Miquel Dorca (1941) - La casa





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Miquel Dorca (1941), La casa, óleo sobre tabla, Edición Original, realizada entre 2000 y 2010, dimensiones de la obra 23×32 cm, enmarcada y vendida por Galería, en buen estado, procedente de España.
Descripción del vendedor
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Miquel Dorca, que representa un rincón rural donde la arquitectura tradicional y la naturaleza conviven en una atmósfera de calma, memoria y sencillez. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 33x41x3 cm.
· Dimensiones de la obra: 23x32 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, Miquel Dorca.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una escena rural cargada de autenticidad, donde una construcción tradicional se convierte en el eje central de la composición. La edificación, de muros irregulares y tonos terrosos, parece haber sido moldeada por el paso del tiempo, integrándose de manera natural con el paisaje que la rodea. Sus tejados inclinados, desgastados y con matices cálidos, aportan una sensación de refugio y permanencia, como si la casa hubiera sido testigo silencioso de innumerables estaciones.
La estructura arquitectónica destaca por sus volúmenes escalonados y su carácter funcional, con diferentes cuerpos que se adaptan al terreno. Una zona cubierta, sostenida por pilares sencillos, sugiere un espacio de trabajo o almacenamiento, aportando dinamismo y profundidad al conjunto. La presencia de pequeñas aberturas, puertas y elementos de madera añade detalles que enriquecen la escena y transmiten la vida cotidiana de un entorno rural, donde cada rincón tiene un propósito práctico.
Alrededor de la construcción, la vegetación se despliega en formas orgánicas y tonalidades verdes que contrastan con la calidez de los muros. Arbustos densos, hierbas y pequeñas plantas se agrupan en primer plano, creando una transición suave entre la arquitectura y la naturaleza. Estos elementos aportan frescura y vitalidad, insinuando un entorno fértil y cuidado, aunque sin perder su carácter espontáneo y ligeramente salvaje.
El fondo del cuadro se abre hacia un paisaje más amplio, donde se intuyen árboles de mayor altura y zonas boscosas que envuelven la escena. La silueta de los árboles, algunos desnudos y otros frondosos, introduce un ritmo visual que equilibra la composición. El cielo, suave y ligeramente velado, envuelve todo con una luz difusa que suaviza los contrastes y refuerza la atmósfera tranquila, casi melancólica, del entorno.
La composición general transmite una sensación de calma y arraigo, donde la vida parece fluir a un ritmo pausado y constante. La ausencia de figuras humanas no resta presencia, sino que potencia la idea de un espacio habitado a través de sus huellas: la arquitectura, los caminos y los elementos funcionales hablan por sí mismos. En conjunto, el cuadro evoca la esencia de la vida rural, donde la sencillez, la resistencia del entorno y la armonía con la naturaleza se funden en una imagen serena y profundamente evocadora.
Pictura Galeria presenta esta magnífica obra de arte perteneciente a Miquel Dorca, que representa un rincón rural donde la arquitectura tradicional y la naturaleza conviven en una atmósfera de calma, memoria y sencillez. La pintura destaca por su excelente técnica y la gran calidad pictórica que transmite.
· Dimensiones del marco: 33x41x3 cm.
· Dimensiones de la obra: 23x32 cm.
· Óleo sobre tabla firmado a mano por el artista en la esquina derecha de la obra, Miquel Dorca.
· La pieza se encuentra en buen estado de conservación.
· La obra se vende con precioso marco (incluido en la subasta como regalo).
La obra procede de una exclusiva colección privada en Girona.
Nota importante: las fotografías incluidas forman parte integral de la descripción del lote.
La obra será embalada de manera profesional por un experto de IVEX (https://www.instagram.com/ivex.online/), utilizando materiales de alta calidad para garantizar su protección. El precio del envío cubre tanto el coste del embalaje profesional como el propio transporte.
El envío se realizará por Correos o GLS con seguimiento. Envíos disponibles a nivel internacional.
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Este cuadro presenta una escena rural cargada de autenticidad, donde una construcción tradicional se convierte en el eje central de la composición. La edificación, de muros irregulares y tonos terrosos, parece haber sido moldeada por el paso del tiempo, integrándose de manera natural con el paisaje que la rodea. Sus tejados inclinados, desgastados y con matices cálidos, aportan una sensación de refugio y permanencia, como si la casa hubiera sido testigo silencioso de innumerables estaciones.
La estructura arquitectónica destaca por sus volúmenes escalonados y su carácter funcional, con diferentes cuerpos que se adaptan al terreno. Una zona cubierta, sostenida por pilares sencillos, sugiere un espacio de trabajo o almacenamiento, aportando dinamismo y profundidad al conjunto. La presencia de pequeñas aberturas, puertas y elementos de madera añade detalles que enriquecen la escena y transmiten la vida cotidiana de un entorno rural, donde cada rincón tiene un propósito práctico.
Alrededor de la construcción, la vegetación se despliega en formas orgánicas y tonalidades verdes que contrastan con la calidez de los muros. Arbustos densos, hierbas y pequeñas plantas se agrupan en primer plano, creando una transición suave entre la arquitectura y la naturaleza. Estos elementos aportan frescura y vitalidad, insinuando un entorno fértil y cuidado, aunque sin perder su carácter espontáneo y ligeramente salvaje.
El fondo del cuadro se abre hacia un paisaje más amplio, donde se intuyen árboles de mayor altura y zonas boscosas que envuelven la escena. La silueta de los árboles, algunos desnudos y otros frondosos, introduce un ritmo visual que equilibra la composición. El cielo, suave y ligeramente velado, envuelve todo con una luz difusa que suaviza los contrastes y refuerza la atmósfera tranquila, casi melancólica, del entorno.
La composición general transmite una sensación de calma y arraigo, donde la vida parece fluir a un ritmo pausado y constante. La ausencia de figuras humanas no resta presencia, sino que potencia la idea de un espacio habitado a través de sus huellas: la arquitectura, los caminos y los elementos funcionales hablan por sí mismos. En conjunto, el cuadro evoca la esencia de la vida rural, donde la sencillez, la resistencia del entorno y la armonía con la naturaleza se funden en una imagen serena y profundamente evocadora.

