Padox - TEDDY





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Padox presenta TEDDY, una pintura acrílica original sobre lienzo, 30 x 30 cm, firmada a mano, creada en 2026 en Italia, en estilo Pop Art, una pieza única en excelentes condiciones, vendida por Galleria.
Descripción del vendedor
Padox es el nombre artístico de un artista contemporáneo italiano muy conocido cuyo trabajo se mueve entre gesto, materia y emoción. Su investigación artística se distingue por un lenguaje directo e instintivo, capaz de transformar sujetos simples e icónicos en potentes vehículos de memoria, afecto e identidad. Como sus Peacekeepers en resina
A través del uso predominante del acrílico sobre lienzo, la artista desarrolló una pintura matérica y gestual, en la que el signo no describe sino evoca. Sus obras nacen de una tensión entre infancia y contemporaneidad, entre inocencia aparente y profundidad emocional. Figuras como osos de peluche, símbolos universales de protección y vulnerabilidad, se convierten en metáforas del tiempo, de la memoria y de la necesidad humana de conexión.
Su estilo es reconocible por las pinceladas irregulares, deliberadamente imperfectas, que dejan espacio a lo no dicho y a la imaginación del espectador. Cada obra mantiene un equilibrio sutil entre figuración y abstracción, haciendo que la imagen sea inmediata pero nunca banal.
Padox concibe el arte como un acto sincero y humano, capaz de hablar a quien observa sin filtros conceptuales, pero con una fuerte carga emocional. Sus obras invitan a desacelerar, a reconectarse con una dimensión íntima y universal al mismo tiempo.
Activo en la escena artística contemporánea, el artista expone en contextos feriales y de colección, dirigiéndose a un público sensible a la pintura emotiva, auténtica y atemporal.
La obra (pieza única) representa a un osito estilizado, pintado en acrílico sobre lienzo, que emerge con delicadeza de un fondo claro y neutro. La figura se construye a través de pinceladas matéricas e irregulares, casi 'descompuestas', que otorgan al osito un aspecto suave y vibrante, como si fuera un recuerdo más que un objeto real.
El color marrón cálido, con ligeras variaciones tonales, sugiere la textura del pelo sin definirla de forma realista, dejando espacio a la imaginación. Los rasgos esenciales del rostro — los ojos oscuros y brillantes, la nariz pronunciada — se convierten en el punto focal de la obra, transmitiendo un sentido inmediato de dulzura y vulnerabilidad.
La composición es simple y frontal, casi infantil, pero precisamente esa simplicidad amplifica el valor emocional del sujeto. El osito parece suspendido entre la inocencia, la memoria y la nostalgia, evocando el mundo de la infancia, del afecto y de la protección.
En conjunto, la obra transmite ternura e intimidad, utilizando un lenguaje pictórico instintivo y gestual que hace que la imagen cobre vida, sea auténtica y profundamente humana.
Las obras de este artista contemporáneo se inscriben en la línea de la Pop Art, Screw Art, del arte conceptual y del arte urbano, evocando, por su lenguaje visual e impacto cultural, el trabajo de grandes nombres como Andy Warhol, Jean‑Michel Basquiat, Banksy, Jeff Koons, Keith Haring, Fontana, Imbue, obey, Padovan, Schifano, Nicole Lubbers, Bani, kev munday invader, Murakami y Damien Hirst.
Al mismo tiempo, la investigación artística dialoga con el imaginario del lujo, de la moda icónica y del diseño global, evocando símbolos sagrados y marcas universalmente reconocidas como Louis Vuitton, Gucci, Chanel, Hermès, Rolex, Ferrari, Porsche, Lamborghini.
Las obras no son réplicas ni colaboraciones oficiales con artistas o marcas citadas, sino creaciones originales, realizadas con un estilo personal que refleja una crítica y una reinterpretación del consumismo, del valor simbólico de la marca y del arte como objeto cultural contemporáneo.
