Bruno Chiarini (1927-2025) - L'onda





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L'onda es una pintura al óleo original de 1969 sobre faesite de Bruno Chiarini (Italia, 1927–2025) de la década de 1960–1970, vendido con marco, mide 50 × 60 cm (marco 68 × 78 cm), firmado a mano y fechado en la esquina inferior derecha, representación de un paisaje marino.
Descripción del vendedor
Bruno Chiarini (Florencia, 1927 - 2025)
La ola, 1969
Óleo sobre masonita, firmado y fechado en la parte inferior derecha.
Elegante y luminosa composición realizada en 1969 por el pintor florentino Bruno Chiarini, firmada y fechada 1969 en la parte inferior derecha.
Fascinante composición abstracta de gran impacto visual, en la que el tema natural de la ola se traduce en una síntesis formal elegante y moderna. La obra se desarrolla a través de amplias campos de color y líneas fluidas que evocan el movimiento continuo del agua, transformado en una forma casi simbólica y atemporal.
La gran curva azul profundo domina la escena, contrastándose con la masa más clara y dinámica de la segunda ola, realizada en tonalidades turquesas y verdes acuáticos. El fondo, marcado por campos geométricos, introduce un contraste cálido gracias a la franja ocre dorada y al disco rojo, que evocan un sol estilizado o un elemento cósmico.
Particularmente interesante es el uso de superficies plateadas: estas zonas presentan reflejos metálicos que varían con la luz, enriqueciendo la obra con vibraciones luminosas y otorgando profundidad y sofisticación a la composición.
La pintura es matérica, con una superficie ligeramente ondulada que testimonia una aplicación consciente y gestual del color, en la línea de las investigaciones abstractas de los años sesenta, entre insinuaciones informales y síntesis gráfica de matriz modernista.
Obra equilibrada y decorativa, capaz de dialogar con ambientes contemporáneos gracias a su paleta refinada y a la fuerza icónica del motivo.
La pintura se distingue por la feliz síntesis entre figuración y abstracción: el tema tradicional del paisaje es reinterpretado con un lenguaje moderno, a través de amplios campos de color, una construcción simplificada de los volúmenes y un fondo marcado por acoplamientos geométricos de gran eficacia visual.
La pincelada, libre y claramente perceptible, confiere vitalidad a la superficie pictórica y devuelve una textura rica, luminosa y matérica. Resulta así una obra de pleno gusto novecentista, bien representativa de la investigación de Bruno Chiarini, artista atento tanto a la síntesis formal como a la fuerza expresiva del color.
La obra se presenta en excelentes condiciones de conservación.
Dimensiones de la pintura solamente: 50 x 60 cm
Dimensiones con marco: 68 x 78 cm
La pintura se vende con el marco visible en la foto, a modo de amable obsequio del vendedor.
En el reverso hay una inscripción manuscrita con el título, el año de ejecución (1969) y una dedicatoria autógrafa del artista al destinatario de la obra, redactada en 1970.
Empaque profesional y envío nacional e internacional mediante mensajería expresa rastreable.
Bruno Chiarini, nacido en Florencia en 1927 y fallecido en Impruneta en 2025, tras obtener el diploma de perito se dedicó al estudio de la pintura como medio expresivo de sus tendencias creativas.
Inició su formación artística frecuentando los estudios de pintores ligados a la tradición decimonónica de los Postmacchiaioli como Alberto Micheli Pellegrini, Giorgio Kienerk y Gaetano Spinelli.
Liberado luego de los compromisos del servicio militar, se dedicó con mayor empeño a la investigación constructiva de las distintas tendencias conceptuales de la pintura contemporánea.
En este periodo experimentará primero la figuración socialista de su amigo Ferdinando Farulli y luego la abstracción geométrica del Abstract Expressionism clásico de Vinicio Berti, Bruno Brunetti, Alvaro Monnini y Gualtiero Nativi.
La marca personal a la que Chiarini llega en la madurez es, sin embargo, la de un REALISMO MÁGICO en el que el paisaje montañoso toscano se abstrae en geometrías de campos y colinas suspendidas fuera del tiempo.
La realidad, para Chiarini, es el punto de partida de una transfiguración que pasa a través de la imaginación y la maravilla. Nacen así obras en las que la precisión realista de contornos y la solidez geométrica del espacio se hallan inmersas en una atmósfera de magia que hace sentir, a través de una inquietud intensa, casi otra dimensión en la que la vida humana se proyecta.
Chiarini participó en importantes exposiciones en Italia y en el extranjero, entre las cuales se recuerdan las exposiciones personales de Florencia en 1965 (Galleria d’Arte Arno) y la retrospectiva de 2012 organizada por el Comune di Impruneta, localidad cercana a Florencia donde residía.
