IABO (1980) - Porca Mis€ria - Holy Crap (Yellow version)






Estudió Historia del Arte en la École du Louvre y se especializó en arte contemporáneo por más de 25 años.
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Obra original de IABO (1980), Porca Mis€ria - Holy Crap (Yellow version), spray sobre tela, 60 x 80 cm, 2025, retrato en estilo street art, Italia, vendida con marco, directamente del artista y firmada con certificado de autenticidad.
Descripción del vendedor
Proveniencia IABO WORLD STUDIO NAPLES, ITALIA
Las obras están hechas a mano con técnica mixta sobre tela.
Dimensiones totales 60x80x3,5 cm
firmado a mano por el artista en la parte trasera con certificado de autenticidad
-Objeto de colección
-Envío rápido con UPS
A primera vista, Iabo (Napoles, 1980) se inspira en el Pop Art de los años ochenta. Indaga la línea y estudia su forma. Y la hace una verdadera obsesión, siguiendo una constante búsqueda de la perfección mecánica, pero de manera artesanal. En Iabo el límite entre humano y máquina es muy delgado. Sus realizaciones son técnicamente perfectas. Una fijación que lo ha llevado a experimentar y a configurar un lenguaje muy personal. En parte derivado de experiencias de Street Art, en parte de un sentido arraigado de la medida que emerge de todas sus obras. Su ciclo pictórico se puede relacionar con algunos hilos conductores, motivos recurrentes. Ya se trate de perfiles antropomorfos o de buzones de correo, de marcas prestigiosas o de sujetos populares, da igual. Todo se filtra bajo la lente de Iabo que lo señala e identifica con una marca muy concreta: la suya.
Un pasado como writer, una personalidad camaleónica, un fuerte sentido ético. Muchos los procesos de selección aplicados sobre el imaginario común, reducido cada vez más al núcleo. Y revestido de elegancia. Habría que decir “less is more”. Y es precisamente así. La reconocibilidad no se pierde en el enfoque minimalista, sino que se realza en unos pocos trazos esenciales que nunca desorientan al observador. El juego irónico de las combinaciones, la gama cromática ligeramente tonalizada, el color uniforme, la progresión de matices, el trazo decidido. Sin artificios, más bien un excitante juego en los límites del cinismo más radical.
Encuentros inusuales entre imaginarios y significantes aparentemente disjuntos pero siempre funcionales para vehicular un discurso positivo. Políticamente correcto. Nunca a favor de la estética.
Las obras de Iabo están muy actuales, útiles para identificar un momento histórico más que un sentimiento común. Sus personajes comunican, buscan soluciones, acortan distancias, tejen relaciones e desencadenan reacciones.
Un trabajo de de-construcción y re-construcción continua. Fuera y dentro de la tela. Se parte de un tema y de él surgen infinitas declinaciones. Ya se trate de la línea de un aparcamiento o de un bien de consumo múltiple, el ciclo vital de la obra permanece siempre irremediablemente incorrupto y desafinado.
El consumismo cobra vida en un universo hipotético, reconocible y no real. En un formato repetible, moralmente ético y personalizable. Absolutamente versátil, estéticamente perfecto. Simple, limpio, usable. Su producción pictórica tiende cada vez más hacia el uso del plexiglás como material de excelencia para enfatizar aún más el discurso sobre la limpieza de las líneas compositivas.
Iabo conoce sin duda el valor del marketing viral. Sus obras llegan a cubrir superficies de más de cinco metros, derribando la frontera entre real e imaginario, entre ser humano y superhéroe.
Si en el arte todo es posible, en el universo de Iabo la realidad supera la fantasía. A pesar de que el imaginario popular, icónico, pop, no sea un estilo para todos. Sus elaboraciones son extremadamente refinadas y pensadas para una élite de estimadores que capten su sentido primario: más allá de la estética, la simetría y la armonía global.
En la base de sus construcciones hay una firme denuncia de la aplanación cultural. La provocación, la inmediatez, el carácter estemporáneo subyacen a una poética bien estudiada, inteligente, culta y de golpe seguro. La democratidad, el sentido de franqueza, la originalidad lo señalan como un artista/intérprete hijo de su tiempo. Un compromiso irrenunciable a la base de cada creación.
Aunque joven, Iabo logra de forma natural y con extrema facilidad tratar temas candentes y resolver (desafortunadamente solo en la tela) los conflictos existenciales que afligen a nuestra sociedad.
Michele Luca Nero (fuente Artibune)
IABO forma parte del mismo movimiento de street art que: Shepard Fairey "Obey Giant", Banksy, Invader, Alec Monopoly, Nomen, Jef Aérosol, JR, C215, Rero, Kaws, D Face, Sandra Chevrier, FinDac, Os Gemeos, Gregos , Jonone, M chat, Taki 183, Jean-Michel Basquiat, keith haring, insane 51, Pichi Avo, art pop, pichiavo, Seen, Cope2, Seth, Mr Brainwash, Atlas, Blek le Rat, 1up, John perello, Futura 2000.
