Sylvain Barberot - Skull






Estudió Historia del Arte en la École du Louvre y se especializó en arte contemporáneo por más de 25 años.
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Sylvain Barberot Skull, hecho de papel y recubierto con resina epoxi, 19 × 21 × 10 cm, 40 g, firmado a mano, año 2026, Francia, estilo Contemporáneo, en excelente estado.
Descripción del vendedor
Moldaje de un cráneo humano realizado en papel y recubierto con resina epoxi. Está sujetado a la pared con dos clavos y dos imanes.
En esta obra, si el tiempo está fijado por el uso del cráneo como soporte intemporal, inmutable y fijo, la piel que lo cubre, por su parte, parece fluir sin detenerse. Las temporalidades se enfrentan y la oscuridad de la idea que uno se hace de la muerte.
Una obra de arte es, por esencia, una vanidad. Refleja el deseo del artista de objetivarse para sobrevivir al tiempo y responde a la vanidad de la idea del artista demiurgo. La memoria no está fijada; permanece por venir sin llegar a aferrarse a un infinito. Su desaparición es su único recurso.
Artista internacional cuyo trabajo se apoya en la dicotomía que existe entre la memoria y el olvido.
La memoria es, a mi entender, el elemento indispensable que une nuestro cuerpo con el mundo. Sin embargo, y mientras nuestra cultura se esfuerza por grabar la historia con cincel, me esfuerzo en inhibir, desestructurar, e incluso borrar mi propia memoria. Vasta empresa que es el ejercicio del olvido…
El cuerpo no es más que el soporte de esa memoria de la que depende, incluso que la necesita. Ella lo construye, lo modela y lo transforma. Y si la anamnesis se traduce del griego como el retorno del recuerdo, por mi parte la persigo para separarme mejor de ella.
Moldaje de un cráneo humano realizado en papel y recubierto con resina epoxi. Está sujetado a la pared con dos clavos y dos imanes.
En esta obra, si el tiempo está fijado por el uso del cráneo como soporte intemporal, inmutable y fijo, la piel que lo cubre, por su parte, parece fluir sin detenerse. Las temporalidades se enfrentan y la oscuridad de la idea que uno se hace de la muerte.
Una obra de arte es, por esencia, una vanidad. Refleja el deseo del artista de objetivarse para sobrevivir al tiempo y responde a la vanidad de la idea del artista demiurgo. La memoria no está fijada; permanece por venir sin llegar a aferrarse a un infinito. Su desaparición es su único recurso.
Artista internacional cuyo trabajo se apoya en la dicotomía que existe entre la memoria y el olvido.
La memoria es, a mi entender, el elemento indispensable que une nuestro cuerpo con el mundo. Sin embargo, y mientras nuestra cultura se esfuerza por grabar la historia con cincel, me esfuerzo en inhibir, desestructurar, e incluso borrar mi propia memoria. Vasta empresa que es el ejercicio del olvido…
El cuerpo no es más que el soporte de esa memoria de la que depende, incluso que la necesita. Ella lo construye, lo modela y lo transforma. Y si la anamnesis se traduce del griego como el retorno del recuerdo, por mi parte la persigo para separarme mejor de ella.
