Juego de herramientas (3) - Hierro





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Tres herramientas de medición antiguas de hierro, originarias de Francia, fechadas entre 1850 y 1900, en buen estado de uso, con una altura de 19 cm.
Descripción del vendedor
Estas herramientas antiguas conservan toda la fuerza visual de los objetos que han acompañado oficios manuales durante décadas. El metal, marcado por el óxido y el uso continuado, muestra esa mezcla de desgaste y dignidad que solo adquieren las piezas que han servido de verdad en un taller.
La primera es un calibre exterior, con sus brazos curvados hacia dentro y un eje central que permite ajustar la apertura con precisión. Su forma sencilla y funcional habla de un tiempo en el que la medición dependía del tacto y de la experiencia del artesano más que de la tecnología.
En el centro aparece un compás de puntas, una herramienta indispensable para trazar distancias exactas, marcar radios o transferir medidas de una pieza a otra. Las puntas, afiladas por el uso, conservan esa elegancia austera de los instrumentos de dibujo y metalistería tradicionales.
La tercera pieza es un calibre interior, diseñado para medir cavidades o diámetros internos. Sus brazos se abren hacia afuera, y la articulación central, aunque envejecida, mantiene la firmeza suficiente para imaginarlo aún en funcionamiento.
Conjunto, las tres herramientas forman una pequeña colección que resume la precisión artesanal de otra época. No son solo instrumentos: son testigos silenciosos de manos que trabajaron con paciencia, de talleres llenos de virutas y de un modo de entender el oficio que hoy resulta casi poético.
Envió certificado y buen embalaje.
El vendedor y su historia
Estas herramientas antiguas conservan toda la fuerza visual de los objetos que han acompañado oficios manuales durante décadas. El metal, marcado por el óxido y el uso continuado, muestra esa mezcla de desgaste y dignidad que solo adquieren las piezas que han servido de verdad en un taller.
La primera es un calibre exterior, con sus brazos curvados hacia dentro y un eje central que permite ajustar la apertura con precisión. Su forma sencilla y funcional habla de un tiempo en el que la medición dependía del tacto y de la experiencia del artesano más que de la tecnología.
En el centro aparece un compás de puntas, una herramienta indispensable para trazar distancias exactas, marcar radios o transferir medidas de una pieza a otra. Las puntas, afiladas por el uso, conservan esa elegancia austera de los instrumentos de dibujo y metalistería tradicionales.
La tercera pieza es un calibre interior, diseñado para medir cavidades o diámetros internos. Sus brazos se abren hacia afuera, y la articulación central, aunque envejecida, mantiene la firmeza suficiente para imaginarlo aún en funcionamiento.
Conjunto, las tres herramientas forman una pequeña colección que resume la precisión artesanal de otra época. No son solo instrumentos: son testigos silenciosos de manos que trabajaron con paciencia, de talleres llenos de virutas y de un modo de entender el oficio que hoy resulta casi poético.
Envió certificado y buen embalaje.

