Sandra Chinelate - Mashimellows in rapture





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Sandra Chinelate presenta una pintura original al óleo titulada Mashimellows in rapture (2026), 30 x 30 cm con cantos pintados de 3,5 cm, estirada en lienzo, firmada a mano y con certificado de autenticidad, en un bodegón hiperrealista multicolor de origen italiano.
Descripción del vendedor
Título: “Malvaviscos en éxtasis”
Pintura al óleo sobre tela
Dimensión: 30 x 30 cm, laterales: 3,5 cm completamente pintados
Extendido sobre bastidor
Firmado en la esquina inferior derecha
Acompañado por certificado de autenticidad
Los laterales pintados, muy anchos (3,5 cm) junto con el gancho, eliminan la necesidad de un marco y dejan la obra lista para colgar.
En Malvaviscos en éxtasis, Sandra Chinelate construye una imagen en la que el color y la materia se convierten en experiencia visual. Los malvaviscos, saturados y vibrantes, emergen del fondo oscuro y se enfrentan a la complejidad reflectante de la copa de vidrio, que fragmenta y multiplica la percepción. La escena, aparentemente simple, se carga de una tensión sutil entre suavidad y estructura, entre atracción sensorial y rigor formal. La pintura se mueve así entre control e intensidad, transformando lo ordinario en un campo perceptivo denso e inmersivo.
Título: “Malvaviscos en éxtasis”
Pintura al óleo sobre tela
Dimensión: 30 x 30 cm, laterales: 3,5 cm completamente pintados
Extendido sobre bastidor
Firmado en la esquina inferior derecha
Acompañado por certificado de autenticidad
Los laterales pintados, muy anchos (3,5 cm) junto con el gancho, eliminan la necesidad de un marco y dejan la obra lista para colgar.
En Malvaviscos en éxtasis, Sandra Chinelate construye una imagen en la que el color y la materia se convierten en experiencia visual. Los malvaviscos, saturados y vibrantes, emergen del fondo oscuro y se enfrentan a la complejidad reflectante de la copa de vidrio, que fragmenta y multiplica la percepción. La escena, aparentemente simple, se carga de una tensión sutil entre suavidad y estructura, entre atracción sensorial y rigor formal. La pintura se mueve así entre control e intensidad, transformando lo ordinario en un campo perceptivo denso e inmersivo.