Proveniencia IABO WORLD STUDIO NAPLES, ITALIA
Las obras están hechas a mano con técnica mixta sobre tela.
Dimensiones totales 60x80x3,5 cm
firmado a mano por el artista en la parte trasera con certificado de autenticidad
-Objeto de colección
-Envío rápido con UPS
A primera vista, Iabo (Napoles, 1980) se inspira en el Pop Art de los años ochenta. Indaga la línea y estudia su forma. Y la hace una verdadera obsesión, siguiendo una constante búsqueda de la perfección mecánica, pero de manera artesanal. En Iabo el límite entre humano y máquina es muy delgado. Sus realizaciones son técnicamente perfectas. Una fijación que lo ha llevado a experimentar y a configurar un lenguaje muy personal. En parte derivado de experiencias de Street Art, en parte de un sentido arraigado de la medida que emerge de todas sus obras. Su ciclo pictórico se puede relacionar con algunos hilos conductores, motivos recurrentes. Ya se trate de perfiles antropomorfos o de buzones de correo, de marcas prestigiosas o de sujetos populares, da igual. Todo se filtra bajo la lente de Iabo que lo señala e identifica con una marca muy concreta: la suya.
Un pasado como writer, una personalidad camaleónica, un fuerte sentido ético. Muchos los procesos de selección aplicados sobre el imaginario común, reducido cada vez más al núcleo. Y revestido de elegancia. Habría que decir “less is more”. Y es precisamente así. La reconocibilidad no se pierde en el enfoque minimalista, sino que se realza en unos pocos trazos esenciales que nunca desorientan al observador. El juego irónico de las combinaciones, la gama cromática ligeramente tonalizada, el color uniforme, la progresión de matices, el trazo decidido. Sin artificios, más bien un excitante juego en los límites del cinismo más radical.
Encuentros inusuales entre imaginarios y significantes aparentemente disjuntos pero siempre funcionales para vehicular un discurso positivo. Políticamente correcto. Nunca a favor de la estética.
Las obras de Iabo están muy actuales, útiles para identificar un momento histórico más que un sentimiento común. Sus personajes comunican, buscan soluciones, acortan distancias, tejen relaciones e desencadenan reacciones.
Un trabajo de de-construcción y re-construcción continua. Fuera y dentro de la tela. Se parte de un tema y de él surgen infinitas declinaciones. Ya se trate de la línea de un aparcamiento o de un bien de consumo múltiple, el ciclo vital de la obra permanece siempre irremediablemente incorrupto y desafinado.
El consumismo cobra vida en un universo hipotético, reconocible y no real. En un formato repetible, moralmente ético y personalizable. Absolutamente versátil, estéticamente perfecto. Simple, limpio, usable. Su producción pictórica tiende cada vez más hacia el uso del plexiglás como material de excelencia para enfatizar aún más el discurso sobre la limpieza de las líneas compositivas.
Iabo conoce sin duda el valor del marketing viral. Sus obras llegan a cubrir superficies de más de cinco metros, derribando la frontera entre real e imaginario, entre ser humano y superhéroe.
Si en el arte todo es posible, en el universo de Iabo la realidad supera la fantasía. A pesar de que el imaginario popular, icónico, pop, no sea un estilo para todos. Sus elaboraciones son extremadamente refinadas y pensadas para una élite de estimadores que capten su sentido primario: más allá de la estética, la simetría y la armonía global.
En la base de sus construcciones hay una firme denuncia de la aplanación cultural. La provocación, la inmediatez, el carácter estemporáneo subyacen a una poética bien estudiada, inteligente, culta y de golpe seguro. La democratidad, el sentido de franqueza, la originalidad lo señalan como un artista/intérprete hijo de su tiempo. Un compromiso irrenunciable a la base de cada creación.
Aunque joven, Iabo logra de forma natural y con extrema facilidad tratar temas candentes y resolver (desafortunadamente solo en la tela) los conflictos existenciales que afligen a nuestra sociedad.
Michele Luca Nero (fuente Artibune)
IABO forma parte del mismo movimiento de street art que: Shepard Fairey "Obey Giant", Banksy, Invader, Alec Monopoly, Nomen, Jef Aérosol, JR, C215, Rero, Kaws, D Face, Sandra Chevrier, FinDac, Os Gemeos, Gregos , Jonone, M chat, Taki 183, Jean-Michel Basquiat, keith haring, insane 51, Pichi Avo, art pop, pichiavo, Seen, Cope2, Seth, Mr Brainwash, Atlas, Blek le Rat, 1up, John perello, Futura 2000.
