensada en los años setenta, cuando se buscaba redefinir el estatuto de la obra de arte—; sin embargo, él no renuncia al oficio de productor de signos (otro tema querido en aquellos años), eterno instrumento de seducción de la mirada»
Ettore Spalletti, Equilibrio. Milán, Edizioni del Naviglio, 1972. Libro de Artista. Dimensión 10 x 10 cm (cerrado), 10 x 100 cm (abierto). Encuadernación editorial con título en el lomo y colofón en la tercera página. Libro de artista compuesto por una única hoja doblada en acordeón, impreso por ambos lados en papel Bristol de 350 g/m² con la técnica de fotoincisión. Edición original tirada en 500 copias numeradas y firmadas por el Artista en el colofón. Nuestra copia n. 427. En excelente estado de conservación. ¡En subasta sin reserva!
«Esta obra mínima introduce de manera suave el concepto de ambivalencia, donde el inicio puede convertirse en el final, según la buena regla según la cual la obra de arte es tal por la decisión de quien la está leyendo. En este trabajo, Spalletti parece renunciar a la creatividad —profundamente repensada en los años setenta, cuando se buscaba redefinir el estatuto de la obra de arte—; sin embargo, él no renuncia al oficio de productor de signos (otro tema querido en aquellos años), eterno instrumento de seducción de la mirada»

