Vincenzo Raimondo - Mano_With Love #2





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Trustpilot 4.4 | 127823 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Descripción del vendedor
Este cuadro, 60x90 cm, acrílico, usa uno de los símbolos más abusados de la comunicación contemporánea: el dedo medio. Aquel que usualmente grita “vete” sin siquiera molestarse en argumentar. Aquí, sin embargo, sucede otra cosa. Y se nota, aunque alguien haga como que no.
El gesto es claro, frontal, imposible de ignorar. Pero los colores vivos, casi juguetones, lo transforman. No hay rabia oscura, no hay violencia cromática. Hay una paleta que habla de vitalidad, ironía, ligereza consciente. Y luego llega la inscripción: “With love”. Dos palabras que sabotean todo.
El mensaje no es “te odio”, no es “desaparece”, ni siquiera es una rebelión histérica. Es más bien una afirmación incómoda: también los no pueden decirse con amor. También los límites pueden ponerse sin destruir. También un rechazo puede ser un acto de honestidad, no de agresión.
Este dedo
No rechaza: advierte.
No insulta: se defiende.
No rompe: aclara.
Es un gesto que dice: “Estoy aquí, tal como soy. Si eso te molesta, está bien. Con amor.”
Y es justamente esa ambigüedad controlada la que hace interesante la obra: te obliga a detenerte medio segundo más de lo previsto. Ese medio segundo en el que entiendes que no estás mirando una provocación fácil, sino una toma de posición emocional.
Un cuadro que funciona porque es directo sin ser estúpido, irónico sin ser ligero, provocador sin estar vacío.
En otras palabras: no manda a aquel país de vuelta.
Te acompaña amablemente hasta el límite… y luego te lo señala con una sonrisa.
******
Artista autodidacta, mi trabajo no sigue un estilo fijo, sino que evoluciona con el tiempo y con las experiencias.
Mi pintura nace de la observación de la vida cotidiana y de escuchar las emociones.
Enfrento temas diferentes y experimento lenguajes nuevos, dejando que cada obra encuentre su propia forma.
La mía es un arte instintivo, esencial e imperfecto, ligado a la complejidad del ser humano y de la naturaleza.
El arte, para mí, no es decoración sino presencia auténtica y vivida.
En 2015 y 2016 fui finalista en el concurso Sunday Painters promovido por La Stampa, entre más de 3.000 obras seleccionadas.
Las selecciones estuvieron a cargo de un jurado calificado, con la presencia del crítico Francesco Bonami.
Los finalistas se presentaron en una exposición vinculada a Artissima – Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Turín. En 2016 received el Primer Premio de la Crítica.
Este cuadro, 60x90 cm, acrílico, usa uno de los símbolos más abusados de la comunicación contemporánea: el dedo medio. Aquel que usualmente grita “vete” sin siquiera molestarse en argumentar. Aquí, sin embargo, sucede otra cosa. Y se nota, aunque alguien haga como que no.
El gesto es claro, frontal, imposible de ignorar. Pero los colores vivos, casi juguetones, lo transforman. No hay rabia oscura, no hay violencia cromática. Hay una paleta que habla de vitalidad, ironía, ligereza consciente. Y luego llega la inscripción: “With love”. Dos palabras que sabotean todo.
El mensaje no es “te odio”, no es “desaparece”, ni siquiera es una rebelión histérica. Es más bien una afirmación incómoda: también los no pueden decirse con amor. También los límites pueden ponerse sin destruir. También un rechazo puede ser un acto de honestidad, no de agresión.
Este dedo
No rechaza: advierte.
No insulta: se defiende.
No rompe: aclara.
Es un gesto que dice: “Estoy aquí, tal como soy. Si eso te molesta, está bien. Con amor.”
Y es justamente esa ambigüedad controlada la que hace interesante la obra: te obliga a detenerte medio segundo más de lo previsto. Ese medio segundo en el que entiendes que no estás mirando una provocación fácil, sino una toma de posición emocional.
Un cuadro que funciona porque es directo sin ser estúpido, irónico sin ser ligero, provocador sin estar vacío.
En otras palabras: no manda a aquel país de vuelta.
Te acompaña amablemente hasta el límite… y luego te lo señala con una sonrisa.
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Artista autodidacta, mi trabajo no sigue un estilo fijo, sino que evoluciona con el tiempo y con las experiencias.
Mi pintura nace de la observación de la vida cotidiana y de escuchar las emociones.
Enfrento temas diferentes y experimento lenguajes nuevos, dejando que cada obra encuentre su propia forma.
La mía es un arte instintivo, esencial e imperfecto, ligado a la complejidad del ser humano y de la naturaleza.
El arte, para mí, no es decoración sino presencia auténtica y vivida.
En 2015 y 2016 fui finalista en el concurso Sunday Painters promovido por La Stampa, entre más de 3.000 obras seleccionadas.
Las selecciones estuvieron a cargo de un jurado calificado, con la presencia del crítico Francesco Bonami.
Los finalistas se presentaron en una exposición vinculada a Artissima – Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Turín. En 2016 received el Primer Premio de la Crítica.