Paralelamente al arte figurativo, Bruno Chiarini se dedicó también a la composición poética, publicando varios libros.
Bruno Chiarini (Florencia, 1927 - 2025)
La ola, 1969
Óleo sobre masonita, firmado y fechado en la parte inferior derecha.
Elegante y luminosa composición realizada en 1969 por el pintor florentino Bruno Chiarini, firmada y fechada 1969 en la parte inferior derecha.
Fascinante composición abstracta de gran impacto visual, en la que el tema natural de la ola se traduce en una síntesis formal elegante y moderna. La obra se desarrolla a través de amplias campos de color y líneas fluidas que evocan el movimiento continuo del agua, transformado en una forma casi simbólica y atemporal.
La gran curva azul profundo domina la escena, contrastándose con la masa más clara y dinámica de la segunda ola, realizada en tonalidades turquesas y verdes acuáticos. El fondo, marcado por campos geométricos, introduce un contraste cálido gracias a la franja ocre dorada y al disco rojo, que evocan un sol estilizado o un elemento cósmico.
Particularmente interesante es el uso de superficies plateadas: estas zonas presentan reflejos metálicos que varían con la luz, enriqueciendo la obra con vibraciones luminosas y otorgando profundidad y sofisticación a la composición.
La pintura es matérica, con una superficie ligeramente ondulada que testimonia una aplicación consciente y gestual del color, en la línea de las investigaciones abstractas de los años sesenta, entre insinuaciones informales y síntesis gráfica de matriz modernista.
Obra equilibrada y decorativa, capaz de dialogar con ambientes contemporáneos gracias a su paleta refinada y a la fuerza icónica del motivo.
La pintura se distingue por la feliz síntesis entre figuración y abstracción: el tema tradicional del paisaje es reinterpretado con un lenguaje moderno, a través de amplios campos de color, una construcción simplificada de los volúmenes y un fondo marcado por acoplamientos geométricos de gran eficacia visual.
La pincelada, libre y claramente perceptible, confiere vitalidad a la superficie pictórica y devuelve una textura rica, luminosa y matérica. Resulta así una obra de pleno gusto novecentista, bien representativa de la investigación de Bruno Chiarini, artista atento tanto a la síntesis formal como a la fuerza expresiva del color.
La obra se presenta en excelentes condiciones de conservación.
Dimensiones de la pintura solamente: 50 x 60 cm
Dimensiones con marco: 68 x 78 cm
La pintura se vende con el marco visible en la foto, a modo de amable obsequio del vendedor.
En el reverso hay una inscripción manuscrita con el título, el año de ejecución (1969) y una dedicatoria autógrafa del artista al destinatario de la obra, redactada en 1970.
Empaque profesional y envío nacional e internacional mediante mensajería expresa rastreable.
Bruno Chiarini, nacido en Florencia en 1927 y fallecido en Impruneta en 2025, tras obtener el diploma de perito se dedicó al estudio de la pintura como medio expresivo de sus tendencias creativas.
Inició su formación artística frecuentando los estudios de pintores ligados a la tradición decimonónica de los Postmacchiaioli como Alberto Micheli Pellegrini, Giorgio Kienerk y Gaetano Spinelli.
Liberado luego de los compromisos del servicio militar, se dedicó con mayor empeño a la investigación constructiva de las distintas tendencias conceptuales de la pintura contemporánea.
En este periodo experimentará primero la figuración socialista de su amigo Ferdinando Farulli y luego la abstracción geométrica del Abstract Expressionism clásico de Vinicio Berti, Bruno Brunetti, Alvaro Monnini y Gualtiero Nativi.
La marca personal a la que Chiarini llega en la madurez es, sin embargo, la de un REALISMO MÁGICO en el que el paisaje montañoso toscano se abstrae en geometrías de campos y colinas suspendidas fuera del tiempo.
La realidad, para Chiarini, es el punto de partida de una transfiguración que pasa a través de la imaginación y la maravilla. Nacen así obras en las que la precisión realista de contornos y la solidez geométrica del espacio se hallan inmersas en una atmósfera de magia que hace sentir, a través de una inquietud intensa, casi otra dimensión en la que la vida humana se proyecta.
Chiarini participó en importantes exposiciones en Italia y en el extranjero, entre las cuales se recuerdan las exposiciones personales de Florencia en 1965 (Galleria d’Arte Arno) y la retrospectiva de 2012 organizada por el Comune di Impruneta, localidad cercana a Florencia donde residía.
Paralelamente al arte figurativo, Bruno Chiarini se dedicó también a la composición poética, publicando varios libros.