Este enfoque hace que las obras sean especialmente apreciadas por coleccionistas y aficionados al arte contemporáneo, al Pop Art de lujo, al street art conceptual y al arte inspirado en grandes marcas icónicas, manteniendo a la vez una fuerte identidad artística autónoma.
Padox es el nombre artístico de un artista contemporáneo italiano muy conocido cuyo trabajo se mueve entre gesto, materia y emoción. Su investigación artística se distingue por un lenguaje directo e instintivo, capaz de transformar sujetos simples e icónicos en potentes vehículos de memoria, afecto e identidad. Como sus Peacekeepers en resina
A través del uso predominante del acrílico sobre lienzo, la artista desarrolló una pintura matérica y gestual, en la que el signo no describe sino evoca. Sus obras nacen de una tensión entre infancia y contemporaneidad, entre inocencia aparente y profundidad emocional. Figuras como osos de peluche, símbolos universales de protección y vulnerabilidad, se convierten en metáforas del tiempo, de la memoria y de la necesidad humana de conexión.
Su estilo es reconocible por las pinceladas irregulares, deliberadamente imperfectas, que dejan espacio a lo no dicho y a la imaginación del espectador. Cada obra mantiene un equilibrio sutil entre figuración y abstracción, haciendo que la imagen sea inmediata pero nunca banal.
Padox concibe el arte como un acto sincero y humano, capaz de hablar a quien observa sin filtros conceptuales, pero con una fuerte carga emocional. Sus obras invitan a desacelerar, a reconectarse con una dimensión íntima y universal al mismo tiempo.
Activo en la escena artística contemporánea, el artista expone en contextos feriales y de colección, dirigiéndose a un público sensible a la pintura emotiva, auténtica y atemporal.
La obra (pieza única) representa a un osito estilizado, pintado en acrílico sobre lienzo, que emerge con delicadeza de un fondo claro y neutro. La figura se construye a través de pinceladas matéricas e irregulares, casi 'descompuestas', que otorgan al osito un aspecto suave y vibrante, como si fuera un recuerdo más que un objeto real.
El color marrón cálido, con ligeras variaciones tonales, sugiere la textura del pelo sin definirla de forma realista, dejando espacio a la imaginación. Los rasgos esenciales del rostro — los ojos oscuros y brillantes, la nariz pronunciada — se convierten en el punto focal de la obra, transmitiendo un sentido inmediato de dulzura y vulnerabilidad.
La composición es simple y frontal, casi infantil, pero precisamente esa simplicidad amplifica el valor emocional del sujeto. El osito parece suspendido entre la inocencia, la memoria y la nostalgia, evocando el mundo de la infancia, del afecto y de la protección.
En conjunto, la obra transmite ternura e intimidad, utilizando un lenguaje pictórico instintivo y gestual que hace que la imagen cobre vida, sea auténtica y profundamente humana.
Las obras de este artista contemporáneo se inscriben en la línea de la Pop Art, Screw Art, del arte conceptual y del arte urbano, evocando, por su lenguaje visual e impacto cultural, el trabajo de grandes nombres como Andy Warhol, Jean‑Michel Basquiat, Banksy, Jeff Koons, Keith Haring, Fontana, Imbue, obey, Padovan, Schifano, Nicole Lubbers, Bani, kev munday invader, Murakami y Damien Hirst.
Al mismo tiempo, la investigación artística dialoga con el imaginario del lujo, de la moda icónica y del diseño global, evocando símbolos sagrados y marcas universalmente reconocidas como Louis Vuitton, Gucci, Chanel, Hermès, Rolex, Ferrari, Porsche, Lamborghini.
Las obras no son réplicas ni colaboraciones oficiales con artistas o marcas citadas, sino creaciones originales, realizadas con un estilo personal que refleja una crítica y una reinterpretación del consumismo, del valor simbólico de la marca y del arte como objeto cultural contemporáneo.
Este enfoque hace que las obras sean especialmente apreciadas por coleccionistas y aficionados al arte contemporáneo, al Pop Art de lujo, al street art conceptual y al arte inspirado en grandes marcas icónicas, manteniendo a la vez una fuerte identidad artística autónoma.

