Banco de recibidor - Escritor - Roble





| 2 € | ||
|---|---|---|
| 1 € |
Protección del Comprador de Catawiki
Tu pago está protegido con nosotros hasta que recibas tu objeto.Ver detalles
Trustpilot 4.4 | 130715 valoraciones
Valoración Excelente en Trustpilot.
Banco-scriptorio antiguo de roble con dos cajones, modelo Scripteur, de origen español y datado en el siglo XVII, 85 cm de ancho, 29 cm de profundidad y 51 cm de alto, peso 20 kg, estado de uso razonablemente bueno con posibles pequeños faltantes.
Descripción del vendedor
Este mueble excepcional es un pequeño banco-escriba con dos cajones de roble macizo,
un tipo de asiento de almacenamiento particularmente raro, cuyas señales estilísticas y técnicas apuntan a una procedencia situada entre el norte de España (Castilla o Navarra) y el flanco pirenaico.
Combinando la robustez heredada del mobiliario ibérico del Siglo de Oro con la austeridad de las estructuras monásticas, esta pieza demuestra una fabricación artesanal de alta calidad. Su estado de conservación "en su jugo" es notable: el roble ha adquirido con los siglos una pátina oscura y profunda, de densidad excepcional,
La estructura del mueble es un catálogo de arcaísmos técnicos fascinantes para cualquier coleccionista de la Alta Época. El asiento, de un solo bloque, está firmemente fijado mediante un montaje de clavijas y clavos forjados, uniendo mecánicamente la tapa a un pié de caballetes ensanchados. Este tipo de pata en "A", muy presente en el mobiliario español y vasco del siglo XVII, garantiza una estabilidad perfecta
Los pies están delicadamente adornados con ranuras verticales y sustentados por consolas escalonadas de inspiración arquitectónica, recordando la influencia de los modelos de la Renaissance.
La fachada se distingue por dos cajones ricamente trabajados, cujos paneles están esculpidos con rosetas radiantes profundamente grabadas. Este motivo heliocéntrico, omnipresente en el arte popular pirenaico y castellano, simbolizaba a menudo la protección y la prosperidad.
La ferronnería de época, formada por asas "gota de agua" en hierro forjado, está fijada por un sistema de pasadores ranurados atravesantes,
este banco-escriba servía como asiento de trabajo o de apoyo para un noble o un clérigo. Las huellas de uso secular, especialmente los bordes redondeados de la tapa y la base de los pies desportillados por el contacto con suelos de piedra o de tierra batida, cuentan cuatro siglos de historia. Es una pieza de carácter, sana y de una gran potencia visual, ilustrando perfectamente la persistencia de las formas clásicas españolas en el mobiliario de la Alta Época.
Este mueble excepcional es un pequeño banco-escriba con dos cajones de roble macizo,
un tipo de asiento de almacenamiento particularmente raro, cuyas señales estilísticas y técnicas apuntan a una procedencia situada entre el norte de España (Castilla o Navarra) y el flanco pirenaico.
Combinando la robustez heredada del mobiliario ibérico del Siglo de Oro con la austeridad de las estructuras monásticas, esta pieza demuestra una fabricación artesanal de alta calidad. Su estado de conservación "en su jugo" es notable: el roble ha adquirido con los siglos una pátina oscura y profunda, de densidad excepcional,
La estructura del mueble es un catálogo de arcaísmos técnicos fascinantes para cualquier coleccionista de la Alta Época. El asiento, de un solo bloque, está firmemente fijado mediante un montaje de clavijas y clavos forjados, uniendo mecánicamente la tapa a un pié de caballetes ensanchados. Este tipo de pata en "A", muy presente en el mobiliario español y vasco del siglo XVII, garantiza una estabilidad perfecta
Los pies están delicadamente adornados con ranuras verticales y sustentados por consolas escalonadas de inspiración arquitectónica, recordando la influencia de los modelos de la Renaissance.
La fachada se distingue por dos cajones ricamente trabajados, cujos paneles están esculpidos con rosetas radiantes profundamente grabadas. Este motivo heliocéntrico, omnipresente en el arte popular pirenaico y castellano, simbolizaba a menudo la protección y la prosperidad.
La ferronnería de época, formada por asas "gota de agua" en hierro forjado, está fijada por un sistema de pasadores ranurados atravesantes,
este banco-escriba servía como asiento de trabajo o de apoyo para un noble o un clérigo. Las huellas de uso secular, especialmente los bordes redondeados de la tapa y la base de los pies desportillados por el contacto con suelos de piedra o de tierra batida, cuentan cuatro siglos de historia. Es una pieza de carácter, sana y de una gran potencia visual, ilustrando perfectamente la persistencia de las formas clásicas españolas en el mobiliario de la Alta Época.

