Roger D Sanchez - La Arquitectura del Rostro Interior





| 50 € |
|---|
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 126478 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Roger D Sanchez presenta La Arquitectura del Rostro Interior, una pintura acrílica original de 2025, 65 cm por 45 cm, firmada a mano, fabricada en España, en excelente estado y enviada en un tubo de transporte por un representante.
Descripción del vendedor
En La Arquitectura del Rostro Interior, Roger D. Sanchez construye una imagen de fuerte impacto psicológico y formal, donde el retrato deja de ser representación para convertirse en estructura. El rostro emerge fragmentado, compuesto por una sucesión de trazos verticales que recuerdan tanto a huesos como a barras, columnas o costillas: una anatomía simbólica que sostiene la identidad, pero también la encierra.
El uso radical del blanco sobre negro intensifica el dramatismo de la obra. La luz no describe: revela. Cada trazo funciona como un latido visual, generando ritmo y tensión. El ojo —único punto de contacto directo con el espectador— atraviesa la composición como un gesto de conciencia, vigilante, casi incómodo. No hay neutralidad posible frente a esta mirada.
Desde un punto de vista conceptual, la pieza dialoga con temas profundamente contemporáneos: la fragmentación del yo, la vigilancia interior, la identidad construida a partir de capas y límites. El rostro no es máscara ni espejo; es una estructura emocional donde cada línea sugiere memoria, experiencia y contención.
Técnicamente, la obra destaca por su economía de recursos y precisión expresiva. La decisión de reducir la paleta a extremos cromáticos refuerza su carácter atemporal y la sitúa con solvencia dentro del lenguaje del arte contemporáneo figurativo–conceptual. Es una pieza que funciona tanto en espacios minimalistas como en colecciones de fuerte carga simbólica.
Para el coleccionista, La Arquitectura del Rostro Interior representa una obra con alto poder icónico, capaz de sostener lecturas múltiples y de mantener su vigencia a largo plazo. Es una imagen que no se agota en la primera mirada: interpela, incomoda y permanece. Una adquisición sólida para quienes buscan piezas con identidad, discurso y presencia real en el espacio.
la obra se envía en un tubo de transporte para máxima seguridad e integridad de la obra
En La Arquitectura del Rostro Interior, Roger D. Sanchez construye una imagen de fuerte impacto psicológico y formal, donde el retrato deja de ser representación para convertirse en estructura. El rostro emerge fragmentado, compuesto por una sucesión de trazos verticales que recuerdan tanto a huesos como a barras, columnas o costillas: una anatomía simbólica que sostiene la identidad, pero también la encierra.
El uso radical del blanco sobre negro intensifica el dramatismo de la obra. La luz no describe: revela. Cada trazo funciona como un latido visual, generando ritmo y tensión. El ojo —único punto de contacto directo con el espectador— atraviesa la composición como un gesto de conciencia, vigilante, casi incómodo. No hay neutralidad posible frente a esta mirada.
Desde un punto de vista conceptual, la pieza dialoga con temas profundamente contemporáneos: la fragmentación del yo, la vigilancia interior, la identidad construida a partir de capas y límites. El rostro no es máscara ni espejo; es una estructura emocional donde cada línea sugiere memoria, experiencia y contención.
Técnicamente, la obra destaca por su economía de recursos y precisión expresiva. La decisión de reducir la paleta a extremos cromáticos refuerza su carácter atemporal y la sitúa con solvencia dentro del lenguaje del arte contemporáneo figurativo–conceptual. Es una pieza que funciona tanto en espacios minimalistas como en colecciones de fuerte carga simbólica.
Para el coleccionista, La Arquitectura del Rostro Interior representa una obra con alto poder icónico, capaz de sostener lecturas múltiples y de mantener su vigencia a largo plazo. Es una imagen que no se agota en la primera mirada: interpela, incomoda y permanece. Una adquisición sólida para quienes buscan piezas con identidad, discurso y presencia real en el espacio.
la obra se envía en un tubo de transporte para máxima seguridad e integridad de la obra

