Calvo - Cerchi 2






Posee una maestría en Cine y Artes Visuales; curador, escritor e investigador con experiencia.
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Calvo, Cerchi 2, acrílico sobre lienzo (100 × 86 cm), original, firmado a mano, año 2026, excelente estado, tema Cultura pop, Italia, Futurismo.
Descripción del vendedor
Nino Calvo es un artista contemporáneo cuya investigación hunde sus raíces en la luz y en la tradición artística de Sicilia. Formado entre el Liceo Artístico y la Escuela Superior de Bellas Artes de Noto, Calvo ha manifestado desde joven una polivalencia expresiva que le ha llevado a no limitarse a la pintura. Su carrera está marcada por una exploración continua de los lenguajes visuales: si en una primera fase dio cuerpo a su visión a través de la escultura y la escenografía, hoy su producción se acerca a los territorios de la fotografía y del vídeo. Esta evolución refleja una necesidad constante de indagar la realidad desde múltiples puntos de vista, manteniendo sin embargo intacta esa sensibilidad pictórica aprendida durante los años de formación académica.
Esta es una obra vibrante y dinámica de Nino Calvo, artista siciliano nacido en 1983 en Avola, ciudad donde reside actualmente; la pintura está realizada en acrílico sobre lienzo de generosas dimensiones (100 x 86 cm) que captura de inmediato la atención por su estructura geométrica y su ritmo cromático.
El cuadro se desarrolla alrededor de un punto de fuga central, desde el cual se irradian varias líneas rectas que dividen el espacio en triángulos, similares a una rueda o a un vórtice perspectivo. Esta estructura en abanico crea un fuerte sentido de profundidad y movimiento centrípeto, como si el observador fuera absorbido hacia el corazón de la pintura o, por el contrario, como si una explosión de color se estuviera propagando hacia el exterior.
Calvo utiliza el acrílico con una gestualidad decidida y rítmica. Dentro de cada rayo, encontramos una secuencia de áreas de color horizontales, semejantes a las teclas de un piano o a fragmentos de código visual.
La Palette: Es variada y vivaz, dominada por amarillos solares, azules intensos y rojos profundos, equilibrados por una fuerte presencia de grises, negros y blancos.
El Trazo: Las pinceladas son matéricas y 'troncas', dejando entrever una estratificación que da cuerpo a la obra. Las finas líneas curvas que atraviesan los distintos sectores sugieren un movimiento rotatorio, casi como el surco de un disco de vinilo o el movimiento de una turbina.
Interpretación y atmósfera
La obra parece situarse en la frontera entre el abstraccionismo geométrico y el arte cinético. A pesar de la staticidad de la tela, la mirada no puede detenerse: se ve obligada a saltar de una tesela de color a otra, siguiendo el tempo sincopado impresso por el autor.
Hay un sentido de orden matemático (la rejilla radial) que contrasta agradablemente con la aplicación casi 'jazz' del color, haciendo que la obra sea enérgica, moderna y profundamente comunicativa.
Nino Calvo es un artista contemporáneo cuya investigación hunde sus raíces en la luz y en la tradición artística de Sicilia. Formado entre el Liceo Artístico y la Escuela Superior de Bellas Artes de Noto, Calvo ha manifestado desde joven una polivalencia expresiva que le ha llevado a no limitarse a la pintura. Su carrera está marcada por una exploración continua de los lenguajes visuales: si en una primera fase dio cuerpo a su visión a través de la escultura y la escenografía, hoy su producción se acerca a los territorios de la fotografía y del vídeo. Esta evolución refleja una necesidad constante de indagar la realidad desde múltiples puntos de vista, manteniendo sin embargo intacta esa sensibilidad pictórica aprendida durante los años de formación académica.
Esta es una obra vibrante y dinámica de Nino Calvo, artista siciliano nacido en 1983 en Avola, ciudad donde reside actualmente; la pintura está realizada en acrílico sobre lienzo de generosas dimensiones (100 x 86 cm) que captura de inmediato la atención por su estructura geométrica y su ritmo cromático.
El cuadro se desarrolla alrededor de un punto de fuga central, desde el cual se irradian varias líneas rectas que dividen el espacio en triángulos, similares a una rueda o a un vórtice perspectivo. Esta estructura en abanico crea un fuerte sentido de profundidad y movimiento centrípeto, como si el observador fuera absorbido hacia el corazón de la pintura o, por el contrario, como si una explosión de color se estuviera propagando hacia el exterior.
Calvo utiliza el acrílico con una gestualidad decidida y rítmica. Dentro de cada rayo, encontramos una secuencia de áreas de color horizontales, semejantes a las teclas de un piano o a fragmentos de código visual.
La Palette: Es variada y vivaz, dominada por amarillos solares, azules intensos y rojos profundos, equilibrados por una fuerte presencia de grises, negros y blancos.
El Trazo: Las pinceladas son matéricas y 'troncas', dejando entrever una estratificación que da cuerpo a la obra. Las finas líneas curvas que atraviesan los distintos sectores sugieren un movimiento rotatorio, casi como el surco de un disco de vinilo o el movimiento de una turbina.
Interpretación y atmósfera
La obra parece situarse en la frontera entre el abstraccionismo geométrico y el arte cinético. A pesar de la staticidad de la tela, la mirada no puede detenerse: se ve obligada a saltar de una tesela de color a otra, siguiendo el tempo sincopado impresso por el autor.
Hay un sentido de orden matemático (la rejilla radial) que contrasta agradablemente con la aplicación casi 'jazz' del color, haciendo que la obra sea enérgica, moderna y profundamente comunicativa.
