Reloj - - Caoba - 1850 - 1900





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Reloj de chimenea de caoba y latón, periodo estimado 1850–1900, movimiento mecánico con reserva de marcha infinita y sin sonería, procedente de Italia; en estado discreto y no funciona.
Descripción del vendedor
Un reloj así no se mira solamente: se escucha. Cada veta de su madera, cada arañazo del tiempo cuenta una historia de salones iluminados por velas, conversaciones susurradas y pasos sigilosos sobre las alfombras de una antigua morada nobiliaria.
Posado sobre robustas patas leoninas en bronce, este reloj de chimenea del siglo XIX domina la habitación como un pequeño trono del tiempo. La caja de madera maciza, de tono cálido y profundo, guarda el movimiento antiguo como un cofre celoso de sus propios secretos. En la esfera marfil, las elegantes cifras negras, ligeramente inclinadas, dibujan una danza refinada que traiciona su origen de época; las agujas, finas y minutamente torneadas, parecen plumas suspendidas, listas para rozar cada minuto que pasa.
La parte trasera revela la mecánica auténtica, con la gran placa de latón que lleva las huellas de quienes, a lo largo de las décadas, lo han cargado con gestos lentos y respetuosos. Es el alma técnica de un objeto nacido para marcar los almuerzos de familia, las veladas de gala y los silencios cargados de espera frente a la chimenea. No es un simple mueble decorativo, sino un testigo silencioso de épocas en las que el tiempo tenía otro ritmo y cada repique tenía un peso diferente en el corazón de quien lo escuchaba.
Piezas similares, con esa presencia escénica, la línea esencial pero monumental y los detalles decorativos tan buscados, son hoy extremadamente raras en el mercado. Este ejemplar, casi único en proporciones y encanto, está destinado a convertirse en el centro de cualquier ambiente: en un salón moderno como contraste de carácter, en un estudio importante como signo de prestigio, o en una morada histórica como regreso natural a los orígenes.
Quien decida hacerlo suyo no adquirirá solo un reloj de chimenea, sino un fragmento de siglo XIX listo para vivir una nueva vida. Si buscas una pieza que hable de ti, que impacte a primera vista y que siga encantando cada día, este es el momento adecuado para hacer tu oferta y no dejarlo escapar.
Un reloj así no se mira solamente: se escucha. Cada veta de su madera, cada arañazo del tiempo cuenta una historia de salones iluminados por velas, conversaciones susurradas y pasos sigilosos sobre las alfombras de una antigua morada nobiliaria.
Posado sobre robustas patas leoninas en bronce, este reloj de chimenea del siglo XIX domina la habitación como un pequeño trono del tiempo. La caja de madera maciza, de tono cálido y profundo, guarda el movimiento antiguo como un cofre celoso de sus propios secretos. En la esfera marfil, las elegantes cifras negras, ligeramente inclinadas, dibujan una danza refinada que traiciona su origen de época; las agujas, finas y minutamente torneadas, parecen plumas suspendidas, listas para rozar cada minuto que pasa.
La parte trasera revela la mecánica auténtica, con la gran placa de latón que lleva las huellas de quienes, a lo largo de las décadas, lo han cargado con gestos lentos y respetuosos. Es el alma técnica de un objeto nacido para marcar los almuerzos de familia, las veladas de gala y los silencios cargados de espera frente a la chimenea. No es un simple mueble decorativo, sino un testigo silencioso de épocas en las que el tiempo tenía otro ritmo y cada repique tenía un peso diferente en el corazón de quien lo escuchaba.
Piezas similares, con esa presencia escénica, la línea esencial pero monumental y los detalles decorativos tan buscados, son hoy extremadamente raras en el mercado. Este ejemplar, casi único en proporciones y encanto, está destinado a convertirse en el centro de cualquier ambiente: en un salón moderno como contraste de carácter, en un estudio importante como signo de prestigio, o en una morada histórica como regreso natural a los orígenes.
Quien decida hacerlo suyo no adquirirá solo un reloj de chimenea, sino un fragmento de siglo XIX listo para vivir una nueva vida. Si buscas una pieza que hable de ti, que impacte a primera vista y que siga encantando cada día, este es el momento adecuado para hacer tu oferta y no dejarlo escapar.

