Trevisan Carlo - Il naufragio






Tiene una licenciatura en historia del arte y una maestría en gestión artística y cultural.
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Carlo Trevisan, Il naufragio, óleo sobre lienzo 60 × 80 cm, firmado a mano, edición original de periodo 2020+, en excelentes condiciones, paisaje marino en estilo surrealista.
Descripción del vendedor
La obra "El naufragio" de Carlo Trevisan, un óleo sobre lienzo de 60x80 cm, es un ejemplo magistral de su estilo suspendido entre realismo mágico y atmósferas metafísicas.
La pintura presenta una escena de profunda soledad y silencio.
Al centro de la composición domina la silueta oscura de un pesquero varado en un mar inmóvil y silencioso. Representado con tonos marrones y ferruginosos, aparece como un naufragio monumental, un gigante cansado que ha perdido su función vital.
Pocos objetos aislados —un neumático abandonado, un poste delgado, una pequeña figura humana casi imperceptible junto al casco— acentúan el sentido de vasta desolación y las proporciones imponentes de la embarcación.
El cielo se caracteriza por pinceladas horizontales y atenuadas en tonos grises, topo y ocre, sugiriendo un crepúsculo perenne o una luz filtrada por una densa bruma.
Las sombras proyectadas de forma nítida y alargada sobre la superficie clara confieren a la pintura un rigor geométrico y una inquietud típica de la pintura metafísica.
El título "El naufragio" no describe el evento dramático en sí, sino sus consecuencias emocionales. Es una reflexión sobre el abandono, sobre el tiempo que se detiene y sobre la fragilidad de las obras humanas frente a la inmensidad de la naturaleza.
La obra invita al espectador a un silencio contemplativo, evocando una melancolía suave pero profunda
La obra "El naufragio" de Carlo Trevisan, un óleo sobre lienzo de 60x80 cm, es un ejemplo magistral de su estilo suspendido entre realismo mágico y atmósferas metafísicas.
La pintura presenta una escena de profunda soledad y silencio.
Al centro de la composición domina la silueta oscura de un pesquero varado en un mar inmóvil y silencioso. Representado con tonos marrones y ferruginosos, aparece como un naufragio monumental, un gigante cansado que ha perdido su función vital.
Pocos objetos aislados —un neumático abandonado, un poste delgado, una pequeña figura humana casi imperceptible junto al casco— acentúan el sentido de vasta desolación y las proporciones imponentes de la embarcación.
El cielo se caracteriza por pinceladas horizontales y atenuadas en tonos grises, topo y ocre, sugiriendo un crepúsculo perenne o una luz filtrada por una densa bruma.
Las sombras proyectadas de forma nítida y alargada sobre la superficie clara confieren a la pintura un rigor geométrico y una inquietud típica de la pintura metafísica.
El título "El naufragio" no describe el evento dramático en sí, sino sus consecuencias emocionales. Es una reflexión sobre el abandono, sobre el tiempo que se detiene y sobre la fragilidad de las obras humanas frente a la inmensidad de la naturaleza.
La obra invita al espectador a un silencio contemplativo, evocando una melancolía suave pero profunda
