Andrzej Gudanski (1979) - Relief, Bad Boy






Tiene una licenciatura en historia del arte y dirigió el arte moderno y contemporáneo de posguerra en Bonhams.
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 127923 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Relief, Bad Boy es una escultura en relieve de madera de abedul de Andrzej Gudanski (1979), de 58 cm de alto, 19,5 cm de ancho y 2 cm de profundidad, elaborada en Polonia con madera y resina, pintada a mano con acrílicos y barnizada, firmada en placa, fechada 2026 y acompañada de certificado de autenticidad.
Descripción del vendedor
Relieve, tallado en madera de abedul, los materiales utilizados son pegamentos y resinas. Pintado a mano con pinturas acrílicas, barnizado, listo para colgar.
La escultura viene con certificado de autenticidad por Andrzej Gudanski
"La escultura procede del periodo 2026"
Andrzej Gudanski, gracias a talento indudable y sensibilidad creativa, y gracias a una enorme diligencia, se presenta hoy como un artista maduro, ya plenamente formado. Ha desarrollado su propio y único estilo. Un artista - hijo de una era en la que se oían las voces del fin de la historia, y en la que las corrientes posmodernas han triunfado - presenta una visión distinta de la realidad que lo rodea. Lo real coopera con lo que se imagina. El artista parece divertirse con lo inusual, maravilloso y absurdo. Es imposible distinguir entre lo serio y lo frívolo. En sus pinturas poéticas y alegóricas, el artista ha esbozado profundamente el drama del hombre moderno y su existencia compleja.
El vendedor y su historia
Relieve, tallado en madera de abedul, los materiales utilizados son pegamentos y resinas. Pintado a mano con pinturas acrílicas, barnizado, listo para colgar.
La escultura viene con certificado de autenticidad por Andrzej Gudanski
"La escultura procede del periodo 2026"
Andrzej Gudanski, gracias a talento indudable y sensibilidad creativa, y gracias a una enorme diligencia, se presenta hoy como un artista maduro, ya plenamente formado. Ha desarrollado su propio y único estilo. Un artista - hijo de una era en la que se oían las voces del fin de la historia, y en la que las corrientes posmodernas han triunfado - presenta una visión distinta de la realidad que lo rodea. Lo real coopera con lo que se imagina. El artista parece divertirse con lo inusual, maravilloso y absurdo. Es imposible distinguir entre lo serio y lo frívolo. En sus pinturas poéticas y alegóricas, el artista ha esbozado profundamente el drama del hombre moderno y su existencia compleja.
