Robert Detheux (1932-2010) - La danseuse - 1977






Máster en Innovación y Organización de las Artes, diez años en arte italiano contemporáneo.
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Robert Detheux, La danseuse, 1977, dibujo en papel con toques de color en técnica mixta, edición original, 40 × 31 cm, firmado y datado en la esquina superior izquierda, Bélgica, surrealismo, en buen estado y no enmarcado.
Descripción del vendedor
Artista : Robert Detheux (1932–2010)
Título : La bailarina
Date : 1977
Technique : Dibujo sobre papel, retoques de color
Dimensiones : 40 cm x 31 cm
Firma : Firmada y fechada en la parte superior izquierda
Estado : Excelente estado general
Encadrement : No enmarcada
Presentación de la obra
Realizada en 1977, La bailarina pertenece a una serie de dibujos y pinturas que Robert Detheux dedica, entre 1977 y 1978, a la sensualidad del cuerpo femenino. Este periodo marca un giro en su obra: el artista explora la tensión entre erotismo y pudor, entre desenmascaramiento y secreto. La figura, corsetada y fragmentada, se despliega en un universo de encaje y transparencia, donde la materia del papel se vuelve piel, aliento y memoria.
Descripción y lectura plástica
El dibujo se distingue por una composición de gran delicadeza, dominada por un juego sutil de texturas y superposiciones. El cuerpo, visto de espaldas, se sugiere más que se describe: las líneas finas del grafito abrazan los volúmenes con contención, mientras que los toques de blanco y de marrón rosado confieren a la pieza una calidez discreta.
El motivo del corsé, lacio en su centro, actúa como un símbolo ambivalente: instrumento de contención y de elegancia, estructura la figura al tiempo que resalta su fragilidad. El fondo, trabajado al modo de un velo de encaje, envuelve la silueta con una luz difusa, casi tangible.
El conjunto emana una impresión de movimiento suspendido: la bailarina parece a la vez ofrecerse y eludirse, en un equilibrio sutil entre deseo y desvanecimiento.
Interpretación y alcance simbólico
La bailarina expresa la búsqueda de Robert Detheux por representar el cuerpo no como objeto, sino como espacio interior, atravesado por la memoria y el sueño. La sensualidad que emana de ella nunca es ostentosa: nace del diálogo entre la línea y la transparencia, entre la rigidez del dibujo y la dulzura de las materias.
Esta obra ilustra la reflexión del artista sobre la feminidad, la metamorfosis y la gracia. La figura corsetada se convierte aquí en metáfora del gesto creador: contener para revelar mejor, contener para liberar mejor.
Comentarios
Obra emblemática del periodo más carnal de Robert Detheux, La bailarina da cuenta de una maestría poco común del dibujo y de una sensibilidad profundamente poética. Se dirige a coleccionistas sensibles a la intimidad del trazo, a la belleza del gesto y a la dimensión simbólica del cuerpo en el arte contemporáneo.
Nota sobre el artista
Nacido en Bruselas en 1932, Robert Detheux desarrolla una obra gráfica singular, marcada por una exploración de los estados límite del cuerpo y de la cara. Su enfoque, personal y coherente, se inscribe en una filiación del surrealismo belga mientras afirma una voz profundamente introspectiva.
Falleció en 2010; dejó una producción rara y exigente, apreciada por la sutileza de su tratamiento de la materia y la fuerza psicológica de sus figuras.
Artista : Robert Detheux (1932–2010)
Título : La bailarina
Date : 1977
Technique : Dibujo sobre papel, retoques de color
Dimensiones : 40 cm x 31 cm
Firma : Firmada y fechada en la parte superior izquierda
Estado : Excelente estado general
Encadrement : No enmarcada
Presentación de la obra
Realizada en 1977, La bailarina pertenece a una serie de dibujos y pinturas que Robert Detheux dedica, entre 1977 y 1978, a la sensualidad del cuerpo femenino. Este periodo marca un giro en su obra: el artista explora la tensión entre erotismo y pudor, entre desenmascaramiento y secreto. La figura, corsetada y fragmentada, se despliega en un universo de encaje y transparencia, donde la materia del papel se vuelve piel, aliento y memoria.
Descripción y lectura plástica
El dibujo se distingue por una composición de gran delicadeza, dominada por un juego sutil de texturas y superposiciones. El cuerpo, visto de espaldas, se sugiere más que se describe: las líneas finas del grafito abrazan los volúmenes con contención, mientras que los toques de blanco y de marrón rosado confieren a la pieza una calidez discreta.
El motivo del corsé, lacio en su centro, actúa como un símbolo ambivalente: instrumento de contención y de elegancia, estructura la figura al tiempo que resalta su fragilidad. El fondo, trabajado al modo de un velo de encaje, envuelve la silueta con una luz difusa, casi tangible.
El conjunto emana una impresión de movimiento suspendido: la bailarina parece a la vez ofrecerse y eludirse, en un equilibrio sutil entre deseo y desvanecimiento.
Interpretación y alcance simbólico
La bailarina expresa la búsqueda de Robert Detheux por representar el cuerpo no como objeto, sino como espacio interior, atravesado por la memoria y el sueño. La sensualidad que emana de ella nunca es ostentosa: nace del diálogo entre la línea y la transparencia, entre la rigidez del dibujo y la dulzura de las materias.
Esta obra ilustra la reflexión del artista sobre la feminidad, la metamorfosis y la gracia. La figura corsetada se convierte aquí en metáfora del gesto creador: contener para revelar mejor, contener para liberar mejor.
Comentarios
Obra emblemática del periodo más carnal de Robert Detheux, La bailarina da cuenta de una maestría poco común del dibujo y de una sensibilidad profundamente poética. Se dirige a coleccionistas sensibles a la intimidad del trazo, a la belleza del gesto y a la dimensión simbólica del cuerpo en el arte contemporáneo.
Nota sobre el artista
Nacido en Bruselas en 1932, Robert Detheux desarrolla una obra gráfica singular, marcada por una exploración de los estados límite del cuerpo y de la cara. Su enfoque, personal y coherente, se inscribe en una filiación del surrealismo belga mientras afirma una voz profundamente introspectiva.
Falleció en 2010; dejó una producción rara y exigente, apreciada por la sutileza de su tratamiento de la materia y la fuerza psicológica de sus figuras.
