Trevisan Carlo - Man's Idea






Posee una maestría en Cine y Artes Visuales; curador, escritor e investigador con experiencia.
| 25 € |
|---|
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 125991 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Carlo Trevisan presenta la obra original en óleo sobre lienzo titulada Man's Idea, 40 × 40 cm (200 g), de 2025, surrealismo con un busto masculino con camisa blanca y una bombilla que contiene un árbol, firmada a mano y vendida directamente por el artista.
Descripción del vendedor
Con la obra 'La idea del hombre', Trevisan nos ofrece una síntesis visual deslumbrante del pensamiento humano, entendido como una fuerza vital y generadora. En este óleo sobre lienzo, el artista utiliza su típica gramática surrealista para dar forma a un concepto abstracto, transformando la anatomía en metáfora.
La pintura representa un busto masculino vestido con una camisa blanca inmaculada, cuya cabeza está reemplazada por una bombilla monumental que alberga en su interior un árbol frondoso.
Símbolo universal de la intuición y del ingenio, aquí la bombilla no contiene un filamento eléctrico, sino la vida misma. Representa la mente humana como un espacio protegido y transparente donde las ideas toman forma.
Dentro del bulbo vítreo crece un árbol verde y vital. Esta imagen sugiere que las verdaderas "grandes ideas" son biológicas, orgánicas y requieren cuidado para crecer. Es un llamado a la naturaleza que habita el intelecto, sugiriendo que el hombre es completo solo cuando su pensamiento está en armonía con el mundo viviente.
La elección de no mostrar un rostro, sino una camisa bien planchada, universaliza al sujeto. No es el retrato de un hombre, sino de toda la humanidad y de su capacidad única de imaginar y crear.
El fondo diáfano, puntillado por nubes suaves y aisladas, suspende la figura en un 'no-lugar' mental, típico de la pintura de Trevisan, donde el silencio visual enfatiza la potencia del mensaje central.
La precisión casi fotográfica al reproducir las arrugas de la tela y los reflejos en el vidrio de la bombilla crea un contraste fascinante con la absurdidad de la escena. Trevisan juega con la nitidez de lo real para hacer creíble lo imposible.
En este lienzo, Carlo Trevisan celebra la inteligencia no como fría lógica, sino como un jardín luminoso. Es una invitación a cultivar pensamientos que sean, al mismo tiempo, brillantes y naturales.
Pintura al óleo sobre lienzo montado en un bastidor de madera de 40 x 40 x 2 cm, pintado también en el borde y listo para colgar.
Con la obra 'La idea del hombre', Trevisan nos ofrece una síntesis visual deslumbrante del pensamiento humano, entendido como una fuerza vital y generadora. En este óleo sobre lienzo, el artista utiliza su típica gramática surrealista para dar forma a un concepto abstracto, transformando la anatomía en metáfora.
La pintura representa un busto masculino vestido con una camisa blanca inmaculada, cuya cabeza está reemplazada por una bombilla monumental que alberga en su interior un árbol frondoso.
Símbolo universal de la intuición y del ingenio, aquí la bombilla no contiene un filamento eléctrico, sino la vida misma. Representa la mente humana como un espacio protegido y transparente donde las ideas toman forma.
Dentro del bulbo vítreo crece un árbol verde y vital. Esta imagen sugiere que las verdaderas "grandes ideas" son biológicas, orgánicas y requieren cuidado para crecer. Es un llamado a la naturaleza que habita el intelecto, sugiriendo que el hombre es completo solo cuando su pensamiento está en armonía con el mundo viviente.
La elección de no mostrar un rostro, sino una camisa bien planchada, universaliza al sujeto. No es el retrato de un hombre, sino de toda la humanidad y de su capacidad única de imaginar y crear.
El fondo diáfano, puntillado por nubes suaves y aisladas, suspende la figura en un 'no-lugar' mental, típico de la pintura de Trevisan, donde el silencio visual enfatiza la potencia del mensaje central.
La precisión casi fotográfica al reproducir las arrugas de la tela y los reflejos en el vidrio de la bombilla crea un contraste fascinante con la absurdidad de la escena. Trevisan juega con la nitidez de lo real para hacer creíble lo imposible.
En este lienzo, Carlo Trevisan celebra la inteligencia no como fría lógica, sino como un jardín luminoso. Es una invitación a cultivar pensamientos que sean, al mismo tiempo, brillantes y naturales.
Pintura al óleo sobre lienzo montado en un bastidor de madera de 40 x 40 x 2 cm, pintado también en el borde y listo para colgar.
